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ABC DOMINGO 23 1 2005 Cultura 77 Dos detalles curiosos de esta edición de la revista: un texto autógrafo de Dylan y una tarjeta de agradecimiento de Ramón Padilla a la sede de la revista cia. Por 80 euros, el aficionado tiene a su disposición, pues, The best of Broadside cinco CD encartados en un bellísimo libro de 160 páginas repletas de fotos, explicaciones, dibujos, lemas, anécdotas, comentarios... y mucha, muchísima música. Haciendo un poquito de historia y haciendo también un poquito de memoria, hay que señalar que la revista fundada por el peculiar matrimonio, tan contracultural como artesanal, tan poética como combativa, tan sencilla como profunda, era mecanografiada en una vieja máquina de escribir por la pareja ayudada por sus dos hijas, y era impresa en un viejo artilugio del Partido de los Trabajadores norteamericano. Posteriormente, y escondida en un cochecito de niño, era sacada a la calle y repartida a la puerta de fábricas, asociaciones populares y centros culturales. Como presentación para los lectores llevaba en su portada el claro y contundente lema de Un puñado de canciones acerca de nuestros tiempos los mismos tiempos que. como cantaba Dylan. estaban cambiando, o estaban empezando a cambiar. La primera edición apenas lanzó trescientos ejemplares. Los artistas pasaban por la casa del matrimonio y allí mismo registraban sus grabaciones que, posteriormente, Sis y Gordon transcribían. Él, las letras, y ella los acordes a la guitarra. Por la revista desfilaron Johnny Cash, Woody Guthrie, Pete Seeger, Dylan... tipos rebeldes y con muchas causas Entre los artistas figura una canción de un tal Ramón Padilla, que no es otro que Raimón, al vent, la cara al vent llos años llegó a ser tan combativa, incluso tan demagógica, que fue capaz de convertir himnos religiosos en canciones de barricada We shall overcome Venceremos o el Glory, glory aleluya en Solidarity for ever Solidaridad por siempre Un documento de referencia Curiosamente, entre estas canciones ahora recopiladas, en el tercer CD y con el número 47 aparece un título Contra la por Contra el miedo firmado por un tal Ramón Padilla. cantante de Xatavia (sic, en lugar de Játiva) Catalonia lo que es de suponer que será un plato muy apetecible para Carod y su chavalería de Esquerra Republicana. El tal Padilla no es otro que Raimón, aquel que siempre iba al vent, la cara al vent La grabación fue realizada en el año 1971 y arriba de estas líneas puede el lector observar la tarjeta de agradecimiento del propio artista y su afectuosamente, Ramón Padilla The best of Broadside es, pues, un documento musical, lírico, gráfico, histórico y político de referencia, un trabajo que puede ayudarnos a comprender la reciente y sonora (e inútil) reacción del rock norteamericano en contra de Bush, algo más que una moda pasajera y coyuntural y que, como bien muestra Broadside forma parte de una tradición largamente arraigada en el rock born in the USA Y también es el recuerdo de un tiempo en el que la poesía y la música eran armas cargadas de futuro. Más o menos perfecto, que ésa es otra cuestión. El Berceo del rock La verdad es que la cosa no daba muchas perras, pero hoy lo podríamos considerar como el San Millán de la Cogolla de la canción protesta, por lo que no es de extrañar que uno de los primeros músicos en pasarse por allí fuese el Gonzalo de Berceo del rock, el señor Bob Dylan, el trovador de Minnessotta. Incluso el nombre de la publicación, Broadside remitía a unas tiras de canciones populares (generalmente muy críticas) que circulaban entre la gente del pueblo en tiempos de don William Shakespeare. País de grandísimos contrastes, Norteamérica es una tierra Esta tiera es tu tierra, esta tierra está hecha para ti y para mí que cantaba Guthrie en Tanto le compararon con Dylan, que Phil Ochs se retrató con una careta suya This land is your land que puede alumbrar y alimentar a algunos de los hombres e ideas más conservadores que han dado la historia y el planeta y, justo enfrente, al otro lado de la calle, a sus mayores y más inspirados y contundentes oponentes. Cosas de la Quinta Enmienda, ya saben. El caso es que por la revista y sus estudios de grabación desfilaron Johnny Cash, el propio Woody Guthrie (y su hijo Arlo, presente aquí con una preciosa canción dedicada al chileno Víctor Jara) Pete Seeger (y su hija Peggy) Dylan, el injustamente olvidado Phil Ochs, y grupos de canción protesta formados tanto por blancos como por negros. Tipos rebeldes y con muchas causas: la lucha por los derechos civiles, la batalla contra la guerra del Vietnam, la liberación de la mujer, la lucha antinuclear, la defensa de los inmigrantes (especialmente los mexicanos empleados en la uva en California) y un etcétera que ni la Nueva Trova del castrismo. Porque hay que recordar que la canción protesta norteamericana de aque-