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86 Deportes PRIMERA DIVISIÓN VIGÉSIMA JORNADA LUNES 24 1 2005 ABC El Atlético vuelve a nadar en las aguas reservadas a los mediocres Regaló la primera parte y el Málaga acabó ganándole con muy poco JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Vale que es permisible perder por un bote irregular del balón en el campo, pero lo que es intolerable es el juego lamentable, carente de ambición, fútbol y recursos que exhibió ayer el Atlético en Málaga, volviendo a nadar en las aguas en las que se mueven los equipos mediocres. Y es algo que llueve sobre mojado, muy mojado. El botón de la muestra es que el equipo de Ferrando disparó por primera vez entre los tres palos de Arnau en el minuto 29 de la segunda mitad. Y todo ante un equipo del montón, que apenas tenía nada que exhibir, sólo voluntad y actitud, que la tuvo, todo lo contrario que el Atlético, que fue decepcionante en todos los aspectos. Se pretende de los rojiblancos que vuelen hacia puestos europeos, pero por lo visto ayer van a reptar por puestos silenciosos, con más pena que gloria, sin nada que decir en esta Liga. La primera parte de los rojiblancos fue penosa, sin un solo acercamiento a la puerta rival, escaso juego trenzado y barrido otra vez su medio campo (penosos de nuevo Luccin y Sosa ante la permisividad de Ferrando, que empieza a tener pecado) por la mayor agresividad sin más que puso en el terreno de juego el Málaga, equipo que, por otra parte, tampoco está para tirar cohetes. Fue un choque lamentable, con unos que no podían presentar credenciales porque no los tienen (los de casa) y los otros que tampoco porque les pesa la camiseta, las piernas o a saber qué (los de fuera) Como tantas otras veces, el Atlético vivió de su defensa, sobre todo de Leo Franco y de su pareja de centrales, bien apoyados esta vez por Molinero. Del resto no se supo, perdido Torres en carreras sin ton ni son y con Salva dando lo que tiene, es decir, muy poco. De Ibagaza, tirado a la derecha, no hubo noticias, por lo que el Atlético vivió en sus escasas esperanzas ofensi- MÁLAGA ATLÉTICO DE MADRID 1 0 Málaga (4- 4- 2) Arnau; Gerardo, César Navas, F. Sanz, Valcarce; Edgar, Miguel Angel, Juanito (Romero, m. 75) Leko (Míchel, m. 59) Juan Rodríguez y Amoroso (Wanchope, m. 59) Atlético (4- 4- 2) Leo Franco; Molinero (Braulio, m. 84) Pablo, Perea, Antonio López; Ibagaza, Luccin, Sosa (Nano, m. 62) Gronkjaer; Fernando Torres y Salva (Colsa, m. 70) Árbitro Rodríguez Santiago, del Comité castellano- leonés. Tarjeta amarilla a Sosa, Gerardo, Gronkjaer, Miguel Ángel y Juan Rodríguez Gol 1- 0, m. 81: Juan Rodríguez. vas de lo que hizo Gronkjaer, que otra vez estuvo entre los más destacados. Nadie llegó a terrenos peligrosos, quizás el Málaga, que tuvo más ambición y empuje, aunque con tan poco fútbol como su rival. Juegan los andaluces con ese miedo de los equipos que se deslizan por el infierno con temor a todo. Y eso les lastra porque adoptan posiciones tan defensivas que dejan en nada el dominio que debían ejercer como locales. Así que la primera parte debe ser borrada, para que perezca y se olvide cuanto antes. senciando y la desesperación de no ver nada de nada. El encuentro se decidió con un accidente, del terreno de juego, pero accidente al fin y al cabo. Estaba el Atlético con más ilusión que nunca creyendo que era posible (no por juego sino por insistencia y con una falta al palo) cuando Juan Rodríguez se fue hacia la frontal y desde lejos soltó el tiro. No iba muy allá de potencia, pero el balón le votó a Leo Franco justo delante, parece que en un hoyo que había, y el esférico le superó. Punto final. Ferrando reaccionó, por fin, y metió al goleador Braulio, pero cuando sólo quedaban seis minutos. Nunca dio la sensación de que los madrileños, opacos y torpes, pudiesen levantar el encuentro. Todo lo contrario. De hecho, el Málaga se permitió el lujo de desperdiciar un penalti, cometido de forma ingenua por Colsa sobre Míchel, mal lanzado por Juan Rodríguez y bien parado por Leo Franco. Pero al Atlético ya no le dio tiempo a más, había regalado el primer tiempo (como siempre) y no había tenido recursos en el segundo, hastiado de tanta mediocridad en sus filas. Y van... Sin recursos ofensivos Algo más hizo el Atlético en la segunda mitad, no mucho más, pero sí que pareció intentarlo con cierto interés. Contribuyó el Málaga, que cejó un poco en su presión para resguardarse e intentar salir a la contra, a ver si así sorprendía a la segura zaga rival. En ese iluso dominio, el Atlético exhibió la misma falta de ideas que había tenido el Málaga en la primera mitad, por lo que los espectadores siguieron cortándose las venas de desesperación en la grada ante el infame partido que estaban pre- ASÍ JUGARON MÁLAGA Arnau: regular. Gerardo: regular. César Navas: bien. F. Sanz: regular. Valcarce: regular. Edgar: mal. Miguel Ángel: regular. Juanito: mal. Leko: bien. Juan Rodríguez: regular. Amoroso: mal. Míchel: bien. Wanchope: mal. Romero: regular. El técnico: Antonio Tapia. Regular. El hombre pone lo que tiene, que es casi nada. Los cambios apenas sirvieron. No se ve mejora en el equipo, sólo voluntad y actitud. Algo es algo. Lo mejor: La ambición de la primera parte. Algunas cosas de Leko y los detalles de calidad de Míchel cuando salió al terreno de juego. Lo peor: No tuvo calidad ni talento en su juego. En la segunda parte se echó atrás como conformándose con el triste empate, que de poco le hubiera valido. ATLÉTICO DE MADRID Leo Franco: bien. Molinero: bien. Pablo: bien. Perea: bien. Antonio López: regular. Ibagaza: mal. Luccin: mal. Sosa: mal. Gronkjaer: bien. Fernando Torres: mal. Salva: mal. Nano: mal. Colsa: mal. Braulio: sin calificar. El técnico: César Ferrando. Mal. Por lo visto no logra arreglar la actitud, pésima, del equipo fuera de casa. Erró en los cambios pues mostró poca ambición al sacar tan tarde a Braulio. Lo mejor: De nuevo la defensa, sobre todo el trío central. También Gronkjaer mostró cosas (interés y potencia) fundamentalmente en la primera mitad. Lo peor: Pocas ideas y, lo que es peor, menos ganas, sobre todo en el primer tiempo. La delantera no existió ni tampoco el doble pivote. Colsa, en el momento en que derriba a Míchel y le hace penalti F. RENGEL