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12 La Entrevista DOMINGO 23 1 2005 ABC (Viene de la página anterior) terminen ganando el pulso en la calle? -El plan Ibarretxe, desde el punto de vista de las ideas, de los objetivos y de las finalidades que persigue, ¿supone algo absolutamente nuevo, algo que no estuviera ya en el programa máximo del PNV y, por supuesto, de los otros partidos nacionalistas? Esa tensión la estamos viviendo desde hace ya muchos años. Y respecto al resto de España, a mi juicio tampoco significa un salto cualitativo de tal naturaleza que merezca un trato jurídico distinto. -Cuando la mitad del espectro parlamentario vasco tiene que ir con escolta, ¿es bueno fomentar ese debate y crear un clima de alarma social a sabiendas de que el plan Ibarretxe no puede prosperar? -La alternativa sería no tramitar en las Cortes el plan Ibarretxe. ¿A quién se le está quitando la posibilidad de intervenir? A las Cortes. ¿Disminuiría eso la tensión en el País Vasco? ¿Se podría prohibir que los proponentes del plan se rasgaran las vestiduras por el mal trato recibido? Y si llevaran el desprecio a la campaña electoral vasca... Creo que en estas cuestiones, salvados los principios, hay que operar con criterios de eficacia. -Batasuna está recuperando protagonismo y su grupo parlamentario no fue disuelto. ¿No se está desautorizando al Tribunal Supremo? -Ese es un tema jurídicamente muy difícil porque la ilegalización de un partido no priva de mandato a los elegidos por esa idea de que los representantes de los ciudadanos lo son hasta que concluya el mandato. No se les puede privar del escaño. ¿Qué haces con eso? No es muy popular lo que digo, pero es sencillamente lo que pienso: creo que al ordenar la disolución del grupo parlamentario, el Supremo estaba ordenando una decisión que difícilmente podía tomar el presidente del Parlamento vasco. Éste propuso la modificación del Reglamento para que eso fuera posible, y no prosperó... Es decir, tenemos que aceptar que un Parlamento no es un órgano administrativo; tiene una dinámica propia, unas rigideces, unas fronteras propias, que hay una separación de poderes y que no es normal que un juez pueda emitir mandatos. De manera que esto, a mí, no me escandaliza. -Entonces, ¿el Supremo se equivocó? -No sería yo tan desmesurado como para decir que el Tribunal Supremo se equivocó. La verdad jurídica siempre es la que dicta el tribunal de última instancia. Pero también es verdad que la puesta en práctica de esa medida siempre tuvo pocas posibilidades de éxito porque iba a chocar con obstáculos que no se pueden abatir. ¿No interpreta que se haya producido una desautorización? -De cara a la opinión pública, sin duda. Y he lamentado las caras de satisfacción con las que han recibido en el Parlamento vasco la decisión del Tribunal Superior de Justicia de archivar la querella contra Atutxa porque se está haciendo mucho daño a la Justicia, al Supremo. Pero en su día también me pareció que la decisión del Tri- Rubio Llorente cree errónea y poco meditada la decisión del Supremo de ordenar disolver el grupo parlamentario de Batasuna bunal Supremo era errónea, poco meditada. ¿Ve un escenario electoral vasco con una candidatura legal de Batasuna? -Esta es otra cuestión: si la Batasuna ilegalizada o las gentes de Batasuna que no están contaminadas por el pacto con ETA pueden crear un partido alternativo que no sea susceptible de los mismos reproches de los que ha sido objeto Batasuna. Pues seguramente sí. Y si lo hacen bien y son gentes que no han podido ser inculpadas, mal lo tendrán las juntas electorales para rechazar la inscripción de esas listas. -Usted se ha mostrado partidario de adaptar la Constitución española a la europea. Finalmente, por indicación del Tribunal Constitucional, el Gobierno no lo ha hecho. CONSTITUCIÓN EUROPEA Si el