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12 Nacional HACE UN AÑO QUE ABC DESVELÓ SU ENTREVISTA EN PERPIGNAN MIÉRCOLES 26 1 2005 ABC Carod busca aún su sitio, un año después de que ABC desvelara su viaje para pactar con ETA El líder de Esquerra ha quedado relegado por el protagonismo de Bargalló en el Gobierno catalán b El presidente de Esquerra Republicana debe ejercer su papel de candidato a la presidencia de la Generalitat sin poder cuestionar la gestión del Ejecutivo actual IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. Josep Lluís Carod- Rovira, el presidente de Esquerra Republicana y candidato de la formación a la presidencia de la Generalitat, busca su espacio en el partido y en el escenario político catalán y lucha contra la imagen de Arzalluz catalán que a su pesar se ha construido en los últimos doce meses. Un año después de que ABC hiciera pública la entrevista del entonces consejero jefe de la Generalitat con la cúpula de ETA, que a la postre le obligaría a dejar el Gobierno catalán, Carod matiene que el error fue acudir a la cita con la cúpula etarra como presidente en funciones y sin consultarlo con su presidente y socio de gobierno, Pasqual Maragall, pero juega con la ilusión de que la distensión que parece vivir el País Vasco se alimentara en parte en ese encuentro. Con esa ilusión como sustento, Carod dedica su tiempo a recorrer Cataluña en una suerte de peregrinación con la que ya cumplieron en su momento Jordi Pujol y Pasqual Maragall e intenta recuperar el tono pragmático y moderado que le permitió convertir a Esquerra en el partido clave del Parlamento catalán. Aunque de momento pesa más el resquemor por su precipitada salida del Palau de la Generalitat, lo que ha acabado convirtiendo al pragmático del partido, Carod- Rovira, en el radical, mientras el más radical ideológicamente, Joan Puigcercós, pasa ahora por el moderado constructor de pactos en el tripartito y en Madrid. Entre dos aguas El líder de Esquerra ha quedado en un terreno de nadie, moviéndose entre dos aguas en su papel de candidato a la Generalitat que sin embargo no puede ejercer de oposición al gobierno tripartito, del que es en gran parte artífice. Carod- Rovira se multiplica como conferenciante y visita los pueblos más recónditos presentándose como el sustituto de Pasqual Maragall en 2007, pero tiene que hacerlo sin criticar la gestión de un ejecutivo en el que un tercio son republicanos. Así las cosas, el líder de ERC debe limitarse a ejercer de guardián del Pacto del Tinell, que dio lugar al tripartito, y buscar mayor protagonismo en las relaciones de Esquerra con el PSOE, monopolizadas hasta ahora por Joan Puigcercós, su número dos y rival dentro del partido. De ahí que el líder de ERC haya protagonizado las últimas entrevistas con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapate- Carod- Rovira, el día en que anunció su salida del Gobierno catalán ro, un papel que esquema inicial de la legislatura con el que jugaba ERC otorgaba a Puigcercós en exclusiva. En este contexto, lo más difícil para Carod- Rovira parece a estas alturas mantener la tensión y la presencia mediática de los primeros seis meses de la crisis, cuando el líder republicano su- YOLANDA CARDO po reconducir un enorme error político para convertirlo en una baza electoral que finalmente permitió a ERC multiplicar por tres su apoyo electoral en las generales. Pese a la entrevista con ETA, o precisamente por las consecuencias de la entrevista y un alud de críticas que el partido republicano pre- sentó como ataques a la formación, Esquerra pasó de los 190.292 sufragios de 2000 a 636.810 el 14- M. En una decisión sin precedentes, Carod anunció su candidatura a las elecciones generales en clave de plebiscito sobre su entrevista con ETA, aunque después recondujo la estrategia para pedir el voto en favor del tripartito catalán frente al acoso de la derecha española Y la estrategia funcionó, pese a la negativa del número uno de la lista a especificar si tomaría posesión de su acta como diputado en el Congreso, lo que sus rivales aprovecharon recriminarle tanto un exceso de personalismo como el incumpliento del compromiso contraido con los electores al encabezar la candidatura. Pero una vez pactado el apoyo al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y estabilizado el ejecutivo tripartito en Cataluña, Carod- Rovira ha pasado a un segundo plano político que sólo consigue romper con patinazos como su ataque a la candidatura de Madrid 2012, que no hacen más que torpedear la imagen de Esquerra como partido de gobierno. Gracias a la entrevista con ETA, Carod- Rovira alcanzó una cuota de reconocimiento del 90 -indice reservado hasta entonces en Cataluña a Jordi