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ABC MIÉRCOLES 26 1 2005 11 Garzón procesa a 36 batasunos por pertenencia a ETA y pide que se investigue a Arnaldo Otegi Con el Prestige la guerra de Irak y el 11- M, el PP sufrió el cerco de sus sedes, el acoso e insulto a Aznar, a ministros y dirigentes del partido, pero la Policía no detuvo a nadie y la Fiscalía archivó todas la denuncias Tempestades sembradas ÁNGEL COLLADO Piqué y Rato, acosados en Barcelona el 12- M FOTOS: YOLANDA CARDO Y EFE La Policía me ha dicho que me llamaban por aparecer en la foto Isidoro Barrios, militante del PP desde hace 20 años y miembro de la Ejecutiva local de Las Rozas, está consternado: Mire, yo nunca creí que me pudiera ver en una situación como ésta. La Policía, que ha tenido un trato exquisito, me ha dicho que tenía que declarar por aparecer en la fotografía cerca de Bono. ¡Pero si casi no le veía porque no soy muy alto! Al final de un día que califica como una pesadilla el militante popular describe su participación en los hechos. Acudí a la manifestación con mi amiga Toni (De la Cruz) para apoyar a todas las víctimas del terrorismo. Llevaba una bandera de España y en un momento vi que me habían roto el mástil. Entonces intenté coger el trozo de tubo para que no hiciera daño a nadie, pero ya no pude porque empezaron los empujones y no me enteraba de nada. Al momento Bono y otras personas se iban de ese lugar. Nosotros seguimos hasta Sol, escuchamos el manifiesto y nos fuimos caminando al aparcamiento. Ayer al leer el periódico y ver mi nombre casi me desmayo Al rato le llamó la Policía para pedirle que fuera a declarar. Vinieron más tarde a recogerme en un coche, pedí que si podía ir con nosotros Toni y estuvimos declarando. Les dije que yo no agredí al ministro, si casi no le veía y no sé por qué he pedido disculpas porque realmente estoy desconcertado y ya no sé ni lo que hago Barrios quedó en libertad y la Policía le ha comunicado que ya recibirá noticias del Juzgado. Sólo quiero que esto acabe de una vez MADRID. Desde que en noviembre de 2002 el Prestige bañó de chapapote las costas gallegas hasta la jornada de reflexión de las elecciones del 14- M, la izquierda, con el PSOE delante o detrás, tomó la calle en manifestaciones legales o ilegales contra el Gobierno y el PP, incluidos ataques a las sedes, agresiones e insultos a ministros y dirigentes sin que la Policía detuviera a nadie ni los jueces procedieran contra los responsables de los desmanes. En los tribunales, a instancias del nuevo fiscal general del Estado, ya han archivado todas las causas abiertas. La manifestación convocada por las víctimas del terrorismo era una molestia para el Gobierno. La detención de dos militantes del PP por estar cerca de José Bono cuando se registraron los incidentes es vista en el Partido Popular como la guinda del guión ideado por el PSOE para darle la vuelta al acto: la derecha se ha radicalizado hasta caer en la violencia. del Gobierno, Rodrigo Rato y Josep Piqué, acosados por un grupo de energúmenos, tuvieron que abandonar la marcha protegidos por sus escoltas y refugiarse en la comisaría de la Vía Layetana. 13- M: Ataques a las sedes del PP Al día siguiente, día de la jornada de reflexión electoral, cuando están prohibidos por ley los actos políticos, siete mil personas cercaron en Madrid la sede central del PP, otros tantos se reunieron en Barcelona y en la práctica totalidad de las capitales españolas se dio el mismo fenómeno espontáneo En Lérida, la Policía Municipal abría paso a los manifestantes. Entre manifestantes y convocantes aparecían en las denuncias dirigentes de IU y socialistas como los diputados Ángel Martínez Sanjuán y Eduardo Madina o familiares directos como la hija del hoy presidente del Senado, Javier Rojo. La Junta Electoral trasladó los hechos a la Fiscalía General del Estado. Las múltiples causas han sido archivadas. Rajoy, cercado en La Toja El afán de vincular al PP con la agresión sucede a las campañas desatadas o apoyadas por los socialistas en la oposición contra el Gobierno, desde el nunca máis al no a la guerra y el queremos saber la verdad que desembocó en el PP, asesinos Rajoy recordaba ayer que no pudo salir de un hotel de La Toja donde celebraba la fiesta de Reyes con su hijo porque estaba cercada por un grupo que le gritaba de todo. 13- D: Zapatero no condena El archivo le sirvió a Rodríguez Zapatero el 13 de diciembre, ante la comisión del 11- M, para negarse hasta tres veces a condenar los ataques a las sedes del PP. Alberto Fernández también ha pasado por la experiencia de la agresión, en Reus, sin que nadie tomara medidas contra los exaltados. Y como colofón, están las lágrimas derramadas por Ana Botella el 14- M en el colegio electoral donde otro grupo recibió al matrimonio Aznar al grito de asesino N o pasó nada. Ahora, quien sembró tempestades empieza a recoger viento. 12- M: Acoso a Rato y Piqué En la manifestación celebrada en Barcelona el día 12 de marzo del pasado año, el vicepresidente primero