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ABC SÁBADO 22 1 2005 Sociedad 53 Salud JORDI CAMÍ Director del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona (IMIM) La clonación terapéutica pasará a mejor vida MADRID. La investigación española en biomedicina avanza, pero no alcanza la elite. Jordi Camí, uno de los nuevos miembros del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad, tiene claro que España lidera la Segunda División de la investigación biomédica, cuando deberíamos jugar en Primera. Una mayor inversión sostenida en el tiempo permitirá dar el gran salto -España ocupa el undécimo lugar entre los veintes países más productivos en biomedicina y el séptimo de Europa ¿Qué sigue fallando? -Esos datos reflejan las decisiones tomadas hace diez o quince años. La investigación española ha recibido impulsos, pero a pesar de las buenas intenciones de los distintos gobiernos aún no se ha dado el gran salto. Necesitamos impulsos sustanciales para recuperar el tiempo perdido. ¿Piensa que las circunstancias políticas actuales pueden mejorar la situación? -Sobre el papel, basándonos en los programas y en las afirmaciones públicas, hemos de ser optimistas. Insisto, no sólo por parte de la Administración central. Hay compromisos muy importantes en Andalucía, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana. Creo que habrá acciones complementarias entre la Administración central y la autonómica. ¿Los fichajes de científicos reconocidos son importantes para dar ese gran paso del que habla? -Creo que son necesarios, pero no suficientes. Con ellos demostramos que los esfuerzos que se hacen desde España tienen credibilidad, porque si no es- Catedrático de Farmacología de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, dirige desde 1985 el IMIM, un centro de excelencia en investigación. Su nombre es clave en la gestión científica del país TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO FOTO: JAVIER PRIETO tas personas no vendrían. Estos grandes fichajes tienen grandes oportunidades donde están y no es fácil que vengan. Por tanto, son un signo de credibilidad del sistema. Aunque igual de importantes son los jóvenes talentos que hay en nuestro país. ¿Qué tiene el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona para atraer a investigadores como Izpisúa Belmonte? -Estuve presente cuando el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, le preguntó por qué quería venir a Barcelona. Y él le precisó, quiero ir al Parque de Investigación Biomédica no dijo a Barcelona. Bueno, era una forma de decir que le interesaba regresar a un entorno determinado, con investigadores jóvenes, una masa crítica y una línea de investigación determinada. Todo ello es lo que hacía a Barcelona atractiva. ¿El modelo que sigue Cataluña debería servir de referencia para el resto de Comunidades? -Cada Comunidad debe decidir sobre sus prioridades, y quizá seamos un punto de referencia. Cataluña, y Barcelona en particular, está demostrando un cambio de paradigma político en cuanto a lo que es el desarrollo de I+ D en España. Y este cambio es lo que ha llevado a algunas Comunidades a participar activamente, de forma complementaria a la responsabilidad del Estado. Esto sí que es añadir recursos al sistema y obligar a repensar el modelo de la investigación y desarrollo. ¿Un país pequeño como España debe apostar por la especialización? -Sin duda. España tiene que tomar decisiones en investigación y desarrollo acerca de cuáles deben ser sus prioridades. Esto no significa que no se deba apostar por la promoción general del conocimiento. Pero debe tomar una decisión en cuanto a algunas líneas temáticas con las que quiere ser más fuerte. Lo han hecho todos los países. Pues España también tiene que tomar decisiones, porque no puede ser buena en todo. Algunos estamos sugiriendo y haciendo un lobby en esta vía porque creemos que una de nuestras oportunidades es la investigación biomédica. ¿Qué espera de la nueva Ley de Biomedicina e Investigación? -Los contenidos que se están preparando son simplemente necesarios. Se complementa, actualiza, y modernizan reglamentaciones actuales o se cubren vacíos legislativos, sobre todo en bioética y buenas prácticas. Vacíos que, tarde o temprano, se deberán cubrir porque el mismo Consejo de Euro- pa está regulando en esa línea, como sucede con las pruebas genéticas. -La próxima Ley de Investigación también proporcionará un nuevo marco a los tratamientos en reproducción asistida. ¿Cree que debería avalar la clonación terapéutica? -Mi opinión es muy clara y contundente. Soy partidario de que sea posible la transferencia nuclear, mal llamada clonación terapéutica. Dicho esto, déjeme añadir que estoy convencido de que esta tecnología pasará a mejor vida, tendrá un uso efímero, porque mediante esta tecnología obtendremos el conocimiento que nos permitirá dejar de utilizarla para seguir progresando. Se ha hecho un excesivo énfasis emotivo en la utilización de una determinada metodología. Llegaremos al mismo punto con otro tipo de técnicas, pero el paso es inevitable. ¿Eso significa que aunque se autorizara nunca llegaría a la clínica? -Es probable que la investigación con técnicas de transferencia nuclear sea temporal. No veo la transferencia nuclear como una técnica de futuro si pensamos en aplicaciones clínicas. -El reparto de fondos que este Gobierno ha hecho mediante acuerdos con las Autonomías, por ejemplo en terapia celular, ¿no pulveriza el principio de evaluación científica? -El principio de evaluación previa, que yo sepa, siempre se ha mantenido, incluso para el proyecto que Cataluña presentó para el Centro de Medicina Regenerativa. Me consta que pasó por un proceso de evaluación por parte del equipo de la ministra actual y hubo modificaciones.