Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 24 1 2005 Nacional 15 EL SUMARIO DEL 11- M El Chino tras el atentado y antes de suicidarse, cerró tranquilamente una venta de drogas rumbo a Algeciras Said Berraj, huido, estuvo en un pueblo de Málaga el 29 de marzo b Las declaraciones de detenidos por el 11- M revelan el alto grado de frialdad de los principales responsables de la matanza, que parecían vivir ajenos a su búsqueda D. MARTÍNEZ A. P. G. MADRID. Los tres mil folios conocidos del sumario del 11- M- -aparte de no aportar grandes novedades tras la avalancha de información publicada en estos meses, motivo por el que el juez Del Olmo ha decidido hacerlos públicos- -sí revelan algunos datos sobre el comportamiento de los principales implicados en la masacre. Así, la frialdad con la que algunos de los responsables de la mayor matanza terrorista en Europa siguieron con su rutina tras haber asesinado a 192 personas. Es el caso de Jamal Ahmidan, el Chino quien sólo unos días antes de suicidarse en el piso de Leganés- -el pasado 3 de abril- -preparaba una operación de tráfico de drogas con destino a Algeciras. Y también el del huido Said Berraj, cabecilla de Al Qaida en Europa, que el 29 de marzo, con toda la tranquilidad del mundo, viajó a Málaga para recoger en el domicilio de un familiar una maleta, pese a saber que cinco días antes la Policía había estado en su casa de Marruecos para detenerle. Llevó flores a la boda del hermano mientras huía Otro ejemplo de la frialdad con la que actuaban algunos de los implicados en el 11- M después del asesinato de 192 personas es el de Mohamed Afalah. Este marroquí, que está en paradero desconocido, antes de huir- -el 3 de abril, día del suicidio de los siete terroristas en el piso de Leganés- se presentó en la casa en la que se celebraba la boda de su hermano Ibrahim para llevarle su regalo: un ramo de flores. En su declaración ante la Policía, el recién casado manifestó que sobre las diez de la noche del día 3 Mohamed Afalah se presentó de forma precipitada en el portal de la vivienda de mis suegros. Tocó el timbre desde abajo y me pidió que bajase a la calle. Después de entregarme un ramo de flores como regalo de boda, me dijo: me llevo el coche, a lo mejor me voy de viaje En efecto, Afalah se marchó con destino a Barcelona y desde allí se piensa que se trasladó a Bélgica o Holanda. También en la noche del 3 de abril Ibrahim Afalah se encontró con otro de los fugados: Abdelmajid Bouchar. Fue en la proximidades de la mezquita de Leganés. En su declaración ante la Policía, Ibrahim Afalah reveló que Bouchar le había contado que subió al piso a llevarles a los terroristas comida y al bajar vi a dos secretas y pude escapar Edificio de Algeciras en el que la célula del 11- M tenía un piso franco unos minutos decidió también salir del vehículo. Ello le permitió ver que el hombre con el que se estaba entrevistando su amigo era uno de los sujetos que había visto en la televisión y en la prensa como uno de los implicados en los atentados del 11- M según consta en la declaración. Al regresar Abderraman, no tardó en transmitirle su descubrimiento: La persona con la que has estado hablando es uno de los buscados por la Policía Su amigo lo negó. D. M. Siguió trapicheando con hachís Su participación directa en el asesinato de 192 de personas no hizo que Jamal Ahmidan, el Chino dejara en suspenso su negocio de tráfico de estupefacientes, con el que había conseguido los explosivos para volar los trenes. Así lo releva en su declaración policial y judicial Mohamed Bouharrat, detenido el pasado 26 de abril por su presunta relación con los terroristas que se quitaron la vida en Leganés. En su testimonio, incluido entre los más de 3.000 folios del sumario cuyo secreto ha levantado parcialmente el juez Juan del Olmo, el marroquí Bouharrat confiesa que a finales del mes de marzo acudió a una cita que un