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24 Internacional INVESTIDURA PRESIDENCIAL EN WASHINGTON VIERNES 21 1 2005 ABC George y Laura Bush, en el centro de la imagen, posan con los miembros de su extensa familia en la Sala Este de la Casa Blanca AP Con otros cuatro años en la Casa Blanca para su primogénito, los Bush eclipsan el poder acumulado por otros apellidos ilustres en EE. UU. como los Kennedy, Adams, Taft, Harrison, Rockefeller o Roosevelt El triunfo de la dinastía silenciosa TEXTO: P. RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Lo último que los revolucionarios fundadores de esta pionera democracia hubieran querido para Estados Unidos es un gobierno hereditario, sobre todo tras plantar cara a los abusos de la Monarquía británica y haber conjurado en los albores de su república la tentación de coronar a George Washington. Sin embargo, hay ilustres apellidos- -Kennedy, Adams, Taft, Harrison, Rockefeller o Roosevelt- -que en la historia del gigante americano han tenido mayor protagonismo en el circus maximus de la política. Pero con otros cuatro años para su primogénito en la Casa Blanca, ninguna saga familiar ha terminado por acumular tanto poder como los Bush. Y es que durante más de un siglo, los miembros de esta familia han ocupado un lugar central en la vida pública de Estados Unidos, ya sea como amigos de presidentes, empresarios, banqueros, senadores, diputados, embajadores, gobernadores, jueces federales o dentro del Despacho Oval. Todo adornado con la exclusiva casa de verano en la costa de Maine, estudios en universidades de élite como Yale o Harvard y negocios rentables pero no siempre prístinos que abarcan desde multimillonarias especulaciones de Wall Street hasta al petróleo, pasando por el negocio del béisbol profesional. Los Bush han superado con creces el único precedente presidencial de padre e hijo encarnado por la familia Adams Mucho más descentralizada que los Kennedy, la saga de los Bush ha convertido la política en una especie de negocio familiar Gracias a la reelección de George Walker el pasado noviembre, con una mayoría del voto popular, los Bush han superado con creces incluso el único precedente presidencial de padre e hijo encarnado por la familia Adams de Massachusetts justo durante el arranque del sueño americano. Pero la gran diferencia es que John Adams (1797- 1801) y John Quincy Adams (1825- 1829) sólo pudieron ocupar la Casa Blanca durante un mandato, con casi un cuarto de siglo de diferencia y en nombre de partidos diferentes. A pesar de esta plusmarca familiar, los Bush son notorios por detestar el uso de la palabra dinastía