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8 Opinión VIERNES 28 1 2005 ABC Mañana en Cartas al director Después de Auschwitz Auschwitz, Segunda Guerra mundial; Nueva York, 2001; guerra de Irak, 2004; Atocha, 2004. Después de Auschwitz sólo han cambiado los intervalos en que transcurren las masacres humanas, que ahora son más cortos; y la posibilidad de poder presenciarlos en directo. Por lo demás, el corazón del hombre, como pueden comprobar, sigue intacto: podrido. Parece que ha llegado el tiempo de hacer algo por el corazón del ser humano, aunque sea a costa de la alta tecnología y de la velocidad con que hoy se puede morir asesinado. Antonio José Mialdea Baena. Córdoba. Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es Calidad de best seller El éxito de libros como El Código Da Vinci ha vuelto a colocar el fenómeno del best seller en el centro de la polémica. El centenario de Ayn Rand propicia una reflexión sobre la calidad de los best sellers en torno a la obra de la autora de El manantial Sobre ello escriben Andrés Ibáñez, Juan Manuel de Prada y Álvaro Delgado- Gal. Arte dedica su apertura a Jaume Plensa, uno de artistas españoles de mayor proyección internacional, que expone en la Fundación ICO y prepara muestras en Londres y Nueva York. Música publica una entrevista al compositor Luis de Pablo, que hace balance de su carrera. Y Cine se centra en la casi desconocida producción muda china, que protagoniza un ciclo de gran interés cinéfilo en la Filmoteca Española. El derecho al honor Nosotros fuimos a la manifestación del sábado para honrar a todas las víctimas del terror y dar nuestro apoyo y consuelo a sus familiares y amigos, como otras veces lo hemos hecho en San Sebastián. Estamos en las fotos de los periódicos y en las imágenes de televisión, que se repiten insistentemente para que puedan ser identificadas las personas que rodearon a José Bono; y por eso nos identificamos, porque estuvimos allí, porque nosotros como demócratas no dudamos en defender a José Bono, a su hijo y a Rosa Diez cuando se iniciaron los tristísimos incidentes, cuando sólo había unos pocos escoltas, cuando aún no había cámaras, ni miembros del servicio del orden, ni policías. Estuvimos con Bono y su hijo hasta que se fueron en su coche por la Gran Vía, después de agradecernos nuestra actuación. Acompañamos a Rosa Diez por las calles Peligros, Gran Vía, Montera y por la Puerta del Sol, donde nos encontramos con la cabecera de la manifestación y ella abrazó a Irene Villa. Nos despedimos de Rosa y nos dimos mutuamente las gracias: ella, por haberla acompañado, nosotros, porque estuviera allí. Ser demócrata no consiste sólo en defender los derechos propios, sino en respetar los de los demás y, en su caso, defenderlos como si fueran propios. Sentimos que habíamos hecho lo que debíamos y el que hace solo lo que debe no tiene que esperar más agradecimiento que el que recibimos en ese momento. Pero llevamos cuatro días en que se nos presenta en el entorno agresor como sospechosos, y muchas personas nos reconocen, unas preguntan y otras callan, pero difunden comentarios tendenciosos. Nuestros amigos y familiares están preocupados, o por nuestra inminente detención o porque podamos ser agredidos por algún otro violento que ya nos tenga identificados. Hemos esperado y pedido alguna rectificación o matización, en la que se dejara constancia de que algunos de los que aparecemos cerca del señor Bono estábamos allí porque le defendíamos, pero vemos con tristeza que nadie las hace. Volveríamos a hacer lo que hicimos, pero nunca pensamos que tendría este coste, que nuestro honor y nuestra imagen quedarían empañados. Y porque nosotros somos quienes somos, porque no nos escondemos, porque somos ciudadanos libres, hemos redactado este escrito, y ponemos por testigo de lo que decimos a José Bono, a su hijo y a Rosa Diez, por si alguien quiere preguntarles. Cristóbal Espín Gutiérrez y Rosa Marti García- Herraiz. Madrid. Manifestación contra el terrorismo Permítame que le exprese el malestar e inquietud que me invaden al observar la polémica que se ha suscitado con ocasión de los incidentes que tuvieron lugar en la manifestación convocada por la AVT el pasado sábado. Soy un hombre herido que ha conocido el mal al saber que cualquier persona es capaz de decidir sobre la vida o la muerte de otra, y que siente verguenza por compartir con los criminales la condición misma de ser humano. Este conocimiento ha generado en mí una desconfianza muy profunda en los demás, que está ahí latente, pero que reverdece cuando se evidencia la radical incomprensión de los sentimientos que albergamos quienes somos víctimas del terrorismo. Cuando se ha sugerido, e incluso afirmado con rotundidad, como han hecho los Pérez Rubalcaba, Blanco, Trinidad Jiménez o Peces- Barba de turno, que quienes asistimos a la manifestación del sábado hemos sido manipulados por la extrema derecha o tenemos interesas partidistas, ese recelo ha vuelto a asaltarme. Por ello, ahora me angustia pensar que el verdadero mensaje de ese acontecimiento vaya a ser desoído; y me invade el temor a encontrarme por la calle, cualquier día de éstos, a los asesinos de mi hermano Fernando, excarcelados en aras de una paz construida sobre el silencio de los muertos y la injusticia contra quienes les hemos sobrevivido. Mikel Buesa. Madrid. A todo color Los abrigos clásicos han sido desbancados por aquellos con colores vivos, por encima de la rodilla, combinados con faldas de diferentes largos y pantalones, propuestas que se pueden encontrar en Mujer hoy. Además, un reportaje sobre ¿por qué nos gustan más jóvenes? La independencia de la mujer ha traído consigo cambios en la pareja.