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ABC MARTES 25 1 2005 Nacional 17 Sebastián suspende la cita de Zapatero y Kirchner en Argentina con los empresarios españoles El asesor quiso evitar un posible desplante de nuestros ejecutivos al presidente argentino b Los delegados españoles en el país iberoamericano tampoco han sido invitados al desayuno con Zapatero. Sólo irá la comitiva empresarial que viajó desde Madrid CARMEN DE CARLOS BUENOS AIRES. José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente argentino, Néstor Kirchner, pese a que estaba previsto en la agenda inicial, no tendrán ningún encuentro con los empresarios españoles radicados en Argentina. Según ha podido saber ABC- -y pese a lo esperado- -la suspensión de esta convocatoria surgió de parte española. En concreto, del asesor de Moncloa, Miguel Sebastián, preocupado de cubrir las espaldas del mandatario argentino ante un posible desplante de nuestros ejecutivos según confió una fuente oficial. En la agenda provisional Zapatero y Kirchner estaban dispuestos a participar en un Encuentro Empresarial Hispano- Argentino. La convocatoria tenía como objetivo convertirse en el pistoletazo de salida de una nueva etapa de inversiones españolas. Los argentinos hablan de ola pero con lo del tsunami no parece oportuno el término matizaba un funcionario español antes de que Sebastián diera instrucciones de suspender la comparecencia y, como consecuencia, se cayera el seminario. La idea era promocionar la instalación de pequeñas y medianas empresas en sectores poco explorados. Zapatero consolida con Lula la Alianza que firmó Aznar L. AYLLÓN ENVIADO ESPECIAL BRASILIA. Luiz Inacio Lula da Silva firmó ayer con José Luis Rodríguez Zapatero un acuerdo para consolidar la Alianza Estratégica entre Brasil y España que el presidente brasileño había suscrito en octubre de 2003 con el entonces jefe del Ejecutivo español, José María Aznar. Lula, que mantenía con Aznar una buena relación personal, se olvidó sin embargo de él al hablar ante los periodistas y prefirió elogiar el legado de Felipe González. En la primera jornada de su gira por el cono sur iberoamericano, Zapatero, además de reunirse con los presidentes de las cámaras parlamentarias y de la Corte Suprema, mantuvo una prolongada entrevista con Lula, con quien la noche anterior había cenado, en compañía de sus respectivas esposas y un reducido grupo de miembros de la dos delegaciones. Al acabar la reunión de ayer, Lula y Zapatero asistieron a la firma de varios acuerdos bilaterales en materia turística, agrícola, cultural y de medio ambiente, y sobre todo rubricaron ellos mismo una declaración que pretende la consolidación de la Asociación Estratégica. Ahora lo que se desea es, según se indica en la declaración, que refleje la actual situación de afinidad política entre los dos países Al hablar del texto, el presidente brasileño elogió las acciones de Zapatero desde su llegada al Gobierno y junto al legado de Felipe González, que dedicó sus mejores energías a lograr unas bases sólidas para una España moderna, desarrollada y plenamente soberana Lula, sin embargo, no hizo ninguna referencia a Aznar, con quien parecía tener una buena sintonía personal, y con quien intercambió en aquella reunión de octubre frases elogiosas. Lula y Zapatero se abrazan tras la rueda de Prensa que ofrecieron ayer en Brasilia EFE visita a Buenos Aires el pasado mes de septiembre. Tanto él como el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, se llevaron una impresión muy negativa de los gerentes españoles que le plantearon, sin tapujos y de manera frontal, sus quejas. Éstas, fundamentalmente, apuntaban (y apuntan) al aumento de las tarifas de los servicios públicos, la mayoría en manos de filiales nacionales como Edesur (Endesa) Telefónica, Aguas Argentinas (25 por ciento de Aguas de Barcelona) y Gas Natural. Las firmas reclaman una actualización de los precios desde enero del 2002, cuando, ajustados en dólares, quedaron congelados en pesos devaluados. Los problemas de las empresas El Gobierno de Kirchner se resiste a una subida que afecte el consumo doméstico y amenaza con desempolvar un proyecto de ley de servicios públicos que rechazan los empresarios. Para tensar más la cuerda, la Administración argentina, en vísperas de la visita del presidente Rodríguez Zapatero, anunció multas millonarias para Edesur (Endesa) y Aguas Argentinas (participada en un 25 por ciento por Agbar) Esta última corre el riesgo de perder la concesión y se baraja la posibilidad de nacionalizarla como hizo el Gobierno con el Correo Argentino. Uno de los factores que irrita a la Administración de Kirchner es el recurso presentado por buena parte de las empresas de servicios públicos, entre ellas todas las de capital español mencionadas, al Ciadi, un organismo que depende del Banco Mundial que ejerce de árbitro en disputas de esta naturaleza. No quieren negociar si no retiramos las demandas. Tienen que regularizar más de sesenta contratos y lo que hacen es arreglar los más fáciles se lamenta el responsable de unas de las compañías afectadas. En los últimos doce años, las inversiones españolas en Argentina superan los 35.000 millones de euros. La desconfianza nació en septiembre Abortada la iniciativa, los españoles que representan en Argentina a las grandes empresas con sede en Madrid recibieron otro jarro de agua fría. Al desayuno de trabajo con el presidente Zapatero, en el marco del Observatorio Empresarial de Latinoamérica, que se celebra mañana, no asistirá ninguno. Únicamente participarán del encuentro con el presidente español los miembros de la comitiva empresarial que acompaña a Zapatero desde Madrid. Entre otros, Antonio Brufau (Presidente de Repsol- Ypf) Francisco Luzón (Director General del Banco de Santander) Salvador Gabarro (Presidente de Gas Natural) y Jaime Alvarez López (Presidente de Dragados Concesiones de Infraestructura) y José Vila (Secretario General de Aguas de Barcelona) La desconfianza de Sebastián hacia los ejecutivos españoles arranca de su