amigo suyo llamado Abderraman tuvo en el distrito madrileño de Villaverde con Jamal Ahmidan. El motivo del encuentro no era otro que llevar a Algeciras una cantidad de droga y, por ello, iba a recibir unos 2.500 euros. El traslado desde la estación de cercanías de Fuenlabrada hasta Villaverde lo hicieron Bouharrat y Abderraman en un Citroën de color azul. Al llegar a una rotonda, próxima a una parada de autobús, el hombre con el que iban a tener la cita se encontraba ya en las inmediaciones. Entonces, Abderraman se bajó del turismo y se encaminó hacia él, mientras que Bouharrat permaneció en el coche, aunque pasados Enfrentamientos Para convencerle de que estaba en un error, Abderraman, que iba al volante del Citroën, se dirigió hacia el sospechoso, lo que le sirvió a Bouharrat para ratificar que, efectivamente, era la persona que buscaba la Policía Por ello, dijo a su amigo que el viaje que iban a hacer a Algeciras no era para llevar droga, sino para llevar una bomba En el transcurso de una discusión, le acusó de haberle preparado una jugada y, enfadado, Bouharrat se bajó del coche y regresó a Fuenlabrada en tren. Cuando fue detenido el pasado 26 de El viaje que iban a hacer a Algeciras no era para llevar droga, sino para llevar una bomba declaró uno de los arrestados abril, Mohamed Bouharrat reconoció sin ningún género de dudas a Jamal Ahmidan como la persona que se entrevistó con Abderraman en las inmediaciones de una rotonda de Villaverde para tratar sobre el asunto de drogas del viaje a Algeciras En esta ciudad, la célula del 11- M tenía un piso franco que era utilizado principalmente por Abdennabi Kounjaa- -otro de los suicidas- -durante el tiempo que estuvo trajabando en una empresa del sector de la construcción. El piso, situado a pocos metros de la Comisaria de Policía y de la Comandancia de la Guardia Civil, solía ser utilizado por marroquíes como lugar de descanso en sus desplazamientos entre Marruecos y Madrid. El pasaje recogido en las declaraciones demuestra el grado de fanatismo o frialdad de uno de los ejecutores principales del 11- M. Sólo así se entiende que el Chino semanas después de la matanza, siguiera trapicheando con hachís ajeno a la búsqueda de las Fuerzas de Seguridad. Frialdad o, como demuestran algunas otras declaraciones de los imputados en el sumario, el grado de fanatismo de Ahmidan que se sentía integrante del Ejército más poderoso del mundo Tampoco Said Berraj, considerado como uno de los jefes de Al Qaida en Europa y contra el que el juez Juan del Olmo tiene dictada una orden internacional de detención, alteró sus planes de vida en los días anteriores y posteriores al asesinato de 192 personas. Así, el 7 de marzo, junto a su mujer y su hija de meses, se trasladó a Málaga. En el pueblo de Monda, en donde reside un cuñado suyo, Said Berraj pensaba quedarse a vivir y trabajar. En esta localidad malagueña estuvo hasta el 23 de marzo, como lo revela su cuñado Abedlgafour Abderrazak en su declaración ante la Policía y el juez. Avisados desde Marruecos El día anterior a la partida, del 22 de marzo, Abderrazak vio llorar a la mujer de Berraj por lo que decidí preguntar qué estaba pasando. Ella me contestó que la hermana de Said le había llamado para decirle que la Policía de Marruecos había estado en su casa para detenerle Abderrazak, asustado, pidió entonces explicaciones a Berraj, quien le manifestó que la Policía, en Madrid, había detenido a un amigo suyo que había vivido con él y que no tenía contactos con detenidos La realidad es que al día siguiente, el 23 de marzo, Berraj y su familia se marcharon de Monda sin llevarse el equipaje. Abderrazak no volvió a tener noticia de su cuñado hasta el 29 de marzo cuando regresó para recoger tres malestas y varias bolsas. De la esposa de Berraj se sabe que desde Málaga tomó un tren con destino a Barcelona. De él, cabecilla de Al Qaida, se ignora su paradero.