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48 Sociedad MARTES 25 1 2005 ABC Educación El Grado elimina los títulos de licenciado, diplomado, ingeniero y arquitecto Las normas aprobadas por el Gobierno facilitarán la homologación europea b Los estudios de Grado, que dura- Los nuevos títulos Grado. Constituye el primer nivel de las enseñanzas universitarias. Se estructura en carreras de entre tres y cuatro años que capacitarán para el mercado laboral, con una cualificación profesional adecuada. Se saldarán con un único título de Grado. Se exceptúan de estas normas los estudios con directiva europea (fundamentalmente, Medicina) Contenidos básicos. Constituyen entre el 50 y el 75 por ciento del total de la carga académica y deben ser incluidos en todas las titulaciones, cualquiera que sea la universidad que los imparta. Denominación. No podrá haber dos carreras con la misma denominación y un mismo título deberá ser igual en toda España. Podrá haber titulaciones conjuntas, nacionales o internacionales. Posgrado. Son estudios de segundo nivel, el más elevado en la Educación Superior, formados por los títulos oficiales de Máster y Doctor. Máster. Se orientan a la especialización y tendrán una duración de entre 60 y 120 créditos. Doctorado. Estudios avanzados, que se ratificarán con una tesis. rán entre tres y cuatro años, capacitarán para el mercado de trabajo, y los másters se conciben como una vía oficial de especialización M. ASENJO MADRID. La aprobación de las normas que, a partir de ahora, regularán las carreras universitarias para la libre circulación por la Unión Europea (UE) abre el camino hacia un nuevo catálogo oficial de titulaciones en el que habrá grandes novedades. La normativa contenida en los decretos de Grado y Posgrado constituye el armazón de lo que será el nuevo catálogo de titulaciones que, si el Ministerio cumple su compromiso, deberá estar cerrado antes de junio próximo. Las normas aprobadas en el último Consejo de Ministros establecen una duración de entre tres y cuatro años (180 a 240 créditos) para las carreras de Grado, y dentro del Posgrado crean el título oficial de Máster y modifican el de Doctor. El Máster se orientará a la especialización, y el Doctorado a la investigación. Las enseñanzas se estructurarán por el sistema de créditos ECTS, que facilitará el reconocimiento de estudios y títulos realizados en diversos centros o en varios países. Cada crédito se compone de entre 25 y 30 horas de enseñanzas teórico- prácticas. El objetivo de esta reforma es adaptar la Universidad española al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y permitir así la movilidad de estudiantes y profesionales. Esto significa que los más de 40 países que integran ese espacio común tendrán un mismo sistema comparable. En opinión del Ministerio, los decretos suponen un impulso muy importante a la dimensión internacional de los estudios superiores en España y permitirán a los universitarios construir con más flexibilidad, más ambición y perspectiva su propio curriculum. María Jesús San Segundo A partir de ahora, el Consejo de Coordinación Universitaria propondrá la lista de nuevas titulaciones de Grado que, finalmente, aprobará el Ministerio de Educación. Después, comenzará el proceso de aprobación de las directrices propias de cada título, y posteriormente las universidades elaborarán sus planes de estudios. El Espacio Europeo será realidad en 2010, pero Educación quiere cerrar el proceso en el año 2007. Por su parte, el responsable del Espacio Europeo en la CRUE, Domingo Docampo, expresó ayer su satisfacción por la aprobación de los decretos y habló de la necesidad de un esfuerzo económico compartido entre el Ministerio, las Autonomías y las universidades para hacer realidad el proyecto. LA CUESTIÓN UNIVERSITARIA JOSÉ LUIS GARCÍA GARRIDO F inalmente, tras larga espera, el Gobierno ha aprobado los reales decretos sobre Grado y Postgrado, que se supone deberían marcar el rumbo europeo de los estudios universitarios españoles en los próximos años. Pero no se haga el lector demasiadas ilusiones. Poca chicha para tan dilatada aparición. Ya en octubre del año pasado, cuando los textos fueron presentados ante el Consejo de Coordinación Universitaria, el entusiasmo que despertaron fue perfectamente descriptible. Tan benignos eran, tan comprensivos, tan escasamente agresivos con ninguna situación actual (por dudosa que sea) que merecieron el plácet de todas las universidades. Ya es curioso que una institu- ción tan crítica como la universitaria haya pasado de puntillas por algo llamado a comprometer tan seriamente su futuro. Una indeterminada titulación inicial de grado oculta pudorosamente los importantes litigios entre diplomaturas, títulos profesionales de tres años y licenciaturas. Un no menos impreciso paraguas de posgrado ampara másters de muy diversa pretensión y significación, a la vez que aclara poco sobre la naturaleza futura de los doctorados. Total, que todo está por ver. Se aplaza el primer torneo hasta mediados de este mismo año, cuando las universidades presenten la lista de titulaciones de grado. Suponiendo que haya acuerdos sustanciales en este sentido (qué ingenuidad: lo más probable es que no serán acuerdos, o que no serán sustanciales después empezará la elaboración de los planes de estudios, o mejor, de sus directrices La cosa va para largo: recuérdese que estamos ahora comenzando a aplicar nuevos planes de estudios aprobados hace diez años todavía al amparo de la LRU. En mi opinión, lo que queda claro tras la aparición de estas normas es que el Gobierno no tiene más política universitaria que la de un vago europeísmo (sólo faltaría, en vísperas del referéndum) la de echar balones fuera y la de procurar no pisar callos ni a las Autonomías ni a las universidades ni a los profesores, alumnos y familias, por lo que pudiera ocurrir. Es verdad que el 2010 (fecha de caducidad de los sistemas universitarios nacionales está a la vuelta de la esquina, pero también está demasiado lejos: ¿quién gobernará para entonces, y qué quedará por gobernar? También es cierto que otros países europeos participan igualmente de este síndrome de dormición (visible, en nuestro caso, hasta en las páginas web del Ministerio y sus sucursales, ancladas todas ellas en 2003) Pero otros países sí corren. Vaya si corren. Imposible será acortarles después la delantera.