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4 Opinión MIÉRCOLES 19 1 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca Jefes de área: Jaime González (Opinión) Alberto Pérez (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Mayte Alcaraz (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO LA VERDADERA OFERTA DE ETA ÉXITO EUROPEO IRBUS es la respuesta europea a la fusión americana de Boeing y McDonell Douglas, que juntas copaban el 90 por ciento del mercado. Y es, a su vez, el resultado de innumerables fusiones de compañías nacionales, la española CASA entre ellas, y un buen ejemplo de colaboración europea en los ámbitos estratégicos y de alta tecnología. Gracias a ello, hoy Europa dispone de una industria aeronáutica de primera fila, aunque nunca sabremos cuánto les ha costado a los contribuyentes comunitarios la opción de competir con Estados Unidos. Los presidentes de Francia, Alemania, Reino Unido y España presentaron ayer en Toulouse- -con todo lujo y honor- -el A 380, la gran aeronave europea destinada a competir con los famosos jumbos A los cuatro países les viene bien este pequeño empujón de publicidad para superar sus problemas internos, y nunca se debe desperdiciar una oportunidad para divulgar la idea de una Europa que produce resultados palpables. España, en concreto, se beneficia de la producción de parte de los componentes del avión en las diversas plantas que EADS tiene en nuestro país y de numerosos contratos de suministro para la industria auxiliar de tecnología y consultoría. El avión presentado ayer es un gigante del espacio con capacidad para transportar 555 pasajeros a lo largo de más de 15.000 kilómetros sin escalas. La empresa prevé alcanzar unas ventas de 600 unidades y se espera que los primeros aviones estén volando en 2006. La compañía europea ha apostado muy fuerte por un modelo que aspira a revolucionar el transporte a larga distancia. De hecho, las primeras aerolíneas en adquirirlo han sido asiáticas, que buscan reducir significativamente el coste y acortar el tiempo de vuelo a los principales centros económicos. Pero es una apuesta arriesgada; la competencia americana ha optado por no seguir ampliando la capacidad de sus aviones, para concentrarse en su versatilidad y flexibilidad y multiplicar los puntos potenciales de aterrizaje. Están en juego dos concepciones distintas del futuro de las comunicaciones aéreas, que, simplificando, se pueden describir como la estrategia de los grandes trasatlánticos de Airbus frente a la de los yates de recreo de Boeing; la de los grandes aeropuertos nodales frente a la interconexión descentralizada; la de las grandes compañías de bandera frente a la explosión de compañías de bajo coste. La tecnología y el precio del crudo tendrán mucho que decir sobre cuál será la estrategia ganadora. La buena noticia para los consumidores es que ambas compañías han arrumbado sus respectivas demandas por ayudas estatales ilegales ante la Organización Mundial de Comercio y se han dado un plazo para negociar. E N plena avalancha de especulaciones sobre supuestos escenarios de pacificación y cambios de actitud en ETA Batasuna, la banda terrorista aplicó ayer su doctrina con un nuevo coche bomba en Guecho, el quinto en esta localidad vizcaína desde que revocó su tregua unilateral. El atentado está dirigido nuevamente a la clase empresarial, como un recordatorio de la extorsión permanente que oprime a este sector social y que lastra no sólo la economía vasca en su conjunto, sino también la inserción definitiva del País Vasco en lo que ha de ser un espacio de democracia, libertad y desarrollo. ETA desmiente con este acto criminal a los quehan estado interpretando sussoflamas nacionalistas como si fueran un indicio de tregua. Bastó un simple comunicado etarra de apoyo a Batasuna para que algunos empezaran a correr anunciando un proceso irreversible de pacificación. Que la frase de moda sea algo se está moviendo en ETA, no tiene por qué significar que ese movimiento sea favorable a los deseos de paz de la sociedad. Hay lecciones que siguen sin aprenderse, y por eso ETA se ha encargado de puntualizar que, como anticipó Otegi horas antes del atentado, no está por la labor de iniciar