Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 23 1 2005 Internacional 33 Blair abre la campaña electoral con un ataque a los conservadores EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. La campaña electoral británica ya está en marcha. Tony Blair protagonizó ayer un mitin ante su partido para contradecir el ambicioso plan de ahorro presentado esta semana por los conservadores. Y Gordon Brown, Canciller del Tesoro (ministro de Hacienda) hizo un llamamiento a la unidad de los laboristas, en un intento de acallar las reiterativas informaciones sobre su mala relación con el primer ministro. Las elecciones están previstas para el mes de mayo, aunque los conservadores no descartan que, en un movimiento sorpresa, Blair las adelante a marzo. Por si acaso, los tories anunciaron a comienzos de semana uno de sus principales argumentos electorales: el recorte de 35.000 millones de libras (unos 52.000 millones de euros) de gastos a su juicio superfluos, que permitirían una rebaja de 4.000 millones de libras (5.000 millones de euros) en la recaudación de impuestos. Estas cifras fueron contestadas ayer por Blair, que calificó la iniciativa de salvaje recorte del gasto público que pondría en riesgo tanto la trabajosamente ganada estabilidad económica británica- -las más bajas hipotecas e inflación, el menor desempleo en décadas- como la crucial inversión en los servicios públicos Es la misma receta de recortes en los servicios públicos que fue el sello de los dieciocho años de Gobierno conservador; no han aprendido nada sentenció. Cheney deja su donativo ante la atenta mirada de los Bush durante un servicio en la catedral de Washington este viernes REUTERS El segundo discurso inaugural de Bush desata un vendaval de interpretaciones Donde los partidarios ven idealismo, los detractores leen intervencionismo b Portavoces oficiales indicaron que el presidente se limitó a hacer hincapié en la necesidad de subir el listón de la libertad en Rusia, China y el mundo árabe ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Tras la fanfarria, ha llegado la hora de la hermenéutica. Tras el juramento, los cañonazos de ordenanza, el discurso inaugural, el desfile y los bailes, los analistas se han puesto a devanar las palabras de George W. Bush del pasado jueves como si se tratara de un dictamen del oráculo de Delfos. La interpretación, sin embargo, ha vuelto a quedar filtrada por el vidrio ideológico: mientras que para sus partidarios, como el columnista del New York Times William Safire, fue uno de los cinco mejores discursos pronunciados por un presidente el día de su juramento, a la altura de John F. Kennedy, para detractores como Zbigniew Brzezinski, ex consejero nacional de seguridad de Jimmy Carter, no fue más que una proclama vacua pura retórica que si se aplicara conduciría a lanzar una cruzada y a cortar relaciones con China o Rusia. El humorista Jon Stewart plantó la noche del jueves en su Daily Show uno de los más celebrados programas de la franja nocturna, un vistoso marcador semejante a los que se emplean en los partidos de béisbol, en el que la palabra freedom derrotó a liberty por escaso margen en el discurso inau- gural. Stewart se sirvió de un fórceps tecnológico para extraer cada mención del contexto del discurso, con lo que quedaban los términos privados de sentido. Ambas palabras son sinónimas y significan libertad aunque liberty es un término explícitamente político empleado de forma abstracta, más que para hablar de libertades concretas. Sin embargo, llamó la atención de los analistas que Bush empleara la palabra fuego tanto para referirse a los atentados del 11 de septiembre de 2001 el día del fuego como para ensalzar el fuego de la libertad En lo que sí coinciden todos los exégetas del espectro político fue en considerar la libertad en el mundo como el tema y en que el presiente prefirió para iniciar su segundo mandato no entrar en el detalle y la minucia de Irak, Afganistán, Irán o Corea del Norte, ni en los entresijos de la política doméstica, y forjar frases que recibieron general encomio, como que la libertad en EE. UU. depende cada vez más de la libertad en otras tierras Sin embargo, para facilitar el trabajo a los hermeneutas y evitar desviaciones políticamente motivadas, el equipo de linguistas y politólogos de guardia en la Casa Blanca se apresuró el mismo viernes a despejar malentendidos: lo que hizo Bush el jueves no fue dar un volantazo en el timón de la política exterior, sino ahondar en el camino ya trazado en el primer mandato. Mientras algunos interpretaron las palabras de Bush como un aviso a Teherán, portavoces oficiales indicaron que su jefe se limitó a hacer hincapié en la necesidad de subir el listón de la libertad en Rusia, China y el mundo árabe, pero que en ningún caso eso debería traducirse como redoblar la presión sobre esos países para que abrazaran el camino de la democracia. La provincia de Santa Cruz desafía al presidente de Bolivia AFP SANTA CRUZ (Bolivia) La provincia de Santa Cruz desafía 180 años de centralismo constitucional en Bolivia con el llamamiento a instaurar de facto un gobierno autonómico, quince meses después de la sublevación popular que derrocó al presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada. El Comité Pro Santa Cruz (CPSCZ, que agrupa 19 organizaciones sindicales, indígeno- campesinas, empresariales, profesionales y culturales) promotor del movimiento autonómico que ha puesto en jaque al presidente Carlos Mesa, quiere acabar con el régimen centralista boliviano vigente desde 1825. El movimiento autonómico cobró ayer nueva fuerza con el respaldo del Congreso del país. Nueva era de intervencionismo Comentaristas ultraconservadores, como Pat Buchanan, entendieron las palabras de Bush como un aldabonazo de una nueva era de intervencionismo. Pero al quite, y a requerimiento del New York Times, un oficial de la Casa Blanca recalcó que el discurso del hombre teóricamente más poderoso de la Tierra no implicaba que Washington fuera a imponer sus puntos de vista sobre otros países: Uno de los propósitos del discurso del presidente fue alentar a las naciones a que practiquen una especie de autoexamen que vean en qué lugar se encuentran en cuanto a las libertades de las que disfrutan sus ciudadanos, además de alentarles en esa senda Para sus partidarios, como el columnista William Safire, fue uno de los mejores discursos pronunciados por un presidente el día de su juramento, a la altura de Kennedy