Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 Nacional VISITA DE ZAPATERO A ARGENTINA MIÉRCOLES 26 1 2005 ABC El presidente del Gobierno pide a Kirchner que elimine obstáculos inversores LUIS AYLLÓN, ENVIADO ESPECIAL BUENOS AIRES. Zapatero insistió ayer ante Kirchner en la necesidad de que su Gobierno elimine los obstáculos que puedan frenar la actividad de las empresas españolas en Argentina. Ambos mandatarios suscribieron ayer una declaración de intenciones para llegar a establecer una Alianza Estratégica entre ambos países, del tipo de la que España tiene con Brasil. La jornada de ayer tuvo un marcado carácter económico. Por la mañana, Zapatero cerró su estancia en Brasil con sendas reuniones en Sao Paulo con consejeros comerciales españoles en los países iberoamericanos y con representantes de las empresas españolas. Por la tarde, ya en Buenos Aires, uno de los asuntos centrales de su entrevista con Kirchner lo constituyó los problemas que tienen las empresas de nuestro país en Argentina, como consecuencia de la nueva regulación que el Gobierno de ese país pretende poner en marcha. Zapatero insistió en que hay que buscar fórmulas que permitan compaginar los intereses de las autoridades argentinas y los de las empresas españolas, que reclaman una actualización de las tarifas en los servicios públicos que gestionan. Kirchner se resiste a una subida que afecte al consumo doméstico y mantiene en la recámara una ley de servicios públicos que sería muy perjudicial para los intereses empresariales. Zapatero y Kirchner se reunieron en el Palacio Presidencial, encuentro al que también asistió el ministro Moratinos EFE Montilla calma a los empresarios españoles que no se reunieron con Zapatero El ministro de Industria se mostró receptivo a las peticiones de su auditorio España discrepan sobre los motivos por los que se suspendió la reunión de Zapatero y Kirchner con inversores de nuestro país CARMEN DE CARLOS. CORRESPONSAL BUENOS AIRES. Los empresarios españoles de Buenos Aires, que quedaron excluídos de la agenda del presidente Rodríguez Zapatero, se entrevistaron ayer con José Montilla. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, se encargó de atender sus problemas y de tratar de apaciguar su descontento. El ministro, acompañado del secretario general de Comercio Exterior, Alfredo Bonet, del de Energía, Antonio Fernández Segura así como del director general de Financiamiento Internacional, Ramón Guzmán, participó en el encuentro con miembros de la Fundación Cámara Española (Fucaes) donde tomó nota del malestar reinante. Esta asociación agrupa a la mayoría de las empresas argentinas de capital español y a todas las de los servicios públicos privatizados. La impresión que causó el ministro entre los representantes de Dragados y Construcciones (Dycasa) Gas natural, Repsol- Ypf, Telefónica, Prosegur y Endesa (Edesur) entre otros, fue, muy buena. Conocía los temas y manifestó la voluntad del Gobierno de colaboración A diferencia de la reunión que mantuvieron los mismos empresarios, en el mes de septiembre con Moratinos y Miguel Sebastián, donde, la sintonía fue nula por ambas partes Montilla, a juicio de los empresarios, se mostró receptivo ante nuestra situación y compresivo con los problemas de cada uno que expusimos, como siempre, con total franqueza Estamos satisfechos- -insistió uno b Argentina y de ellos- -aunque inicialmente intepretamos la reunión como un premio de consolación en alusión a la anulación del día anterior, de una reunión prevista con el jefe del Ejecutivo dentro del Encuentro Empresarial Hispano- Argentino. Este seminario, según fuentes de absoluta solvencia que se han vuelto a ratificar, se suspendió después de que el asesor presidencial, Miguel Sebastián rechazara que Rodríguez Zapatero y Kirchner acudieran juntos a la convocatoria, por temor a un posible desplante de los empresarios españoles al presidente argentino. Versiones contradictorias No obstante, el embajador de España, Carmelo Angulo Barturen, negó enfáticamente esa versión, así como la intervención de Sebastián y atribuyó a problemas de tiempo la postergación del seminario que, según dijo, se celebrará dentro de unos meses. Por otra parte, según informa Luis Ayllón, portavoces gubernamentales españoles aseguraron ayer que fueron las autoridades argentinas las que decidieron renunciar a la convocatoria. Las fuentes informantes insistieron en que no hubo ninguna intervención de asesores económicos del Gobierno para que no se produjera la reunión, y que fue el Ejecutivo de Kirchner el que comunicó que no podía encontrar a muchos de los empresarios que se deseaba partici- paran en el encuentro, porque se encuentran de vacaciones Fuentes de la Casa Rosada refutaron que Kirchner hubiera puesto alguna objeción para asistir al seminario con Zapatero y confirmaron que la decisión de cancelar todo, fue de España Kirchner, poco amigo de este tipo de reuniones, lo que sí hizo, como es su costumbre, fue negarse a protagonizar una rueda de prensa, ni sólo ni con Rodríguez Zapatero. En cuanto al desayuno de hoy con el Observatorio Empresarial Iberoamericano, que agrupa a los presidentes de las grandes empresas y corporaciones españoles, las mismas fuentes gubernamentales españolas, dijeron que podrán asistir no sólo los representantes que se han sumado a la visita de Zapatero desde España, sino también las personas que ellos indiquen, que podrían ser sus delegados en Argentina Esta posibilidad, había sido oficialmente descartada desde el principio en palabras de uno de los funcionarios de Exteriores que ha trabajado en la visita. De hecho, esta situación generó un mayor malestar entre los empresarios españoles, que se sentían, definitivamente, marginados del programa y no entendían que se organice un desayuno como en La Moncloa pero en Buenos Aires al asistir las mismas personas que lo hacen periódicamente en Madrid. Carácter estratégico El jefe del Ejecutivo subrayó que las inversiones españolas, de las que anunció una segunda oleada, de pequeñas y medianas empresas tienen un carácter estratégico y están comprometidas con el desarrollo de Argentina. El presidente del Gobierno reiteró la idea de que las empresas españolas han llegado a Argentina para quedarse, al pronunciar unas palabras en el acto de firma de una declaración conjunta en la que se expresa la intención de llegar a establecer en los próximos meses una Alianza Estratégica, del mismo modelo que la que el día anterior acababa Zapatero de consolidar con el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, y que supere el Acuerdo de Cooperación suscrito en 1988 por Felipe González con los entonces gobernantes argentinos. Sin embargo, Zapatero no aludió públicamente a los problemas de las empresas españolas, del mismo modo que en el comunicado conjunto la única mención que podría interpretarse como una referencia al asunto es un llamamiento a la seguridad jurídica como elemento que puede atraer inversiones.