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ABC LUNES 24 1 2005 21 Víktor Yúshenko afirma en su toma de posesión como presidente que el sitio de Ucrania está en la UE Indignación en Alemania por el desaire de los neonazis del NPD a los actos en recuerdo del Holocausto El Pentágono da los últimos toques a un cambio radical de estrategia El entrenamiento de iraquíes tendrá prioridad frente a la lucha antiterrorista b Las nuevas recomendaciones tienen en cuenta la táctica de la guerrilla, que ataca en primer lugar a las fuerzas de seguridad iraquíes para atemorizarlas ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Duplicar o triplicar, hasta los 8.000 ó 10.000, el actual número de instructores en Irak para permitir, a la mayor brevedad posible, que el nuevo Ejército iraquí pueda encargarse más eficazmente de garantizar la seguridad del país y combatir a la insurgencia. Ésa es la principal recomendación que, según señalaba ayer el New York Times, trasladará al Pentágono el general retirado de cuatro estrellas Gary E. Luck, a quien el alto mando le encomendó hace dos semanas un análisis sin condiciones de la situación en Irak. El Pentágono parece dispuesto a acometer un sustancial cambio de estrategia en Mesopotamia a partir de las elecciones del domingo: volcarse en la instrucción en lugar de plantar cara abiertamente a la guerrilla y los terroristas. Las propuestas de Luck, que todavía no han sido entregadas al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, parecen haber tenido en cuenta un notorio cambio de táctica por parte de la insurgencia, que en el camino hacia los comicios ha redoblado los atentados terroristas y los ataques no contra las tropas de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, sino contra las fuerzas de seguridad iraquíes, funcionarios, personal encargado de las elecciones, candidatos y ciudadanía en general, con el ánimo de atemorizar a quien tenga intenciones de votar. Durante su comparecencia ante el comité de Asuntos Exteriores del Senado, que debía bendecir su nombramiento, la futura sustituta de Colin Powell como secretaria de Estado, Condoleezza Rice, respondió la semana pasada con presunta candidez al envite capcioso que le lanzó el senador demócrata Joseph R. Biden, que se interesó por los efectivos que ya habían pasado por las manos de instructores estadounidenses. Mientras que Rice esgrimió la cifra de 120.000, el senador por Delaware, basándose en datos recopilados durante estancias en Irak, redujo la cantidad de soldados listos para el combate a 4.000. Oficiales estadounidenses en Irak se han quejado en varias ocasiones de la escasa combatividad, motivación y peor equipamiento de policías y militares iraquíes. En Bagdad estalló la semana pasada un escándalo en torno al destino AFP se realizará y me parece que podemos esperar una participación muy amplia En otra entrevista, con ABC News, Negroponte dijo que esperaba una fuerte participación especialmente en las regiones norte y sur del país. Admitió, empero, que puede haber algunas áreas problemáticas en el centro de Irak, especialmente en dos de las provincias del triángulo suní Pero incluso en esa región se están haciendo todos los esfuerzos necesarios para ofrecer un grado de seguridad tal que permita la concurrencia a las urnas del mayor número posible de electores explicó. El diplomático estadounidense vaticinó además que no habrá ningún partido monolítico capaz de dominar el próximo Congreso y opinó que el futuro Gobierno iraquí será una mezcla diversificada de partidos y de individuos. Las palabras de Negroponte fueron la respuesta a una pregunta en la que el periodista sugería que los líderes chiíes acabarían por dominar las elecciones, lo que, según algunos observadores, podría dejar a la minoría suní al margen del proceso político. En sus comparecencias ante las dos cadenas de televisión estadounidenses, en las que varios legisladores demócratas criticaron la política de la Casa Blanca en Irak, Negroponte informó de que la seguridad de las elecciones del 30 de enero estará garantizada por los 150.000 soldados de EE. UU. desplegados en suelo iraquí. Guardias iraquíes registran a varios niños en un parque de Bagdad de 300 millones de dólares en efectivo, al parecer transferidos a Líbano por el ministro iraquí de Defensa para adquirir carros de combate y armamento que deberían equipar a la primera división acorazada del nuevo Ejército. EPA ¿Misión cumplida? Mientras el primer ministro del Gobierno provisional iraquí, Ayad Alaui, no ha dejado de enviar señales de su prisa por contar con suficientes fuerzas que puedan relevar de sus tareas al Ejército multinacional desplegado en Irak bajo amparo de las Naciones Unidas, el vicepresidente Dick Cheney declaró el jueves, día en que precedió al presidente George W. El plan establece el envío de hasta 10.000 instructores militares de EE. UU. después de las elecciones Bush en el juramento para su segundo mandato de cuatro años en Washington, que su objetivo era traspasar cuanto antes a los iraquíes el negocio de su autogobierno del que las inminentes elecciones serían capítulo crucial. Cuando hayamos hecho eso, nuestra misión estará terminada, y podremos traer a nuestros muchachos a casa remachó Cheney. De lo que el Times ha podido pescar del informe de Luck no hay plazos para la retirada de los 150.000 soldados estadounidenses hoy desplegados en Irak, pero sí que el incremento de hasta 10.000 instructores formaría parte de un programa escalonado que podría llevar meses e incluso años con el objetivo de capacitar a la Policía y al nuevo ejército para hacer frente de forma eficaz a los antiguos miembros del partido de Sadam Husein, que pretenden recuperar el poder. Entre las recomendaciones del general Luck también se incluye la diseminación de consejeros militares estadounidenses en los ministerios iraquíes de Defensa e Interior.