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48 Sociedad LUNES 24 1 2005 ABC Medio Ambiente La causa principal para la regresión del lince ibérico hay que buscarla en la reducción de su presa favorita, el conejo ABC La población del lince ibérico fue inferior a los cien ejemplares por primera vez en 2004 b El oso pardo del Cantábrico em- pieza lentamente a salir de la crisis, aunque eso no significa que no esté amenazado de extinción, sobre todo su población oriental ARACELI ACOSTA MADRID. Son los dos mamíferos más emblemáticos y también más amenazados de nuestro país. Hablamos del oso pardo del Cantábrico y del lince ibérico. Pero mientras el primero empieza a dar señales de recuperación, el segundo se acerca cada día más a un final agónico. El biólogo Miguel Delibes de Castro dijo hace poco más de año y medio a este periódico que el lince era ya técnicamente un muerto viviente, y los últimos datos parecen confirmar estos malos augurios. La revisión en profundidad del censo diagnóstico del año 2002 con cámaras y el análisis de ADN de excrementos ha revelado que la población del lince ibérico no llega a los cien ejemplares, si excluimos a los cachorros del año. Este nuevo estudio sirve también para confirmar que sólo existen dos núcleos reproductores, en Sierra Morena, en la zona de Andújar- Cardeña (Jaén y Córdoba) y en la comarca de Doñana, aunque no se descarta que puedan quedar algunos ejemplares sueltos en algunas de sus áreas de presencia histórica- -hay algunas pistas en la sierra de Candelario (Salamanca) y en la sierra de Alcaraz (Albacete) pero están pendientes de confirmación- pero nunca poblaciones estables reproductoras, según explica Nicolás Guzmán, coordinador de la Estrategia para la Conservación del lince ibérico. Y esto es lo más importante porque, como explica Guzmán, el número de individuos es fundamental, pero lo es más el número de territorios con hembras reproductoras. Si en 2002 se consideraba la existencia de una población en torno a los 160 linces, para 2004 la población de linces no supera los cien ejemplares: 60- 70 linces en Andújar- Cardeña y 20- 25 en Doñana. Unos números que reflejan que la población de Sierra Morena oriental se mantiene estable desde hace cuatro o cinco años dice Guzmán, y tiene más futuro pero que demuestran que en Doñana la población se va reduciendo, debido sobre todo a la fragmentación del territorio que impide una verdadera conectividad entre las poblaciones. Las principales causas de esta regre- Reproducción variable Así, en el núcleo de Andújar- Cardeña hay 20- 22 territorios con hembras reproductoras, mientras que en Doñana sólo son entre 6 y 8, si bien el número de hembras que se reproduce anualmente fluctúa mucho de un año a otro. Así, en 2002 el número de hembras reproductoras fue de 21- 22 con 36- 42 cachorros; en 2003, de las 11- 12 hembras que se reprodujeron salieron adelante entre 18 y 21 cachorros, mientras que el año pasado las cifras fueron de 17- 21 hembras para 31- 39 cachorros. Los últimos datos sitúan a la población de osos en la Cordillera Cantábrica en torno a los cien ejemplares Se espera que el lince macho Garfio y la hembra Esperanza puedan procrear la próxima primavera sión habría que buscarlas en la reducción del número de su presa favorita, el conejo- -del que tiene una dependencia excesiva explica Guzmán- debido a la mixomatosis y la neumonía vírica; la masificación del trampeo (lazos y jaulas- trampa) para proteger los cotos de caza, y la acción de los venenos. A esto se ha unido en los últimos años el problema de los atropellos, sobre todo en la comarca de Doñana, que dan un tinte dramático a las muertes de lince que se han podido documentar. Así, durante el periodo 2000- 2003 se detectaron 24 muertes, 16 en Doñana y 8 en Andújar- Cardeña. El 79,2 por ciento de estas muertes se debió a causas directamente relacionadas con el hombre, y sólo un 20,8 por ciento se ha podido asignar a causas inequívocamente naturales. Lo cierto es que los atropellos han sido la causa de 13 de las 24 muertes, pero en Doñana el balance es de 10 atropellos y 16 linces muertos. Por tanto, es vital atajar su mortalidad no natural. De estas medidas se hablará en la próxima reunión del grupo de trabajo del lince ibérico de la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza que tendrá lugar esta semana. Y es que ata-