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ABC VIERNES 21 1 2005 11 Condenada una mujer a pagar sólo 200 euros por abandonar a su madre en plena calle y atada a una reja El tripartito, a un escaño de la mayoría absoluta un mes antes de aprobarse el plan Aralar, que entraría en el Parlamento, tendría la llave del nuevo Gobierno ganarían uno o dos escaños de los 7 que pierde Batasuna al desaparecer. El PSE se colocaría como segundo partido por encima del PP M. LUISA G. FRANCO BILBAO. PNV, EA y EB volverían a gobernar el País Vasco sin mayoría absoluta en la próxima legislatura autonómica si se cumplen las estimaciones del Euskobarómetro, una encuesta realizada por el Departamento de Ciencia Política de la UPV el pasado mes de noviembre, un mes antes de la aprobación del plan Ibarretxe en el Parlamento vasco. Las diferencias entre la actual composición de la Cámara de Vitoria y la prevista en la encuesta son la ausencia de los siete parlamentarios que obtuvo Batasuna en los anteriores comicios, la entrada de Aralar, aunque sea con un único parlamentario, la salida de Unidad Alavesa, y el intercambio del segundo y el tercer puesto de las formaciones políticas vascas entre el PP y el PSE. PNV y EA han pedido públicamente al electorado vasco mayoría absoluta para seguir impulsando el plan Ibarretxe, pero, según la estimación de voto del Euskobarómetro, la coalición nacionalista sólo se beneficiaría de la ausencia de Batasuna en las urnas con un parlamentario, dos como máximo. Contando con que EB mantiene sus tres escaños, de acuerdo con el Euskobarómetro, y su pacto de gobierno con la coalición nacionalista, el actual tripartito estaría a uno o dos escaños de la mayoría absoluta, lo que colocaría a Aralar en una posición tan determinante como la que están teniendo en esta legislatura los parlamentarios de la ilegalizada Batasuna, con tres de cuyos votos se aprobó el plan Ibarretxe. Álava sería el territorio en el que más cambiarían los resultados electorales. PNV y EA conseguirían un escaño más, mientras que el PSE subiría tres o cuatro, el PP perdería tres y UA desaparecería. El Euskobarómetro contempla unos resultados electorales que insisten en la división en dos de la sociedad vasca, con un 42,4 por ciento de ciudadanos apoyando a la coalición nacionalista y un 41,7 repartido entre el PSE, con el 23,6 por ciento, y el PP, con el 18,1 por ciento. Un 50 por ciento de los vascos desearía un gobierno de coalición entre nacionalistas y no nacionalistas, un 26 por ciento preferiría un ejecutivo nacionalista y un 11 por ciento una alterb PNV y EA sólo Estimaciones electorales en Euskadi Porcentaje de voto Número de escaños ÁLAVA 35 30 25 20 15 10 5 0 Elecciones autonómicas 2001 32,4 9 26,3 7 20,5 5 Euskobarómetro, noviembre 2004 32,4 33,6 9 9 -1) 29,8 8 +1) 5,9 1 PNV- EA PP- (UA) PSE- EE 4,2 1 0,0 0 6,1 1 2,7 0 Aralar 0,0 0 Otros (EH) IU- EB GUIPÚZCOA 50 40 30 20 10 0 44,3 41,9 12 12 25,1 7 18,0 4 16,0 4 16,1 4 5,2 1 6,3 1 0,0 0 PNV- EA PP- (UA) PSE- EE IU- EB Aralar 5,1 1 0,0 0 Otros (EH) 15,2 4 VIZCAYA 50 40 30 20 10 0 43,4 45,2 12 13 +1) 23,4 6 17,4 5 -1) 18,0 21,2 6 4 5,7 1 5,9 1 PNV- EA PP- (UA) PSE- EE IU- EB 8,0 2 0,0 0 2,1 0 Aralar 0,0 0 Otros (EH) ABC como programa fundamental su propio plan sería, sin duda alguna, una consulta de un enorme valor político Complejo puzzle En cualquier caso, la próximidad de las elecciones autonómicas, previstas para mayo, y la irrupción de Batasuna ETA en el debate sobre el plan Ibarretxe complica el ya enrevesado puzzle en que se ha convertido la política en el País Vasco. Como ya adelantó ABC el pasado mes de agosto, la coalición ilegalizada ha emprendido un acercamiento al PSOE, con aparentes gestos de distensión, con la pretensión de que los socialistas y sus socios en el Congreso deroguen la ley de Partidos o la modifiquen para que Batasuna pueda presentarse en los comicios autonómicos. El Ejecutivo responde a los proetarras proclamando su voluntad de dar una oportunidad a la paz al considerar que es un mensaje que puede calar en el electorado vasco a tres meses de la cita con las urnas. Y, mientras, al PNV le entran los celos, consciente de que en tiempos de precampaña puede quedar fuera de juego. En Ajuria Enea y Sabin Etxea comprueban que de un escenario en el que el plan Ibarretxe era protagonista estelar, se está pasando a un tablero en el que sólo parecen mover ficha PSOE y Batasuna: el Gobierno de Zapatero con llamamientos a ETA Batasuna para que cese el terrorismo y la coalición con cartas abiertas al presidente del Gobierno que intentan hacer ver la conveniencia de que ponga fin a la ley de Partidos y abra a Batasuna las puertas de las elecciones vascas. EUSKOBARÓMETRO, NOV. 2004 Entre paréntesis n escaños elecciones 2001 IU- EB PREFERENCIAS DE GOBIERNO PNV- EA 34 (33) 3 (3) Aralar 1 (0) Batasuna 0 (7) Sólo nacionalista NS NC 26 8 Mixto nacionalista No nacionalista 55 PSE- EE 21 (13) PP- (UA) 16 (19) Sólo no nacionalista 11 Infografía ABC nativa constitucionalista. Ibarretxe es el candidato preferido por un 54 por ciento de los encuestados, seguido de Patxi López, apoyado por el 11 por ciento, y María San Gil, con el 6 por ciento. para hablar de política, aunque los no nacionalistas siguen siendo los menos libres. No obstante, una parte importante de los vascos sigue percibiendo un sentimiento de miedo a participar en política. Apoyo al diálogo con ETA El Euskobarómetro aporta también datos sobre la sociedad vasca, en la que el paro es, igual que hace un año, la principal preocupación, seguida de la violencia y, ahora, la vivienda. Se relaja ligeramente el rechazo frontal y mayoritario de los vascos a ETA, mientras siguen erosionándose sus apoyos en el mundo abertzale Asimismo, se mantiene el apoyo mayoritario a una negociación entre el Gobierno y la banda, condicionada a su abandono de las armas. La menor presión del terrorismo en los últimos meses hace mejorar ligeramente el sentimiento de libertad Referéndum ilegal Se percibe un enfriamiento de la adhesión de los vascos a la Constitución. No obstante, y aunque parezca contradictorio, la mayoría de los vascos se muestran satisfechos con el Estatuto y siguen definiéndose como no nacionalistas. Además, los independentistas son minoría y la mayoría considera compatibles las identidades vasca y española. En cuanto al referéndum ilegal, el 47 por ciento cree que no tendría repercusiones negativas y el 32 por ciento, que sí. La mayoría irían a votar en caso de que las instituciones vascas convoquen un referéndum.