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ABC MIÉRCOLES 26 1 2005 25 El presidente de EE. UU. George W. Bush, pide 80.000 millones de dólares extra para Irak y Afganistán El Foro Mundial de Davos acoge hoy a los líderes mundiales con malas noticias de las negociaciones con Irán Intentos de suicidio en Guantánamo A. A. NUEVA YORK. Al menos 23 presos de la colonia penitenciaria de Guantánamo, base naval estadounidense en la isla de Cuba, intentaron suicidarse colgándose en sus celdas o estrangulándose con prendas de ropa en un acto de protesta masiva en 2003, según recogió ayer la agencia Associated Press de fuentes gubernamentales estadounidenses. El mismo año, una oleada de intentos de suicidio- -hasta 350 incidentes calificados de daño autoinfligido fueron registrados por los carceleros militares- se desencadenó en Guantánamo después de que se hiciera cargo de la prisión situada al margen de los tribunales estadounidenses el mayor general Geoffrey Miller con órdenes de extraer el máximo de información posible de los centenares de encarcelados considerados terroristas y combatientes enemigos. La Cruz Roja Internacional condenó las condiciones carcelarias de Guantánamo y el hecho de que el Pentágono no permitiera que se determinara si los detenidos eran o no presos de guerra, amparados por la Convención de Ginebra. Miller fue destinado posteriormente a la prisión iraquí de Abu Ghraib, donde se cometieron torturas que los propios soldados estadounidenses grabaron posando con gestos burlones junto a sus víctimas. Los candidatos esconden su identidad. Las listas electorales son anónimas; sólo se conoce al líder del partido. No hay programas políticos y muchos iraquíes incluso desconocen dónde está su colegio electoral El miedo hace campaña por los barrios de Bagdad TEXTO: A. SOTILLO ENVIADO ESPECIAL FOTO: AP la presencia de las tropas extranjeras es necesaria mientras Irak carezca de unas fuerzas de seguridad creíbles. El debate sobre la salida de las fuerzas de la coalición podría ser fútil y peligroso remachó. Alaui intentaba salir así al paso de las especulaciones que señalan que una de las primeras acciones del nuevo Gobierno iraquí- -muy probablemente formado por los partidos religiosos chiíes- -será la reclamación de un calendario de salida de las tropas norteamericanas. Una especulación de la que se han hecho eco representantes políticos norteamericanos, que le prestan veracidad a la misma. Por el momento, ninguna de las figuras políticas que participan en estas elecciones se han pronunciado en tal sentido. Al contrario, todos los partidos- -y sobre todo los religiosos chiíesse han esforzado por no alarmar a Estados Unidos. Aunque sí han abogado abiertamente por la salida de las tropas algunos clérigos chiíes, que mantienen una creciente y considerable influencia social y política. BAGDAD. Hay mucho de underground en la campaña de las próximas elecciones iraquíes. Pero no por el deseo de construir una política alternativa, sino por pura necesidad de supervivencia en unos comicios marcados a hierro por el terror. Los ciudadanos iraquíes que desean participar en los comicios no conocen a los candidatos que se presentan en las listas electorales. Sólo conocen al líder o autoridad carismática del partido. No saben nada de su programa, porque resulta materialmente imposible darlo a propagar. Y en algunos casos, ni siquiera saben dónde está el colegio electoral de su barrio. En unas elecciones al uso, los candidatos intentan darse baños de masas, abrazar a sus votantes, colarse en los hogares de los desprevenidos ciudadanos. En las elecciones iraquíes, en cambio, no hay mítines electorales. Como mucho, alguna muy esporádica reunión informal- -y por sorpresa- -en el lugar de trabajo para predicar las bondades del partido. Pero los organizadores de esos actos se cuidan mucho de puntualizar que ellos ni siquiera son candidatos. Los aspirantes de Acuerdo Nacional Iraquí- -el partido del primer ministro, Iyad Alaui- -ni siquiera pueden salir del búnker en el que se encuentra su organización, tantas veces atacado. Aunque los demás tampoco van mucho más allá. La insurgencia opera con más libertad que los candidatos oficiales. Éstos no pueden salir a la calle por el peligro a ser tiroteados, pero ayer un grupo de encapuchados repartía papeletas en un barrio de Bagdad en las que se advertía de que el próximo domingo nadie debe estar a menos de 500 metros de los colegios si desea conservar su vida. El ambiente en estas elecciones lo ponen las bombas y los carteles de propaganda, que intentan suplir la falta de una campaña electoral abierta con la repetición de lemas e iconos que hagan fácilmente identificables a los partidos en liza. Los carteles de la coalición chií, Alianza Iraquí Unida, se presentan con profusión de clérigos venerables, versos del Corán y retratos del ayatolá Sistani. Los de Alaui prometen unidad seguridad y garantía de virtud social Y los comunistas prometen la liberación de los pobres y aseguran que lucharán contra el desempleo y la pre- El estadounidense secuestrado por la guerrilla, Roy Hallums, en una imagen del vídeo enviado a la cadena de televisión Al Yasira AP Más torturas a detenidos El gobierno interino iraquí admitió ayer que sus fuerzas de seguridad han violado derechos humanos de detenidos, tal como había denunciado la organización Human Rights Watch (HRW) en un informe elaborado con entrevistas a presos. La organización estadounidense también reveló nuevos casos de abusos de prisioneros por soldados norteamericanos, y afirmó que los malos tratos eran una práctica más extendida de lo que ha reconocido hasta ahora Washington. En su informe, Human Rights Watch recoge el testimonio de ex prisioneros de cárceles iraquíes que aseguraron haber sido golpeados y pateados durante su cautiverio. Algunos dijeron haber recibido descargas eléctricas en sus orejas y en sus testículos, o haber sido colgados de sus muñecas con las manos detrás de sus espaldas tras ser esposados. Además, la policía habría pedido sobornos a algunos presos a cambio de su liberación o acceso a familiares, agua o comida. La guerrilla advierte que el domingo nadie debe estar a menos de 500 metros de un colegio electoral cariedad de los servicios sociales Los comunistas, que cuentan en su historial con una prolija memoria de persecuciones en este país, fueron casi los únicos que se atrevieron a sacar a sus candidatos a la calle. Pero el atrevimiento les salió muy caro, porque dos de sus militantes fueron asesinados. A falta de debate político, algunos de los carteles exhibidos en las calles son cursillos acelerados de moral: Dios nunca cambiará la condición de las personas hasta que ellas mismas se esfuerzan por cambiar reflexionaba una de las pancartas de la coalición chií. Queda claro que éstos no son unos comicios en los que se vaya a votar por programas ni ideologías. Lo decía hace unos días Adil Abdul Mahdi, ministro de Finanzas y uno de los cabezas de cartel de la coalición chií: Ésta no va a ser una elección entre programas políticos... pero los iraquíes conocen a su gente y saben muy bien a quién votarán Algo muy parecido dicen los jefes de tribu cuando son cortejados por los partidos: Aquí votarán lo que nosotros les digamos Tal vez los jefes de tribu se quieran dar excesiva importancia, pero en buena parte el voto se decidirá entre el atractivo de las venerables barbas del ayatolá Sistani, las maneras pugilísticas de Alaui, las influencias locales... y el terror diseminado día a día por las bombas de la insurgencia.