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ABC DOMINGO 23 1 2005 Opinión 7 JAIME CAMPMANY El Alto Comisionado Peces- Barba permanece sentado en el rectorado de la Universidad indagando el sexo de los angelitos EL ALTO COMISIONADO ODAVÍA no me he explicado ni me ha explicado nadie qué repajolera falta hacia el nombramiento de un Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo. Y menos se explica uno que ese cargo, solamente útil hasta ahora para que el Gobierno descanse y se desentienda de esa pejiguera que son las Víctimas, haya recaído en Gregorio Peces- Barba, que hace años vive cómodamente repantigado en el sillón de Rector Magnífico de la Universidad Carlos III, y mira la política desde la lejanía y con un apego casi estrictamente teórico. O sea, que lo que a Peces- Barba le quede de kantiano está más cerca de la razón pura que de la razón práctica, y yo creo que los problemas reales de las víctimas del terrorismo, la vida de sus asociaciones, sus exigencias y aspiraciones las oye, cuando las oye y si es que las oye, como si escuchara un discurso de Jesús Caldera. Desde que el ilustre rector fue nombrado para ese cargo tan altisonante: Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, han sucedido algunos hechos relevantes relacionados con las actividades del terror en España y con la justicia y dignidad con que deben ser tratadas sus víctimas. Y mucho me temo que a él, al Alto Comisionado, todo eso, jaspe. Ahí se las den todas. Por ejemplo, se produjo un estremecimiento general cuando el múltiple asesino De Juana Chaos, condenado a miles de años de prisión como responsable de al menos veinticinco homicidios con todas las agravantes, estuvo a punto de salir a la calle tan campante tras haber cumplido sólo dieciocho años de condena. Las Víctimas del Terrorismo hicieron la cuenta con un increíble resultado: menos de un año por cada persona asesinada. La sociedad española se alzó en un clamor general, escandalizada ante semejante disparate. Algo muy grave fallaba entre la ley, la sentencia de los jueces y su aplicación, y el fallo producía una injusticia descomunal. Bueno, pues el Alto Comisionado, en el rectorado de su Universidad, continuó filosofando sobre el sexo de los angelitos. Llega al Congreso de los Diputados (ese Congreso presidido en tiempos por Peces- Barba) el plan Ibarreche, que defiende y concreta la pretensión de los terroristas respecto de la secesión del País Vasco. Los nacionalistas amparan a los representantes políticos de la banda etarra; el presidente del Parlamento vasco desobedece al Tribunal Supremo y se niega a disolver el grupo batasuno; vuelve a sonar en España el estallido de las bombas, como aviso y amenaza; el Gobierno, al través de mediadores y procuradores de confianza, mantiene contactos secretos con la banda terrorista; y finalmente, la Asociación de Víctimas del Terrorismo convoca una manifestación para pedir justicia y dignidad, y para que las penas por los delitos del terror sean proporcionadas al daño y a la perversidad de una organización cuyos fines son el secuestro, la extorsión, el asesinato y la matanza. Bueno, pues el flamante, altisonante, rimbombante Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo permanece magistralmente sentado en el rectorado de su Universidad, estudia la diferente naturaleza de las víctimas de ETA y las del terror islamista y, sobre todo, continúa indagando el sexo de los angelitos. T EL RECUADRO ANTONIO BURGOS ¿Quién pide en España que se cambie la Constitución? Pues los mismos que piden que se cambien los muebles de la Moncloa: nadie, el capricho de unos señoritos particulares, que tenemos que pagar todos TODO POR LA PATRIA DE UN GERUNDIO UANDO mi Betis bueno gane la Copa del Rey y ZP reciba en la Moncloa a un Don Manuel que no es Chaves... ¿Entonces quién es ese Don Manuel? ¿Quién va a ser? Ese enriquecedor de la lengua española que es don Manuel Ruiz. No un Ruiz cualquiera: Lopera. Enriquecedor del castellano no por los mushashos, las criaturas y La Palmera acolapsá, sino por el rasero del don Al prestigio político de Chaves le hacen cada día la prueba del don. El don es la prueba del algodón para el prestigio de los políticos. Tú dices en Galicia Don Manuel y no hay duda: es Fraga. Aunque diga públicamente lo contrario, a Fraga le hacen usar continuamente el condón del don. Con don por delante de su nombre de pila, de pila de las que duran y duran, es como siempre lo nombramos. Eso es en Galicia. O hablando de Fraga en el resto de España. Pero si tú en Sevilla dices don Manuel no cabe la menor duda: no es el presidente de la autonomía, sino el presidente del Betis. ¿Entonces Chaves no es don Manuel Chaves? -No, Chaves es Manolo. Prueba del algodón del don hecha. Tras la cual me pregunto si cuando el Betis haya ganado la Copa del Rey y ZP reciba a Don Manuel acompañado de Manolo, colocará en la puerta de la Moncloa la bandera del Betis junto a la de España. -No, la pregunta es si para entonces quedará bandera de España que poner. La del Betis seguro que existe. La duda es la de España, que la prohibirán, hocicando ante el tripartito, ante el PNV, ante la ETA o ante lo que se tercie, con tal de perpetuarse en el poder. Quizá a la bandera de España de la Moncloa le haya ocurrido para entonces como a los muebles de su interior. Ahora que ZP ha tenido visitas de jubileo circular hemos comprobado que cada presidente lo primero que hace al llegar a la Moncloa no es buscar la felicidad de C los españoles, sino cambiar los muebles. Aznar recibía en una sala estilo casoplón del Hola ZP la ha puesto de catálogo de Ikea: muebles cuadrados, grises y blancos. ZP cambió los muebles de Aznar; quien a su vez cambió los muebles de González; quien a su vez cambió los muebles de Suárez. ¿Cuánto nos cuesta en mobiliario cada alternancia en el poder? Los americanos cambian de presidente y al Despacho Oval no hay quien tenga recova de tocarlo. Los españoles cambiamos de presidente y acto seguido los muebles de la Moncloa, a capricho del nuevo inquilino. Que no se gasta ni un duro de su bolsillo en el antojito. Más que presidente creo yo que elegimos decorador de la Moncloa. Ojalá ZP cambie sólo los muebles de la Moncloa y siga la bandera de España en la puerta. Ojalá su orgullo y vanidad se queden en Ikea. Por el orgullo de un gerundio puede poner también una Constitución de Ikea, de puro diseño. ¿Quién pide en España que se cambie la Constitución? Pues los mismos que piden que se cambien los muebles de la Moncloa: nadie, el capricho de unos señoritos particulares, que tenemos que pagar todos. Y la soberbia de un gerundio. Todo el que llega a la Moncloa cambia los muebles y quiere poner un mármol con un gerundio y detrás su nombre. Es el gerundio del siendo Por ese gerundio del siendo se mata y se muere; se sientan a pactar con los cómplices de los que matan; se excarcela a los que matan; se olvida a las mil víctimas que mataron. Unos lo disimulan más y otros menos, pero todos van buscando ese gerundio. ZP hasta es capaz de quemar la bandera de España de la puerta por la vanidad de ese gerundio, para ser trampantojo de Tony Blair en las paredes de la Moncloa. Que coloquen allí un mármol con un gerundio: Siendo presidente ZP, se acabó con la ETA En la Moncloa, junto a la bandera, debía poner: Todo por la Patria Pero pone: Todo por un gerundio