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ABC DOMINGO 16 1 2005 91 El ministro Moratinos encrespa los ánimos de agricultores y pescadores con sus recientes declaraciones Habrá que imponer peajes blandos en algunas autovías según las empresas concesionarias de autopistas MARIO ARMERO Presidente de General Electric para España y Portugal No creo que el Gobierno de Zapatero sea antiamericano La multinacional norteamericana ha invertido en Cartagena 1.700 millones de euros y el día 31 inaugurará otra planta que podía haber estado situada en China TEXTO: MANUEL BUITRAGO FOTO: ABC Mario Armero afirma que nadie está blindado frente a una deslocalización cia aún los aspectos cualitativos: su aportación a la gestión del conocimiento y al I+ D. Como consecuencia de esta aportación en capital intelectual y tecnológico, la inversión directa americana ha permitido elevar la productividad de la economía española en su conjunto. ¿Le preocupa el eje Asia- Pacífico, que está amenazando la hegemonía económica de otras zonas tradicionales? ¿Hay que posicionarse en Asia? -En 20 años, China será la primera economía del mundo, junto con los Estados Unidos. Su auge es espectacular y nosotros lo vemos como una oportunidad, no como una amenaza. Nuestras plantas de Cartagena exportan productos a China y creo que los empresarios tienen que visitar China y Asia, porque existen grandes oportunidades de negocio. Pero en nuestra estrategia de crecimiento no sólo contemplamos China. También estamos creciendo en Rusia, Europa del Este y en otras zonas. Oriente Medio, a pesar de las dificultades políticas, es otra zona de crecimiento en infraestructuras, energía e industria de la salud. ¿Qué grado de confianza le merece la política del Gobierno español en materia económica y fiscal? -La economía española sigue creciendo por encima de la media de la Unión Europea. La evolución de España en los últimos 20 años ha sido espectacular: infraestructuras, aperturas de mercados, fortalecimiento de grandes empresas con inversiones en Hispanoamérica y Europa, etc Un ejemplo de excelente transición económica. Creo que el Gobierno socialista va a seguir apoyando estas iniciativas. Pero ha faltado en España, desde hace años, una definición de política industrial. Frente a la globalización, tenemos que reflexionar, por ejemplo, sobre dónde queremos estar dentro de 20 años, en qué somos buenos, cómo podemos fortalecer nuestras habilidades y cómo podemos atraer más inversión extranjera. Hasta ahora, las deslocalizaciones en todo el mundo han girado en torno a la eficiencia en costes. España no puede, ni debe, competir con China o Europa del Este en costes. Pero pronto habrá una segunda ola de deslocalización en torno a procesos de valor añadido, de alto contenido intelectual y tecnológico. Aquí es donde España, con unas políticas industriales y educativas de futuro, tiene que posicionarse, ya que puede volver a ser un receptor de inversiones. Nuestras próximas inversiones en Cartagena podrían liderar un cambio de tendencia favorable a España. MADRID. -Este mes, General Electric inaugurará su nueva planta de policarbonatos en Cartagena, y tiene en marcha otra inversión de plásticos de máximas prestaciones. ¿Hasta dónde crecerá este complejo que empezó a andar en 1989? -Hemos invertido hasta la fecha más de 1.700 millones de euros y tenemos nuevos proyectos por otros 400 millones. Nos hemos integrado en Cartagena y Murcia, desde donde exportamos productos a nuestros clientes globales en Asia y el resto de Europa. Hemos incorporado las más avanzadas tecnologías y tenemos a más de 40 personas dedicadas a la mejora de procesos y productos tecnológicos. Trabajamos con empresas de Cartagena, Murcia y resto de España, creando un efecto inducido muy positivo en la región. Nuestra apuesta por Cartagena ha sido un gran éxito y todavía nos queda recorrido. El futuro dependerá de nuestra competitividad en los mercados mundiales. La existencia de una infraestructura y el marco jurídico de incentivos, ha facilitado que el día 31 inauguremos una planta que podía haber estado ubicada en China. ¿Qué razones daría para no estar preocupados por una posible deslocalización de las inversiones de General Electric en España? -Siempre estoy preocupado por posibles deslocalizaciones. No quiero crear ninguna alarma, porque no hay motivo para ello, pero en nuestra acti- vidad diaria, todos los profesionales de GE debemos tener presente que nuestras tareas o procesos productivos podrían ser trasladados a otros países. Pensar en ello nos obliga a esforzarnos, a mejorar la productividad, a trabajar en equipo, a desarrollar nuestra imaginación para innovar y reducir costes. Hasta ahora, nos ha ido muy bien, pero no hay que bajar la guardia. Nadie está blindado frente a una deslocalización. -Usted preside la asociación bilateral empresarial entre España y Estados Unidos. ¿Aprecia signos de distensión entre los dos gobiernos? -A todos nos gustaría que las relaciones entre EE. UU. y España mejoraran y yo creo que éste es el objetivo del Gobierno español. No creo que el Gobierno de Zapatero sea antiamericano. Se han producido fricciones y gestos de desencuentro, pero todo puede arreglarse. Europa y EE. UU. mantienen un fuerte lazo que ha producido enormes beneficios hasta ahora. Las relaciones transatlánticas son importantes para España. Como presidente del Consejo Empresarial Norteamericano en España puedo añadir que la caída de inversiones extranjeras acaecida en España en los últimos 12 meses no ha afectado a la inversión de origen norteamericano. Las empresas de EE. UU. siguen apostando por España, con una participación del 8,2 en el PIB (en términos de VAB) y un 3,3 en el empleo. Pero adquieren más importan- España no puede ni debe competir con China o Europa del Este en costes, sino en valor añadido