Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 22 1 2005 Nacional DIEZ AÑOS DEL ASESINATO DE GREGORIO ORDÓÑEZ 15 CONSUELO ORDÓÑEZ Hermana del político asesinado Las víctimas del 11- M tienen la suerte de que no vivirán entre insultos El grito Ordóñez, devuélvenos la bala retumba a menudo en su cabeza a fuerza de haberlo escuchado tantas veces a su paso por las calles de San Sebastián, ciudad lejos de la cual está descubriendo en estos momentos la normalidad cotidiana, sin insultos y sin odio POR M. L. G. F. ABC por su cuenta las conexiones que pudieron probarse más tarde policialmente entre miembros de la Policía municipal de San Sebastián y ETA. Desde 1990 hasta su asesinato fue parlamentario vasco, y cuando ETA decidió atentar contra él era también portavoz del PP vasco y miembro de la Junta directiva nacional popular. Siempre con una pistola Gregorio Ordóñez supo en todo momento que corría el riesgo de ser asesinado, y, como entonces no había escoltas para los políticos, llevaba una pistola. Probablemente contaba con que no iba a tener nunca tiempo de utilizarla, porque los pistoleros etarras siempre se aproximan por la espalda. -Además de perder a su hermano, usted ha sufrido un ataque con cócteles molotov en su casa y dos agresiones por la espalda en la calle, a consecuencia de las cuales tiene dos cicatrices en la cabeza. ¿Cómo se puede sobrevivir en un ambiente tan hostil? -Me he acostumbrado a los insultos, a ver mi nombre en dianas por las calles de San Sebastián y a que llenen de pintadas mi portal, con frases como Ordóñez, asesina, lo pagarás cuando un preso de ETA murió de cáncer rodeado de los suyos. Yo era la responsable, por lo visto. Es curioso cómo nosotros hemos sufrido el asesinato de nuestros familiares y para ellos somos los verdugos. -Usted siempre dijo que no la echarían de San Sebastián, sino que se iría cuando la diera la gana. ¿Por qué se ha ido diez años después del asesinato de su hermano? -Me costó tomar la decisión, porque me preguntaba qué mal he hecho yo y de qué me acusan para tener que vivir con escolta y sin futuro en el trabajo, pero tengo que seguir adelante y en San Sebastián es difícil trabajar con un apellido políticamente incorrecto -Pero habrá tenido apoyos... -Durante los primeros años la gente me paraba por la calle y me decía cosas muy bonitas de mi hermano, lo cual me daba ánimo para soportar Consuelo, ante la foto de su hermano los insultos y los gritos como Ordóñez, devuélvenos la bala que tantas veces he tenido que escuchar, o que se me hayan acercado por la calle a decirme que se alegraban de que mi hermano estuviera en el cemente- un segundo, cuando vio caer asesinado a su amigo y referente político. Una joven mujer que asumió la carga de sustituirle sin pensar siquiera un segundo que podía elegir otra opción: marcharse. Todos te hubiéramos entendido si lo hubieras hecho. Pero, de haber obrado así, no serías María, la María que yo conozco. Contigo, María, he compartido asambleas de Basta Ya, manifestaciones en San Sebastián, en Lasarte, en Vitoria, en Bilbao... En tantos y tantos lugares de Euskadi. Tú, María, nos acompañaste al Ayuntamiento de Andoain cuando asesinaron a Joseba Pagaza, estuviste a nuestro lado, hombro con hombro, en aquel pleno en el que el PNV demostró una vez más su cinismo, su crueldad y su cobardía. Contigo, María, he hecho tándem a veces en algún programa de la televisión y en más de una universidad. Ambas hemos explicado, desde nuestra perspectiva, lo que estaba ocurriendo en Euskadi. ¿Sabes, María, que el padre de un chico asesinado en los atentados del 11- M me contó que su hijo nos vio juntas en TVE hablando de la manifestación de Basta Ya y decidió ir a Donosti para, según le dijo a su padre, no dejar solas a esas mujeres Pues bien, María, que quiero que sepas que hoy no podré acompañaros, pero que me gustaría mucho hacerlo. Ese cubo pequeño del Kursaal no podrá acoger hoy a todos los vascos de bien que, al margen de nuestra posición ideológica, queremos acompañaros. Bueno, quizá no es al margen de la posición ideológica, sino precisamente porque queremos seguir teniéndola sin jugarnos la vida para expresarla. Estar ahí significaría, hoy como tantas otras veces, re- forzar la idea de que vivimos en un país anormal, en el que aún no se puede hacer política, y en el que juntos los demócratas, juntos PP y PSOE, tenemos que dar una batalla al miedo. Y ganarla. Algún día tú y yo, en ese mismo cubo, discutiremos de políticas de empleo, de vivienda, de igualdad. Ese día, ni tú ni yo llevaremos escoltas. Ese día pasearás con tus niñas por lo viejo sin que unas cuantas sombras te acompañen. Y yo iré al monte con mis perros sin mirar para atrás. Pero para que llegue ese día tenemos que seguir juntos. Recordando a Gregorio. Y comprometiéndonos, ante su memoria, a trabajar juntos para que su hijo no tenga que combatir la injusticia y la falta de libertad como lo tuvo que hacer su padre. Dale un beso muy fuerte a Ana. Y cuenta siempre con mi afecto. Rosa rio... Las víctimas del 11- M tienen la suerte de que no van a vivir eso. -Las cosas han cambiado a mejor. -La firmeza democrática, el Pacto por las libertades, la eficacia policial y judicial y la colaboración internacional han debilitado a ETA, pero también hemos pasado de la unidad de los demócratas contra el terrorismo a la unidad de los nacionalistas contra los no nacionalistas. A los nacionalistas les da igual que nos maten o no. Ellos quieren rentabilizar la violencia que ha utilizado ETA y hemos pasado del pacto de Ajuria Enea al de Lizarra, en el que están todos, terroristas y nacionalistas, luchando por los mismos fines. -ETA ha eliminado físicamente no sólo a Gregorio, sino también a otros políticos significativos, como el socialista Fernando Buesa. ¿Cree que esos asesinatos han podido cambiar el rumbo de la política vasca? -Las cosas hubieran sido diferentes con todos ellos. En San Sebastián, por ejemplo, mi hermano hubiera sido muy probablemente alcalde. La gente estaba perdiendo el miedo y admiraba a mi hermano, no sólo por su valentía y porque decía lo que nadie se atrevía a decir, sino también por su capacidad como gestor y por su cercanía con la gente. Con mi hermano el PP pasó en San Sebastián de tener una representación mínima a ser la fuerza más votada. Los crímenes de ETA han tenido consecuencias políticas, y si nos fijamos hay partidos que respaldan a los asesinos y que rentabilizan el terror. Se trata de intercambiar terror por objetivos políticos nacionalistas. Si no existiera ETA no podría Ibarretxe chantajear a los vascos con conseguir la paz a cambio de más nacionalismo. ¿Qué piensa que tiene que hacer en este momento el Gobierno? -Yo nunca he responsabilizado a ningún Gobierno de los atentados terroristas, como otros han hecho. Creo que la responsabilidad es de quienes matan, pero lo que sí he pedido siempre a los Gobiernos es que no cedan al chantaje de los terroristas, porque eso sería justificar el asesinato de nuestros familiares. ¿Cree en un próximo final del terrorismo etarra? -En lo que creo es en la derrota de ETA, porque en mi opinión la única forma de llegar al final del terrorismo es derrotándolo.