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ABC MARTES 18 1 2005 Internacional 31 Los alemanes son únicos pergeñando formatos para encarar el mundo y, tras nacionalismo, socialismo, fascismo y democracia cristiana, hace 25 años ofrecieron al mercado político Los Verdes, de nuevo con éxito. Frescos, innovadores y demagogos, así son ellos Chávez rechaza la oferta de Uribe de una cumbre presidencial b El presidente venezolano insiste en exigir a su homólogo colombiano que primero dé disculpas por la captura del guerrillero de las FARC y luego se reúna la cumbre LUDMILA VINOGRADOFF CORRESPONSAL CARACAS. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha rechazado la propuesta de su homólogo Alvaro Uribe de convocar una cumbre presidencial internacional para resolver la crisis diplomática entre Venezuela y Colombia generada con motivo de la polémica captura del apodado canciller de las FARC, Rodrigo Granda. El presidente colombiano, Alvaro Uribe, convocó el comité que asesora al Ejecutivo en asuntos de relaciones exteriores para que el próximo día 20 analice la crisis diplomática de su país con Venezuela, según fuentes políticas. La reunión de la llamada Comisión Asesora de Relaciones Exteriores fue anunciada en Bogotá por el ex presidente Alfonso López Michelsen (1974- 78) que participa en ese órgano en su condición de ex jefe de Estado. Hemos sido convocados dijo López en una entrevista con Caracol Radio sin precisar el momento en el que el Ejecutivo decidió citar a ese cuerpo consultivo del presidente de la República Los 25 años más verdes de Alemania TEXTO: RAMIRO VILLAPADIERNA. CORRESPONSAL FOTO AP BERLÍN. Querían la paz a trompadas con la Policía, algo no contradictorio a determinadas edades, y terminaron hace cinco años llamando a combatir por la paz en el Balcán. No es el único giro de 180 grados de aquellos muchachos que llegaron con ponchos y zapatillas de deporte a la política real, pero tampoco son los únicos que han tenido que adaptar la imaginación al poder, antes que el poder a la imaginación. Antiautoritarios y asamblearios, los herederos del Berlín del 67 y del París del 68 resolvieron en 1980, una vez autoliquidado el factor RAF, entrar en el juego parlamentario e influir en el sistema desde dentro. Pasados los años verdes del partido Verde, en 1998 desembarcaron en el Gobierno federal, de la mano de un socialdemócrata con más ambición que ideología y la cura de poder no les ha hecho mal. Eran ecopacifistas, liberales, feministas, cristianos comprometidos, grupos cívicos, folclóricos, trotskistas, anarcos, anti exportación de armas, pro derechos humanos, acompañados por algún artista y algún intelectual como Heinrich Böll. En un ámbito donde las ideologías se expresan por colores (negro: democristianos; rojo: socialdemócratas; amarillo: liberales) el cuarto color del espectro solar fue el elegido por los hijos de la postguerra, que no aceptaron el papel de sus padres, socialistas y democristianos, en el nazismo. Si el verde era además el color de la esperanza en un mundo mejor y el de los árboles antes de la lluvia ácida, también era el de la inmadurez; tardaron en hacerse respetables y, sobre todo, concretos, abandonando el todos y nadie hablan en nombre del partido por una organización de partido, que sigue teniendo una impronta de democracia de base y un y una copresidentes. Ruptura Joschka Fischer se relaja durante un congreso del Partido en Hanover ciller, ni siquiera estaba por allí: no creía en el parlamentarismo. Pero en 1985 fue el primer verde en jurar cargo como ministro regional en Hesse. ral, y con un 10 por ciento se han convertido en tercera fuerza y envidiada bisagra política. Es difícil por tanto predecir su próxima salida del Gobierno pero aún más su futuro lejos del Gobierno. Sin embargo, la andadura ha sido extenuante, y es sintomático el destino de algunos de sus fundadores: Petra Kelly, asesinada por su novio el ex general Gert Bastian; éste, suicidado; Hasenclever, asesor de los liberales (FDP) ve a Los Verdes aburridos y estatalistas y hoy todos los partidos son ecologistas Rainer Trampert, en la oficina del paro: Carezco de toda influencia política, sobre todo entre Los Verdes El viernes pasado el mandatario venezolano suspendió los acuerdos y negocios suscritos con Colombia, entre ellos la construcción del gasoducto caribeño para surtir a China, y exigió a Uribe que rectificara y se disculpara por haber violado flagrantemente la soberanía nacional en lo que él califica secuestro de Granda en Caracas, ocurrido el 13 de diciembre, y soborno por parte de ambos países. Uribe no se disculpó y por el contrario emitió un comunicado en el que califica a Granda de terrorista; asegura que la política de recompensas es un instrumento legítimo de los Estados, que ayuda en el proceso de derrotar el terrorismo. Las Naciones Unidas prohíben a los países miembros albergar terroristas de manera activa o pasiva Por añadidura el presidente colombiano hizo saber este sábado que estaba dispuesto a hablar cara a cara con Chávez para tratar el caso de Granda en el marco de una discusión más amplia sobre terrorismo y en un escenario donde participen más gobiernos, como una cumbre internacional En su programa televisivo Aló Presidente Chávez respondió que lo que debemos discutir es personalmente y no cara a cara que tiene una connotación belicista El fenómeno Fischer El portavoz del mayo parisino, el hoy verde Cohn- Bendit, ve a Fischer tan providencial para los verdes como lo fue Kohl para la CDU: Su historia personal y capacidad política han demostrado cómo se puede hacer, de un radical alternativo, un digno representante de la república El aura de Fischer ha logrado superar sangrantes diatribas entre fundamentalistas y realistas la crisis de la reunificación e incluso, en una apasionante vuelta de tuerca política, el envío del ejército a la guerra. Hoy se encuentran cómodos en el poder, tienen un electorado urbano, entre alternativo, comprometido y libe- Integrados El politólogo de adopción berlinesa Ignacio Sotelo explicaba a este diario que, desde que los Verdes han aceptado ser un partido de Gobierno, con ambición de ejercerlo una alternativa al sistema ya no puede venir de ellos Al través del tándem Schröder- Fischer, los Verdes se reconciliaron con sus hermanos mayores del SPD, de donde se habían escindido en los años 70, y hasta lo empiezan a hacer con sus padres de la CDU, con emergentes iniciativas de coalición. Ecologista, democrático de base, social, sin violencia rezaba la pancarta que presidió el congreso fundacional, el 13 de enero de 1980, en la suroccidental e industrial Karlsruhe. Los asamblearios habían llegado de toda Alemania con un colchón y una sandía por toda logística. Fischer, el hoy vicecan- Completamente normales El poder ha dejado agotados a Los Verdes y a sus seguidores lamenta el Tageszeitung, el diario berlinés de la izquierda alternativa. Se han vuelto perezosos decía el miércoles Cohn- Bendit en páginas de Die Welt, aunque tal vez quería decir aburguesados El titular del Frankfurter Allgemeine Zeitung sobre el aniversario puede haber sido de los más dolorosos para los hoy cincuentones verdes: Un partido completamente normal Están cómodos en el poder, tienen un electorado urbano y se han convertido en la tercera fuerza política