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52 Cultura MARTES 25 1 2005 ABC Plácido Domingo regresa al Liceo con Parsifal después de quince años Mientras tenga fuerza seguiré haciendo óperas, porque yo vivo en el escenario b La peculiar propuesta de Niko- Quiero llegar al papel 126 Domingo lleva tiempo preparándose para su retirada como cantante. Antes espero cantar aquí La Walkyria Éstas son mis últimas óperas. No quiero ser demasiado optimista; a mi edad tengo ganas de seguir, pero ya no puedo hacer planes a largo plazo; por eso esta Walkyria tendría que ser dentro de los próximos dos años Después de grabar Tristán lo esperan en estudio Edgar de Puccini, y Pepita Jiménez de Albéniz; en escena prepara Cyrano de Bergerac de Alfano, para el Met, Londres y Madrid, donde primero cantará Luisa Fernanda También se está estudiando Iphigénie en Aulide de Gluck, una nueva ópera de Tan Dun y Tamerlano de Händel. Así llegaría a los 126 papeles y me puedo dar por satisfecho laus Lenhoff, con Sebastian Weigle en el podio, representa el regreso del cantante a un teatro que hizo suyo durante décadas PABLO MELÉNDEZ- HADDAD BARCELONA. Está expectante e ilusionado. Plácido Domingo no se sube al escenario del Liceo desde hace quince años: Éste era mi teatro; aquí viví entre 1972 y 1982 y aquí crecieron mis hijos. Siempre hacíamos una ópera en Navidad para estar juntos y por eso Barcelona y el Liceo son parte de mi propia historia afirmó Domingo momentos antes de uno de los últimos ensayos de Parsifal de Richard Wagner, ópera que interpretará a partir del viernes encabezando un reparto que él mismo califica de insuperable, propio del Festival de Bayreuth y que incluye a Violeta Urmana, Matti Salminen, Bo Skovhus, Sergei Leiferkus y Theo Adam. Hace casi 40 años que Domingo cantó por primera vez en el Gran Teatro barcelonés, pero todavía no había debutado en el nuevo Liceo- -canceló por enfermedad Dama de picas hace tres años- escenario que, en todo caso, ya conocía al haber interpretado un concierto con obras de Wagner, un repertorio que he ido asumiendo poco a poco pero que comencé a cantar a los 27 años, con Lohengrin Pero lo dejé hasta que James Levine me ofreció Parsifal y me di cuenta de que podía haberla cantado incluso antes. Este personaje es muy joven, pero necesita una gran madurez vocal porque es muy duro. Dos años después, en 1992, canté mi primera Walkyria y ésas son las dos óperas wagnerianas que canto con frecuencia Pero hay otro personaje wagneriano al que Domingo le tenía ganas y que acaba de grabar en estudio: Tristán. Ha sido una de mis grandes ilusiones, plica casi cinco semanas en una misma ciudad y el tiempo pasa. Pero también quiero estar con ese público con el que tengo una relación... Me queda poco tiempo, pero mientras tenga fuerza seguiré haciendo óperas, porque yo vivo en el escenario y por eso me cuesta dejarlo. Y creo que será antes de cinco años, aunque todavía tengo una buena condición física. Pero no estoy pensando en la retirada, porque trabajaré toda mi vida. Después del canto, la dirección musical; incluso tengo ofertas de varias orquestas. Se supone que ya soy un matador, pero tengo el entusiasmo del novillero o del espontáneo. Mientras el cuerpo aguante... Riesgos con límites Plácido Domingo, ayer en el Liceo pero hace tiempo decidí que no lo cantaría en el escenario, porque me habría hecho la carrera más corta. El sacrificio que depara hacer una obra así de dura me hubiera costado muchísimo y no habría podido haber cantado otras óperas que he hecho después Consciente de que los años pasan, sus proyectos futuros ahora los va mirando día a día. Tengo que ver cuánYOLANDA CARDO to aguanto, porque en ópera escenificada no se trata sólo de cantar, sino de soportar unos ensayos muy fatigosos. Por eso pienso que igual es mejor que durante este tiempo que todavía me queda voz es mejor hacer más conciertos. Hay muchos lugares a los que aún no he ido, como India o Malasia, donde con un concierto al menos puedo presentarme. Una ópera escenificada im- Domingo, a cargo de las Óperas de Washington y Los Ángeles, cree que para el director de un teatro lo más complicado es cuando el director de escena te presenta el proyecto: es cuando te lo juegas todo. Hay directores de escena, sobre todo en Alemania, que aprovechan el escándalo para hacerse famosos. Pero, definitivamente, el culpable es el director del teatro que los contrata. A mí me interesan los riesgos, pero todo tiene un límite