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26 Internacional INVESTIDURA PRESIDENCIAL EN WASHINGTON JUEVES 20 1 2005 ABC LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE Dick Cheney Vicepresidente Condoleezza Rice Secretaria de Estado Donald Rumsfeld Secretario de Defensa Albert Gonzales Ministro de Justicia Carl Rove El arquitecto electoral Considerado el verdadero poder en la sombra, es el mentor del presidente estadounidense George W. Bush, a quien acompañará como vicepresidente en el segundo período de gobierno que se inicia hoy. Durante el primer mandato de Bush, asumió rápidamente gran importancia en el equipo que se instaló en la Casa Blanca. Para muchos ha sido, junto a Rumsfeld, el verdadero arquitecto de la campaña de Irak. Entre todos los vicepresidentes de la historia de EE. UU. es el que ha tenido mayor influencia. Con 50 años, Rice reemplaza a Colin Powell y se convierte en la segunda mujer en Estados Unidos en ocupar la Secretaría de Estado. Esta mujer negra, criada en el sur bajo la segregación racial, alcanzó un título universitario a los 19 años, un master a los 20, y luego un doctorado. Fue profesora de la Universidad de Stanford, y más tarde su rectora. Recibió por su firmeza de carácter el apodo de la princesa guerrera Muchos la consideran como alma gemela de George W. Bush en política. De entre los que repiten en el Gabinete de George W. Bush, uno de los más relevantes es el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que ha escuchado insistentes peticiones de renuncia a raíz de la mala gestión de la guerra en Irak y por los abusos que militares estadounidenses cometieron en la cárcel de Abu Ghraib con prisioneros iraquíes. Bush cree que su reelección justifica su política en Irak, aunque la permanencia de Rumsfeld tiene quizá más que ver con la lealtad de éste que con su competencia. Como principal asesor legal de la Casa Blanca, el hispano Gonzales, de 49 años, ha recibido muchas críticas de los demócratas y organizaciones de derechos humanos por un memorando del 25 de enero de 2002 en el que señalaba que, ante el nuevo paradigma de la lucha antiterrorista, algunas cláusulas de la Convención de Ginebra quedaban obsoletas En las comparacencias para la confirmación de su nuevo cargo, Gonzales se ha esforzado en asegurar un perfil mucho más moderado y abierto al diálogo. Bush lo definió en fechas recientes como el arquitecto de su victoria electoral del pasado mes de noviembre. Carl Rove fue el jefe de la campaña del líder republicano, y seguirá siendo durante el segundo mandato uno de los asesores más influyentes del presidente norteamericano. Comenzó su carrera con los Bush en Texas, como especialista en estrategia electoral, y desde entonces ha sido la sombra del presidente. Se le atribuyen de modo excesivo muchas de las teorías conspiratorias de la Casa Blanca. La Historia de la Presidencia de Estados Unidos indica que las estancias prolongadas en la Casa Blanca suelen resultar bastante proclives a los escándalos, las crisis por divisiones y el desprestigio La maldición de repetir TEXTO P. RODRÍGUEZ WASHINGTON. Aunque para ser un gran presidente de Estados Unidos hay que pasar por el listón de la reelección, irónicamente los inquilinos de la Casa Blanca que han conseguido four more years tienden a confirmar todas esas advertencias refraneras sobre la maldad de las segundas partes. Desde Thomas Jefferson a Ulyses Grant pasando por Richard Nixon y Bill Clinton, los segundos mandatos de los ocupantes del Despacho Oval han atraído una sobredosis de escándalos, divisivas crisis y oportunidades para el desprestigio. Incluso en la plusmarca de los cuatro mandatos consecutivos acumulados por el formidable Franklin Delano Roosevelt, los historiadores suelen coincidir en que el segundo período fue el menos exitoso, en buena parte por sus abortados esfuerzos para ejercer influencia política desde la Casa Blanca sobre el poder judicial y legislativo. Tradición de gafe cuyos orígenes son trazados por algunos estudiosos hasta el pionero George Washington, que en su segundo periodo presidencial también se enfrentó con su generosa ración de disputas políticas y revueltas. A juicio del historiador Alfred J. Zacher, autor de un citado estudio sobre las vicisitudes de los reelectos líderes estadounidenses, el mayor reto para un prolongado presidente es la posibilidad de que el Congreso federal intente usurpar su poder. George W. Bush conoce este riesgo, mucho más que muchos de sus antecesores. Va a ser interesante ver como él o el Congreso tienen éxito a la hora de demostrar quién está al mando. Va a ser una prueba real para la habilidad política de este hombre Teóricamente Bush llega a su segunda investidura con la ventaja de ser el primer presidente republicano desde Calvin Coolidge en 1924 reelegido con mayorías republicanas en ambas Cámaras del Congreso. Una comodidad desconocida para Dwight Eisenhower, Richard Nixon, Ronald Reagan y Bill Clinton. Pero de cara a los próximos cuatro años, ya se empiezan a apreciar proble- Primer ejecutado en California bajo el mandato de Schwarzenegger ABC LOS ANGELES. Donald Beardslee, condenado a muerte por el asesinato de dos mujeres hace 25 años en un asunto de drogas, fue ejecutado en la madrugada de ayer en la primera aplicación de la pena capital en California en los últimos tres años, y la primera desde que Arnold Schwarzeneg- ger ocupa el cargo de gobernador del estado. Beardslee murió mediante inyección letal en la prisión de San Quintín. A la ejecución asistieron 30 funcionarios de la gobernación de California, familiares de las víctimas y periodistas, separados de Beardslee por un cristal con cortinas. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, se negó ayer a conmutar la sentencia por la cadena perpetua y el Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó una apelación de última hora. En el exterior de la prisión alrededor de 300 personas mantuvieron una vigilia en contra de la ejecución. máticas fisuras en las filas conservadoras. A juicio del politólogo John P. Burke, profesor de la Universidad de Vermont, no se puede hablar de determinismo malvado pero es cierto que existe una proclividad al fiasco en los segundos mandatos. En la lista de factores que ayudan a explicar estos problemáticos antecedentes se incluye la tentación natural a bajar la guardia, la pereza institucional y tener que lidiar con lo más difícil. Otra explicación aplicable a la Administración Bush es un masivo cambio en el equipo de gobierno, con reemplazos que no tienen la misma lealtad o habilidad demostrada por sus antecesores. Sin perder de vista el orgullo desmedido y la engañosa infalibilidad que suelen provocar una victoria electoral por amplios márgenes. En este sentido, al presidente Bush se le está recordando que su triunfo en noviembre no permite muchas alegrías ya que se impuso sobre su rival demócrata por un margen electoral del 2,9 por ciento, el más pequeño desde 1828. El maleficio de segundas partes nocivas no ha respetado ni tan si quiera a algunos de los prohombres y estadistas de más talla que han pasado por la Casa Blanca. Ulysses Grant, el general