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ABC MARTES 18 1 2005 Sociedad 51 Educación La degradación de la escuela lleva al Gobierno francés a proponer una nueva ley de educación Violencia, fracaso escolar y bajo reconocimiento de los docentes, problemas que acechan al sistema b El proyecto que debatirá la Asamblea nacional establece veinte grandes medidas con el fin de lograr una escuela más justa, más eficaz y más abierta J. P. QUIÑONERO. CORRESPONSAL PARÍS. La nueva Ley sobre el futuro de la escuela francesa aspira a restaurar la autoridad de maestros y profesores, se propone combatir la degradación inquietante del modelo educativo nacional, se ha fijado ambiciosos objetivos en materia de resultados, tiene un horizonte europeo y establece una discriminación positiva a favor del alemán, en detrimento del español. El nuevo proyecto presentado días pasados por François Fillon en el Consejo de Ministros aspira a cambios muy sustanciales, comparables a las reformas de 1975 y 1989, pero comienza por hacer un diagnóstico muy severo del estado de degradación profunda del modelo nacional: El sistema educativo no permite a nuestro país responder de manera satisfactoria a los desafíos del siglo XXI Visión pesimista Cuando se van a cumplir diez años de la presidencia de Jacques Chirac, los redactores del proyecto de Ley tienen una visión muy pesimista del estado de la educación nacional: Se ha debilitado la lucha escolar contra las desigualdades sociales; no está asegurada la capacidad imprescindible para garantizar un nivel de formación que responda a las necesidades económicas y sociales de los próximos decenios; no progresa la proporción de nuevos bachilleres; disminuye el número de estos titulados que cursan estudios superiores; crece de manera inaceptable el número de alumnos que salen del sistema escolar sin diploma ni calificación Para intentar combatir tal estado de degradación general, el proyecto de Ley establece una veintena de grandes principios, divididos en tres grandes apartados, una escuela más justa, más eficaz y más abierta. Mirando a una escuela más justa, se reafirma la autoridad de maestros y profesores, con objetivos voluntaristas: garantizar a todos los alumnos un nivel de formación básico; multiplicar las becas concedidas al mérito escolar; favorecer la igualdad chicoschicas; sostén continuado de los alumnos con dificultades; lanzamiento de un nuevo certificado escolar; reformar el Bachillerato y el ingreso en los institutos de enseñanza media. A juicio de los autores de la reforma, una nueva escuela más justa reposa en dos principios: mayor responsabili- La reforma francesa pretende que los alumnos más jovenes, como los de la foto, puedan tener garantías de éxito dad de alumnos y maestros; y restauración de una cultura del mérito escolar que favorezca la autoridad moral de unos y otros. Esperando conseguir una escuela más justa, se anuncia una lucha contra la plaga más dolorosa de la escuela francesa de nuestro tiempo: la violencia. Ese combate establecerá relaciones de nuevo cuño entre maestros, profesores y policías. Toda acción violenta será sancionada de inmediato. Los directores de escuelas e institutos también asumirán la res- ABC Zancadilla contra la lengua española Otro de los objetivos de los legisladores franceses al diseñar la nueva ley educativa es incrementar- -en un 20 por ciento- -las secciones europeas de los institutos de enseñanza media. Además, se intentará aumentar en otro 10 por ciento el número de alumnos que estudien lenguas antiguas. Asimismo, se favorecerá el estudio muy temprano de lenguas modernas, con una discriminación positiva hacia el alemán, en detrimento llamativo del español, entre otras lenguas europeas. Así, entre los objetivos cifrados del proyecto de Ley se avanza el deseo de incrementar en un 20 por ciento el número de estudiantes de alemán. Se trata de una zancadilla inconfesable contra el español, que ha sustituido al alemán como primera lengua en las escuelas e institutos franceses durante los últimos quince años. Entre 1945 y 1980, el alemán fue con el inglés la primera lengua viva estudiada en escuelas, institutos y universidades. A partir de los años 80 del siglo pasado, el español inició una brillantísima irrupción en el sistema escolar galo, como consecuencia de una realidad social de nuevo cuño: un 70 por ciento de los franceses afirman desear saber leer o hablar el español. Sin otro auxilio que su propia atracción cultural y social, el español se ha convertido con el inglés en la lengua que más desean estudiar los escolares, bachilleres y universitarios franceses. Paradójicamente, los legisladores parecen temer tal evolución de la lengua de Cervantes y se proponen favorecer a la lengua de Goethe, por razones que pudieran ser pasablemente esquizofrénicas. ponsabilidad del contacto permanente con la Policía y la Gendarmería nacional. Los directores de establecimientos escolares deberán dirigirse de inmediato ante los fiscales de la República para denunciar las infracciones penales que deberán ser castigadas con rapidez En otro plano, el capítulo de reconstrucción de una escuela más justa también prevé mejorar el funcionamiento de las clases y establecimientos, asegurar la formación permanente de maestros y profesores. En el terreno de instauración de una escuela más abierta, el proyecto de Ley anuncia muchas novedades, encubiertas, con frecuencia. Europa se incorpora de manera espectacular al sistema escolar; se promueve de manera llamativa el aprendizaje de lenguas europeas; se generaliza la formación técnico profesional y la introducción masiva de ordenadores e internet en las escuelas; se aspira a asociar a los padres de manera más activa En vigor el próximo curso La nueva Ley debe discutirse en la Asamblea nacional y aprobarse a lo largo de esta primavera, para entrar en vigor el próximo curso, a partir del mes de septiembre. Proyectos tan ambiciosos serán matizados a través de los decretos de entrada en vigor de los muy distintos aspectos del proyecto. Pasa a la página siguiente