Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 Opinión MIÉRCOLES 19 1 2005 ABC Cartas al director El flamenco oficial El pasado 13 de enero, la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Torres reunía en el Teatro Central al mundo del flamenco: periodistas, escritores, aficionados, peñas, artistas y un largo etcétera, a fin de presentar públicamente el que parece ser su proyecto estrella: la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, y que pretende aportar coordinación y ayuda al mundo del flamenco según palabras de la propia consejera en el acto. Con estas líneas pretendo, en base exclusivamente a mi condición de artista creador y profesional de la guitarra afectado, mostrar mi indignación por algo que va más allá del hecho en sí y que viene a mostrarnos una vez más el poco respeto que determinadas instituciones tienen para con el flamenco y los artistas, a los que nos usan muchas veces en función de la simpatía política y las más con la soberbia y la suficiencia que antes eran patrimonio de los señoritos de la fiesta y hoy costumbre generalizada en determinadas instituciones- empresa. ¿Cómo se puede hablar de coordinación y apoyo para el mundo del flamenco cuando ese mismo día, y a la misma hora, la Fundación El Monte ofrecía en la Sala Joaquín Turina un concierto de guitarra dentro de su programa Jueves Flamencos ¿Cómo se solapa un concierto programado por la única institución privada que lleva veinte años ininterrumpidos programando flamenco, con un acto que igual podía haberse celebrado un día antes o un día después e, incluso, el mismo día pero no a la misma hora? Ese día yo presentaba en el Monte con carácter de estreno mi concierto Fragua sonora Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es vorecidos de aquella guerra. Aquello no fue un juego. ¿Qué valores les estamos enseñando a nuestros hijos? ¿Qué ideales les estamos inculcando? ¿Qué sociedad les espera a nuestros nietos? ¿Dónde está la sensatez, la sensibilidad, el sentido común? Patrocinio Macián Blaya. Madrid. Ayuda a la maternidad Mi mujer, tras tener nuestro segundo hijo, ha cogido una excedencia de un año para atender a la niña, ya que consideramos que los cuidados maternales durante el primer año de vida son importantes, sobre todo la lactancia. El caso es que se penaliza dicha situación eliminando la ayuda de 100 euros, que hasta ahora recibía por la niña, cuando se supone que es ahora cuando más la necesitamos, puesto que los ingresos familiares se han reducido. Está bien que no pagamos guardería (las cuales, por cierto, deberían ser gratuitas, como lo son los colegios) pero también es cierto que de lo que se trata es de ayudar a las madres, independientemente de su situación laboral. Creo que una ayuda en proporción de los ingresos familiares es más justa, como se hace con otros tipos de ayudas (becas, comedor, vivienda, etcétera) Raúl de Juan. Madrid. -Señor presidente, son las diez de la noche, ¿hasta qué hora Carod- Rovira le tiene dado permiso para volver a casa? junto a un plantel de artistas que todos, sin excepción, nos sentimos maltratados y orillados. A nadie escapará la ilusión que un creador pone en su obra mientras la crea. La consejera o sus colaboradores se han encargado de ahogar la ilusión y de destrozar un estreno sin ninguna consideración al creador, a los intérpretes, a la empresa o al público. Por todo ello creo estar en condiciones de afirmar que es una pena que el flamenco se sienta maltratado por quienes dicen defenderlo. Pedro Sierra. Madrid. un juego de la Play Station titulado Cómo matar a un periodista que además ha sido el más vendido de toda la campaña, según me comentan. Mi hijo Miguel Gil era un corresponsal de guerra que dejó su vida un 24 de mayo en Sierra Leona, denunciando las atrocidades que se cometían y las injusticias a las que estaban sometidos los más desfa- Una Euskadi sin No me imagino su Euskadi, señor Ibarretxe. No quiero saber qué será de aquel pobre angelito usado para el cartel electoral de las pasadas elecciones autonómicas, después de nacer de la barriga del otro cartel. No me puedo imaginar una Euskadi sin jóvenes, de la misma forma que no me puedo imaginar una Euskadi sin socialistas o populares. No me puedo imaginar una Euskadi sin periodistas, sin profesores, sin concejales, sin libreros, sin amas de casa, sin jardineros, sin obreros, sin estudiantes... una Euskadi sin Y es que, además, no quiero imaginármela. Ni yo, ni miles de vascos, queremos que se vaya el BBVA, ni que impongan fronteras y aranceles, porque nos hemos acostumbrado al euro. No queremos la ruina económica que los empresarios vascos vaticinan a buen seguro. Nadie desea una Euskadi fuera de Europa. No podremos soportar nuestro mercado sin vacas asturianas, naranjas valencianas o vino de Rioja. ¡Ni siquiera tendremos las famosas patatas alavesas! porque Álava se desvinculará de su perverso plan Ni yo, ni miles de vascos queremos ser sometidos al plan, adiestrando a los pequeños en mentiras todavía más inviables que las actuales en los centros educativos, todavía más exiliados por amenaza de asesinos o para poder trabajar, o más chantajeados y sometidos a una tremenda presión social en paupérrimos puestos de trabajo y volviendo al terruño a plantar cuatro tomates para comer e ir tirando. Una Euskadi sin Constitución que nos ampare y con unas leyes primitivas e insolidarias que fomentarán la discriminación entre ciudadanos. En Euskadi, como en cualquier otro régimen, viven bien unos pocos, los que gobiernan en minoría apoyados por ETA, y el resto, aunque mayoría anónima, somos la moneda de cambio, con nuestras vidas y nuestra libertad, que utiliza el PNV cuando negocia con los asesinos. Nerea Alzola. Bilbao. Principio de precaución El Reino Unido ha decidido retirar del mercado unos móviles para niños porque presuntamente pueden afectar al desarrollo del tejido cerebral, acogiéndose para ello al principio de precaución. Resulta llamativo que, sin embargo, este Gobierno no se acoja al principio de precaución en el caso de los organismos transgénicos, si no más bien al contrario, sea uno de sus principales defensores dentro de la Unión Europea. El Gobierno del Reino Unido debería explicar por qué apoyó fervientemente en su momento el fin de la moratoria del cultivo de transgénicos en la UE. Todavía no se saben a ciencia cierta los efectos que estos cultivos pueden tener en la salud de los consumidores y muchos son los informes científicos que recomiendan el principio de precaución. ¿Por qué no acogerse también en este caso a dicho principio? Marta G. Rivera Ferre. Holanda. Matar a un periodista Con profunda pena y estupefacción me llega la noticia de que durante las pasadas Navidades se ha comercializado