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22 MARTES 25 1 2005 ABC Internacional Israel afirma que Irán logrará la capacidad de desarrollar el arma nuclear a finales de este año Tel Aviv pide una reacción fulminante contra Teherán por parte de la comunidad internacional servicios secretos israelíes, el Mosad, anuncia que el régimen de los ayatolás tendrá uranio enriquecido en 2005, pese a lo prometido a la ONU JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Un tradicional aserto hebreo decía que cuando en la Kneset había que aprobar los presupuestos generales del Estado, siempre problemáticos por la atomización política de este país, Israel sacaba del armario la sempiterna amenaza del ayatolá Jomeini y aquí paz y después gloria. Los viejos dichos nunca mueren. Dick Cheney abrió la semana pasada la caja de Pandora e Israel aprovecha ahora para sembrar sus interesados vientos que pueden desencadenar con el mal tiempo amenazadoras tempestades. Nunca dejan pasar los servicios de Inteligencia israelíes la oportunidad de subirse a un tren con el viento a favor cuando la ocasión lo merece. Tampoco esta vez ha sido una excepción. Tel Aviv no ha querido aparcar en doble fila al vicepresidente de los Estados Unidos, quien tras la toma de posesión de George W. Bush se mostró preocupado por un posible ataque a Irán por parte de Israel para impedir que el régimen de los ayatolás cierre con éxito su programa nuclear que le permitiría contar con armas atómicas. No fue un hecho casual y aislado que ayer, al unísono, el jefe del Mosad, Meir Dagan; el número dos aunque tres del Gobierno, Simón Peres, y el miembro del Consejo de Seguridad Nacional, Guiora Eiland, salieran uno tras otro a la palestra para demostrar, por si algún despistado no se había dado cuenta todavía, que, en efecto, Teherán está siempre en su particular diana. Dagan compareció en la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Kneset para denunciar que el programa nuclear iraní está en un punto sin retorno: pronto dejará de necesitar ayuda internacional para enriquecer uranio y utilizarlo en sus futuras armas atómicas b El jefe de los El presidente iraní, Jatamí, pasa revista a las tropas junto a su colega azerí, Aliyev, de visita oficial ayer en Teherán Dagan sumó al mismo carro del desarrollo nuclear, aunque a niveles menos avanzados que el iraní, a Egipto, Siria y Arabia Saudí y, junto a Peres, éste a través de la radio militar, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que se quite la venda de los ojos y se tome en serio la cuestión nuclear iraní, el problema más importante en Oriente Próximo y una amenaza para la estabilidad del mundo Tampoco se quedó atrás el general en la reserva, Guiora Eiland, quien metió en este cajón de sastre la intención de Teherán, a través de sus células de Hizbolá, de torpedear cualquier tregua que cierren los grupos radicales palestinos con Mahmud Abbas, tregua que, en opinión de Benjamín Netanyahu, no merece nada a cambio por parte de Israel. Tel Aviv, en cualquier caso, cuenta EPA con arsenal suficiente (las compras de F- 161 con tanques de combustible adicionales para poder llegar hasta Teherán y de bombas inteligentes antibúnker a EE. UU. se han sucedido en los últimos meses) para llevar a cabo el ataque contra Irán, que no sería en una sola oleada como sucedió en Irak en 1981 cuando la aviación hebrea acabó con la central nuclear de Osirak, cercana a Bagdad, sino en varias. LA BOMBA REAL USA VELO FRANCISCO DE ANDRÉS C Puesta en escena El jefe del Mosad pronosticó que eso sucederá a finales de este mismo año. Si es bien cierto que a finales de 2004 Teherán llegó a un acuerdo con la AIEA para suspender su programa de enriquecimiento de uranio, también lo es que Irán cuenta con un programa secreto no desvelado a los inspectores occidentales, con el que sigue su camino imparable hacia el objetivo nuclear con la ayuda de Rusia. Palabra del Mosad. ada vez que una personalidad norteamericana menciona la posibilidad de ajustar militarmente las tuercas al régimen teocrático iraní, ahora con ocasión de la presunta amenaza nuclear a Israel, los ayatolás de Teherán tienen que agarrarse la tripa para no reír demasiado. En cambio, cada vez que las mujeres iraníes amenazan con saltar a la escena política, las autoridades persas se ven atacadas de pánico y tocan a rebato en defensa de la revolución islámica Por eso, lo inteligente es dejar al régimen de los ayatolás tranquilo, y esperar a que estalle su propia bomba interna. Hace dos días, y horas después de que algunos medios oficiales anunciaran que las mujeres podrán ser candidatas en las elecciones presidenciales iraníes del próximo 17 de junio, el máximo órgano ideológico del régimen desmintió la noticia. No habrá candidatas con velo para reemplazar a Jatamí al frente del Gobierno. La mujer en Irán, a diferencia de lo que ocurre en otros países del Golfo como Arabia Saudí, puede conducir y puede votar; pero no puede ser votada. Nada anormal en el contexto de la Sharía, en especial desde que la ley islámica volvió a Irán con todos sus rigores tras una fase de destape que duró pocos años. El problema es que la mujer iraní, en particular en Teherán y en las grandes urbes, está más presente que el varón en la universidad, ha votado masivamente por Jatamí y por los reformistas hasta que éstos fueron defenestrados del Parlamento el año pasado, y pide simplemente igualdad de derechos con el hombre. Si, por soñar en alto, la premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi pudiera presentarse en junio a las presidenciales, su victoria sería segura; lo mismo que su programa de igualdad jurídica, y su plan de lucha contra el nepotismo de los clérigos chiíes. Occidente parece obsesionado por la imposición del velo a la mujer condenada a vivir bajo la bota de la teocracia islámica. Pero en Irán, el chador o el provocador pañuelo de cabeza son una preocupación secundaria en la mujer cuando llega al matrimonio y se ve amenazada por el divorcio sin razón alguna, la falta de tutela de sus hijos o la limitación de movimientos. El uniforme femenino o la satanización de la música y del cine occidentales sí asfixian en cambio a las jóvenes en un país en constante crecimiento, y con un 70 por ciento de población por debajo de los 30 años.