Constitucional dice que no hay que reformar la Constitución para ratificar el Tratado europeo, así es y no tiene vuelta de hoja. Otra cosa es que a mí me parezcan convincentes sus razones, que no me lo parecen SUSPENSIÓN DE LA AUTONOMÍA El artículo 155 de la Constitución es un instrumento que hay que intentar no utilizar mientras haya otros elementos Habría que despenalizar la eutanasia activa en algunos supuestos ¿Debe legalizarse la eutanasia activa? -Quizás a mi edad eso se ve con otros ojos. A mí no me gustaría convertirme en una piltrafa humana y le he pedido a mis hijos que, cuando me vean así, me gustaría mucho que acabaran conmigo. Aunque es un tema muy difícil, hay que hacer posible despenalizar la eutanasia activa. Tomando todas las garantías de este mundo y del otro, cuando sea imprescindible para acabar con dolores insoportables, cuando no haya ni sombra de provecho privado para nadie, cuando se cuente con un consentimiento de la víctima mientras pudo prestarlo... no sería muy difícil, no digo legalizar la eutanasia, sino despenalizarla en algunos supuestos. -El Gobierno ha mantenido su proyecto del matrimonio homosexual pese a las recomendaciones del Consejo de Estado... -Las relaciones homosexuales pueden ser regularizadas. Yo vengo de una España en la que la homosexualidad era objeto de censura, pero eso se ha superado. Sin embargo, es verdad que entre la unión homosexual y la heterosexual hay diferencias porque no hay sólo una unión basada en el afecto. En la vida de pareja hay otro componente, que tiene que ver con la continuidad de la sociedad. Lo que sí me parece evidente es que para gran parte de nuestra sociedad el cambio ha sido demasiado brusco y quizá se habría aceptado mejor de una manera más paulatina. Pero el Gobierno está en su pleno derecho y la ley no es inconstitucional. ¿Asistimos a una revolución del concepto de familia? -Creo que no. La idea que los españoles tienen de la familia va a seguir siendo sustancialmente la misma. ¿Qué problemas pueden plantearse? -A mi juicio, el Constitucional se ha equivocado. Pero lo que él ha dicho es la verdad jurídica. Si el TC dice que no hace falta reformar la Constitución para ratificar el Tratado europeo, así es y no tiene vuelta de hoja. Otra cosa bien distinta es que a mí me parezcan convincentes las razones que llevan al Tribunal Constitucional a esa decisión, que no me lo parecen. Ahora tenemos que ratificar el Tratado y lo podemos hacer sin modificar la Constitución en modo alguno, tanto más si esa ratificación recibe un apoyo fuerte el próximo 20 de febrero. Pero las razones que había para reformar la Constitución me siguen pareciendo perfectamente válidas, perfectamente vivas, y creo que la decisión del TC no debería haber eliminado en modo alguno del programa de reformas del Gobierno la necesidad de reformar la Constitución española para que refleje la realidad. Y, sobre todo, el hecho de que nuestros jueces tengan que aplicar el Derecho europeo por encima incluso de la propia Constitución, sin que eso tenga reflejo alguno en ella, es por lo menos sorprendente. ¿Nos hemos dejado llevar por las prisas de ser los primeros en ratificarla? -A mi juicio, sí. -La reforma educativa es otro punto caliente que enfrenta al Gobierno con el PP y la Iglesia. ¿Debe ser la religión una asignatura evaluable en el sistema público de enseñanza? -La verdad es que no. La mayor parte de los españoles, y desde luego mis hijos y mis nietos, han recibido educación religiosa en la escuela, pero creo que eso debe mantenerse en el ámbito de lo privado. Relevancia pública no la ha debido tener nunca. Y ahora, además, vivimos en una sociedad que, nos guste o no, va a ser cada vez más multicultural, y eso significa confesiones religiosas distintas. Creo que, desde el punto de vista religioso, hay que neutralizar la vida pública en lo posible.