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ABC MIÉRCOLES 19 1 2005 95 Deportes Ferrero, Nadal, Verdasco y Ventura, adelante en el Abierto de Australia; todas las tenistas españolas, eliminadas Figo y Butragueño visitan a César en Zaragoza para disculparse Competición no entra ni de oficio en el caso de la lesión del zaragocista RAFAEL MARICHALAR MADRID. Fue un viaje relámpago y una visita inesperada. Figo, acompañado de Butragueño y de Miguel Pardeza, se desplazó ayer por la tarde desde Madrid a Zaragoza para visitar al zaragocista César en su propia casa. La expedición llegó a las seis y media de la tarde y permaneció durante una hora en el domicilio del lesionado, que será operado mañana. Les agradecí el detalle de venir a verme. Vi a Figo muy preocupado, se disculpó y me dijo que sentía mucho lo ocurrido explicó César, a quien obsequiaron con una pequeña réplica del Bernabéu en plata. Mientras, el Comité de Competición, que preside Alfredo Flórez, no consideró oportuno ayer ni siquiera tratar el caso de la grave lesión del zaragocista César. Flórez argumentó a ABC que el árbitro ya juzgó la jugada al señalar la falta y no refleja nada más al respecto en el acta arbitral. Como ni por parte del Zaragoza ni del jugador ha existido ninguna denuncia, no hemos considerado el asunto El lunes, el presidente de Competición ya había adelantado que lo lógico es que el Comité no entrara de oficio porque una de sus normas de conducta es no hacerlo salvo en los casos que exista recurso de por medio, porque si no estaríamos entrando de oficio continuamente y es una fuente de discusión que puede generar agravios comparativos. En este caso es una acción que ya está sancionada Los estatutos de la FEF sí habilitan al Comité a entrar de oficio en los asuntos y en su reglamentación existen artículos que tienen previstas sanciones en caso de lesiones graves, como ésta. En el 122 y 123 se contempla una pena de entre cuatro y doce encuentros para aquel jugador que se emplee de manera violenta hacia un adversario al que cause una lesión grave Pero en este caso el Comité ha sido coherente al no sancionar lo que el árbitro ya castigó. El actual presidente de Competición, Alfredo Flórez, era presidente de Apelación en el caso Juninho En 1998, Salgado (Celta) lesionó de gravedad al rojiblanco. El árbitro señaló falta y mostró tarjeta. Pero Competición, a través del vídeo, le sancionó con cuatro partidos al considerar que la jugada provocó una lesión grave. Luego, Apelación levantó el castigo basándose en el mismo criterio que ahora: Las decisiones técnicas de los colegiados no son revisables Pero en 1999 el Comité suspendió con cinco partidos a Kluivert por un codazo a Cota en una acción que el árbitro no vio ni sancionó. Entonces entró de oficio basándose en que no había sido juzgada por el árbitro. Apelación ratificó el castigo. Alemania y Francia corrigen a sus árbitros; Italia y Portugal, no ABC MADRID. Las principales Ligas europeas tienen distinto reglamento ante situaciones parecidas a la que se acaba de producir con Figo y César. Mientras en Italia y Portugal, como en España, los Comités de Disciplina contemplan si el árbitro ha juzgado o no la jugada y, si lo ha hecho, no entran de oficio, en Alemania y Francia corrigen decisiones arbitrales analizando el vídeo. Francia, con precedentes. En el país vecino los casos son juzgados por la Comisión de Disciplina de la Liga Profesional, que con el vídeo en la mano rectifica o retoca decisiones arbitrales. Un ejemplo. El 8- X- 97 el jugador del PSG Le Guen rompió el peroné a Coridon (Guingamp) y fue amonestado por el colegiado con amarilla. Días más tarde se supo que Coridon estaría seis meses de baja a raíz de la entrada. Ante la gravedad de los hechos la Comisión Disciplinaria castigó a Le Guen con un mes de suspensión. Además, la Seguridad Social de la región de Guingamp denunció al PSG y al jugador para que pagasen el salario proporcional del jugador y los gastos médicos, petición que aceptó el club parisino. En Alemania, el vídeo manda. En la Bundesliga el vídeo está al orden del día y además la Comisión Disciplinaria actúa con inmediatez y juzga todo lo que considera punible, haya sido o no apreciado y castigado por el colegiado del encuentro. Por costumbre se rearbitra prácticamente todo. Italia respeta al árbitro. Mismo criterio que en España. Se sancionan por el vídeo acciones no controladas por los colegiados. En un caso parecido al de Figo, el 8- IX- 96, Fresi (Inter) lesionó a Stroppa (Udinese) y no tuvo sanción, aunque un abogado del Friuli quiso llevar el caso a la Justicia ordinaria sin éxito. El pasado lunes, en una reunión, jugadores, entrenadores y árbitros del calcio decidieron que a partir de ahora sea el árbitro quien pare el juego en caso de lesión y se reanude con un bote neutral si no se había pitado nada anteriormente. Portugal, con excepciones. Normalmente se da por buena la decisión arbitral, aunque el Comité Disciplinar ha tenido casos excepcionales, como suspender temporalmente a un jugador (Paulinho) hasta que el lesionado (Joao Pinto) se recuperó, pero en ese caso Paulinho había sido ya expulsado por el árbitro. César fue retirado en camilla del Bernabéu IGNACIO GIL LA INMUNIDAD ARBITRAL ENRIQUE ORTEGO F igo tenía que ser sancionadopor su acción, no por la consecuencia de su acción. Figo tenía que haber sido expulsado el domingo por su temeraria entrada, no porque la desgracia se haya cebado en César y sufra una lesión tan grave. O lo que es lo mismo, quien tenía que haberle juzgado no es otro que el árbitro, que es quien tiene que hacer cumplir las reglas sobre el terreno de juego. Y ahora, en todo caso, lo que tendrían que hacer los Comités federativos es sancionar al colegiado por su evidente error, que además no fue el único. Se puede estar o no de acuerdo con la decisión de Competición de no entrar a debatir acciones ya juzgadas por el árbitro, aunque hayan sido tan erróneas como en el caso de Losantos, pero hay que aceptar su argumento como animal de compañía sobre todo si se mantiene en todos los casos que caigan en sus manos y no se cambia de criterio dependiendo del protagonista de turno. Lo que cada vez se antoja más indignante es la inmunidad que rodea a los árbitros españoles. Son intocables. Y así están. Crecidos como gallos de pelea. Deben ser los únicos trabajadores que no sufren el riesgo de ser sancionados o amonestados, ni pública ni privadamente, cuando se equivocan o hacen su trabajo mal. Desde luego en el planeta- fútbol son los únicos que no reciben castigo alguno por su incompetencia semanal. Al entrenador le echan a las primeras de cambio. Al jugador le mandan al banquillo. Al árbitro, nada. Pita a los pocos días sin tener en cuenta que el domingo anterior haya podido cometer una barbaridad mayúscula.