un proceso de paz o quiere intentar un sucedáneo bajo su control exclusivo. Algunos expertos señalan incluso que con atentados como el de ayer el entramado etarra podría estar mostrando su capacidad destructiva para luego ofrecer una tregua. Pero lo único que ha dejado claro ETA hasta el momento es que sigue dispuesta a laviolencia terrorista y que, al tiempo, apoya la consulta autodeterminista que prevé el plan Ibarretxe. Esto es lo que quiso decir, primero, cuando Josu Ternera autorizó a Batasuna a apoyar la propuesta soberanista en el Parlamento de Vitoria; y, segundo, cuando emitió un comunicado de apoyo a la iniciativa de Otegi en el mitin de Anoeta. Nada que tenga que ver con la paz, con la entrega de armas, con la reparación a las víctimas. El nacionalismo vasco ha reaccionado poniéndose otra vez en el papel de víctima de ETA y extendiéndolo, de forma novedosa, a Batasuna, como si la izquierda abertzale encontrara en la banda terrorista un freno a sus aspiraciones de participación democrática. Decir esto al día siguiente de que el fiscal de la Audiencia Nacional pidiera el procesamiento de 35 dirigentes batasunos, incluido Otegi, resulta, ante todo, un insulto a la inteligencia y también una nueva demostración de la insolidaridad de los nacionalistas con las verdaderas víctimas de ETA. Ahora es el lendakari quien debe ratificar en público si los votos que dio Batasuna a su plan le siguen pareciendo tan legítimos como los de cualesquiera otros parlamentarios vascos, incluidos los de aquéllos que, como populares y socialistas, pueden ser víctimas de un atentado etarra. Tambiénsería bueno que el Gobierno no se contagiara por falsas expectativas sobre futuribles decisiones de los terroristas. El Estado y las instituciones sólo deben atender a hechos inequívocos y fiables de cese definitivo e incondicional del terrorismo. De ETA, tras la última burla de 1998, no hay que esperar más que su derrota o su rendición, y sigue siendo un error esperanzarse con unos terroristas que ya han decidido lo que van a hacer: participar en la estrategia conjunta apadrinada por Ibarretxe, es decir, en un proceso de soberanía. ETA asume también su papel de agitador del conflicto sin el cual el plan Ibarretxe no tendría coerción sobre la conciencia de los ciudadanos vascos y sería, a lo sumo, una extravagancia retrógrada del nacionalismo. La realidad es que éste ha dado ese paso que tanto se temía que diera, ejecutando, con o sin acuerdo expreso, una estrategia de intereses comunes con una banda terrorista en activo. A LA IGLESIA, CONTRA EL SIDA L A Iglesia Católica española ha clarificado su posición sobre la licitud del uso del preservativo en el contexto de la lucha global contra el sida. El portavoz de la Conferencia Episcopal española, monseñor Martínez Camino, aclaró ayer, después de su entrevista con la ministra de Sanidad, que la doctrina de la Iglesia no opone reparos morales al uso del preservativo con el único fin de prevenir el contagio del sida por vía sexual. En los demás casos, continúa mereciendo la misma consideración negativa. No se trata de un cambio en la doctrina moral de la Iglesia, sino de una puntualización, y esto sólo para este caso concreto. La lucha contra una epidemia tan devastadora como el sida justifica la tolerancia relativa con el uso de un medio anticonceptivo que, fuera de ese contexto concreto, continúa recibiendo una interpretación moral negativa. La doctrina reiterada por la Iglesia vincula naturalmente la sexualidad con la procreación. En este sentido, no considera lícito con carácter general el uso de procedimientos anticonceptivos. Por lo demás, como confirman los expertos, la lucha contra la transmisión sexual del sida aconseja la combinación de distintos medios, entre ellos, y junto con la utilización del preservativo, el uso razonable de la sexualidad que excluye la promiscuidad y aconseja la fidelidad y aun la abstinencia. La aplicación de los principios morales debe tener en cuenta las circunstancias. La Iglesia española no modifica su posición tradicional, sino que muestra su flexibilidad para adaptar las exigencias morales a la necesidad de combatir una plaga atroz que tanto sufrimiento provoca en todo el planeta.