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24 Internacional MARTES 25 1 2005 ABC El nuevo presidente trata de pasar página con el Kremlin b Difícil primer encuentro en Moscú entre Yúshenko y Putin, en el que el mandatario ucraniano trató de dar garantías a Rusia de que no le dará la espalda R. M. M. MOSCÚ. El encuentro de ayer entre Víktor Yúshenko y Vladímir Putin, el primero que mantienen ambos en calidad de presidentes de sus respectivos países, no fue fácil. Aún están recientes las heridas abiertas por la Revolución Naranja Pese a todo, Yúshenko hizo al final de la jornada una valoración positiva de sus conversaciones con el jefe del Kremlin. A juzgar por el énfasis puesto por el presidente ucraniano, nada más empezar la rueda de prensa, en lo acertado de la designación de Julia Timoshenko como primera ministra, salta a la vista que el tema ocupó un lugar importante en la reunión con Putin. Rusia es para nosotros un socio estratégico eterno le dijo Yúshenko a Putin mirándole fijamente a los ojos. Y añadió: circulan por ahí mitos y leyendas sobre un supuesto distanciamientos de nuestros pueblos Intentando justificarse, el presidente ruso afirmó que nosotros nunca hemos hecho política alguna a espaldas de las autoridades de ningún país Últimamente, hicimos todo lo que nos pidió la dirección que había en Ucrania dijo Putin. Tales palabras parecen no ocultar el hecho de que fueron asesores del máximo dirigente ruso quienes organizaron el fraude masivo en la segunda vuelta electoral del pasado 21 de noviembre. Putin no sólo apoyó abiertamente a Yanukóvich, sino que le visitó dos veces durante la campaña electoral. El presidente ruso denunció además las presiones ilegales que desde la calle ejercieron los participantes en la revuelta sobre la Comisión Electoral y Tribunal Supremo. Pero todo eso está ya olvidado. Al menos eso fue lo que dijo Yúshenko durante un encuentro con la prensa ofrecido tras regresar del Kremlin. El nuevo presidente de Ucrania reiteró que su objetivo es meter a su país en la Unión Europea y que eso no tiene que perjudicar a nuestras relaciones con Rusia Asimismo, Yúshenko manifestó que la posible integración de Ucrania en un espacio económico común con Rusia y, tal vez, con Bielorrusia y Kazajstán, es viable, siempre y cuando no perjudique sus intereses nacionales ni impida su salida a otros mercados. Sobre la mesa estuvieron también ayer cuestiones como la enorme dependencia energética que tiene Ucrania de Rusia. Julia Timoshenko es felicitada por su partidarios tras ser elegida jefa de Gobierno, ayer en las calles de Kiev AP Yúshenko nombra primera ministra a su aliada radical Julia Timoshenko La nueva jefa del Ejecutivo ucraniano está buscada por la Justicia rusa b Una de las veladas amenazas de Moscú a Yúshenko fue que no vería con buenos ojos a políticos conocidos por sus tendencias antirrusas en cargos de responsabilidad RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ Tener que resignarse a ver a Víktor Yanukóvich, el hombre por el que Vladímir Putin había apostado, convertido en un cadáver político no es la única humillación que ha sufrido Rusia. Víktor Yúshenko, el flamante presidente de Ucrania, nombró ayer, en uno de sus primeros decretos, jefa del Gobierno a la pasionaria ucraniana, a la radical e incansable Julia Timoshenko, el alma de la Revolución Naranja Se da la circunstancia de que contra Timoshenko, conocida también con el apodo de la princesa del gas hay una orden de búsqueda y captura emitida por la Fiscalía Militar de Rusia tras ser acusada de sobornar a funcionarios del Ministerio de Defensa. Yúshenko trató ayer con su visita al Kremlin, la primera que realiza al extranjero apenas 24 horas después de ser investido presidente, suavizar las cosas. Sin embargo, la noticia del nombramiento de Timoshenko, que fue lanzada por las agencias rusas cuando Putin y Yúshenko acababan de reunirse, pese a que el decreto fue firmado en Kiev horas antes, cayó como una bomba. Una de las advertencias de Moscú al nuevo presidente ucraniano, hecha después de su victoria en los comicios La pasionaria de Kiev Julia Timoshenko viste a la moda y con distinción. El domingo en Kiev, durante la ceremonia de investidura de Yúshenko, le estuvo tirando los tejos Borís Nemtsov, reputado reformista y viceprimer ministro en uno de los muchos gobiernos de Yeltsin. Nemtsov, con fama de playboy no pudo resistirse. A sus 44 años, los cumplió el pasado 27 de noviembre, la heroína de la Revolución Naranja conserva gran parte de la enorme belleza que tuvo en su juventud. Cuando estuvo en el Gobierno lucía negra cabellera. Ahora, la pasionaria de Kiev es rubia y lleva la corona de trenzas tradicional ucraniana. Nació en Dnepropetrovsk, en cuya universidad se licenció en economía. Enérgica militante del Komsomol (juventudes comunistas) Timoshenko abrió un videoclub en su época de estudiante. Ése fue su primer negocio y la base para llegar a ser más tarde la princesa del gas creando la floreciente empresa Sistema Energético Unido de Ucrania. Timoshenko rechaza las acusaciones de corrupción y alega que perdió todos sus ingresos y empresas por la persecución de Kuchma. del pasado 26 de diciembre, fue que no se vería con buenos ojos que fueran puestos en cargos de responsabilidad políticos conocidos por sus tendencias antirrusas en alusión evidente a la pasionaria ucraniana. Timoshenko, quien tendrá que terminar cambiando su actitud hacia los actuales dirigentes rusos, dice tener motivos para odiar a personajes concretos del entorno de Putin. Esas personas, según ella, fueron quienes asesoraron al ya ex presidente, Leonid Kuchma, para que le hiciera la vida imposible y, tal vez, para que envenenase a Yúshenko. La nueva primera ministra en funciones, ya que la Rada (Parlamento ucraniano) deberá todavía ratificar el nombramiento, ocupó la cartera de Energía en el Ejecutivo que dirigió Yúshenko, entre 2000 y 2001. Fue entonces cuando demostró su enorme capacidad de trabajo y su eficacia. Tras caer en desgracia y tener que abandonar el Gobierno, Timoshenko se dedicó a fustigar la política de Kuchma sin compasión. Acusada de dedicarse a importar gas de Rusia sin pagar los correspondientes aranceles, fue a parar a la cárcel en dos ocasiones bajo arresto preventivo. Sin embargo, nunca se llegó a demostrar su culpabilidad en el supuesto contrabando y no llegó a ser procesada. Sus partidarios, no obstante, vieron en esa persecución un intento claro de Kuchma de acabar con ella. Para cambiar las cosas había que conquistar el poder en las presidenciales de 2004 así que Yúshenko y Timoshenko volvieron a unirse.