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ABC JUEVES 20 1 2005 Internacional 35 China intenta impedir que los disidentes se manifiesten en el funeral de Zhao Ziyang La familia del ex primer ministro ha renunciado a los honores de Estado PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Mientras la mayoría de la sociedad china todavía ignora la muerte de Zhao Ziyang, el ex primer ministro y secretario general del Partido Comunista depuesto en 1989 por intentar parar pacíficamente la matanza de Tiananmen, el Gobierno está haciendo todo lo posible por evitar que sus exequias se conviertan en una reivindicación de su figura. Dos días después de su fallecimiento a los 85 años, la familia aún no había recibido el cadáver tras ceder a las supuestas presiones del Ejecutivo y rechazar un funeral de Estado. De momento no se ha acordado la fecha explicó ayer a la agencia France Presse la hija del dirigente, Wang Yannan, en su modesta casa de Pekín, muy cerca de la plaza de Tiananmen. A escasos metros del lugar donde, el 4 de junio de 1989, el Ejército masacró a centenares de estudiantes que reclamaban la apertura democrática del régimen chino, el hogar de Zhao Ziyang, donde vivió bajo arresto domiciliario durante los últimos 16 años, se ha convertido en un refugio para sus simpatizantes. Portando rosas blancas en el ojal en señal de duelo, allí se han reunido algunos osados que han ofrecido sus últimos respetos a Ziyang en una capilla fúnebre improvisada por sus parientes. Zhao pueda marcharse por fin en libertad Sin embargo, según la agencia Dpa, los diputados del Consejo Legislativo de Hong Kong no podrán guardar un minuto de silencio en memoria de Ziyang. La presidenta del Consejo Legislativo, Rita Fan, rechazó ayer una propuesta en tal sentido del diputado Leung Kwok- hung para que hoy se guarda- ra un minuto de silencio en la Cámara Legislativa. También se negó a aceptar una petición para un debate parlamentario sobre la muerte del ex dirigente. Leung argumentó que muchos de los manifestantes de la Plaza de Tiananmen querrán ahora honrar su memoria, con los consiguientes problemas de seguridad pública. Retrato de Zhao en Hong Kong REUTERS Libro de firmas Pero no todos han podido llevar hasta dicha casa coronas de flores ni firmar en el libro de condolencias instalado bajo el retrato que, sonriente, muestra al dirigente que cayó en desgracia por reunirse con los estudiantes para que depusieran sus protestas. El Gobierno, que se ampara en sus éxitos económicos para justificar la represión de Tiananmen y no rehabilitar a Zhao Ziyang, ha establecido controles con el fin de impedir que los disidentes aprovechen su funeral para volver a lanzar públicamente sus críticas al régimen comunista. Así lo denunciaron ayer tanto Dan Ziling, un catedrático jubilado cuyo hijo fue asesinado en la masacre y que aseguraba haber recibido ya la visita de la Policía como Bao Tong, un ex ayudante de Zhao Ziyang que fue interceptado por los agentes cuando iba a dar el pésame a la familia y cuya esposa resultó herida tras ser golpeada en la espalda. Junto a este control, la noticia de la muerte de Ziyang ha sido obviada en la televisión y escuetamente difundida por algunos periódicos, como el Diario del Pueblo, al lado del parte meteorológico. No en vano, hasta las emisiones de la BBC y la CNN se han visto interrumpidas cada vez que informaban de esta defunción. Por eso, sólo en Hong Kong se han celebrado de manera libre algunos actos de homenaje para que, como reza en una de las dedicatorias de la capilla fúnebre, el alma de