Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Los domingos DOMINGO 16 1 2005 ABC ENTREVISTA ALBERTO SOTERES Director de Save the Children España Hay que replantearse la esquizofrenia de que los ejércitos hagan de ONG En el viejo edificio de la sede española de Save the Children, muy cerca del madrileño Puente de Vallecas, la locura de cruzados correos electrónicos que van del sí al no, sin mayor transición, son la diminuta muestra del desconcierto que embriaga la catástrofe tras el maremoto. Alberto Soteres, responsable de la ong en España y que junto a otros 28 miembros de otros tantos países componen la mayor alianza del mundo en pro de la infancia no ligada a organismo oficial alguno, no sabe qué va a ser de él en los próximos días: con el billete en la mano para viajar hasta Banda Aceh, donde compañeros de su asociación que han sobrevivido a la embestida del tsunami duermen en el suelo y nunca saben cuándo van a comer, ora le confirman que se le espera, ora le dicen que mejor se espere. Así que anda, sin acabar de perder la esperanza, entre cajas y papeles que se amontonan, aguardando la confirmación definitiva, que no llega. A uno de nuestros empleados- -me dice- -se le tragó el agua con su hija en brazos y Su misión es proteger del secuestro, abuso y asesinato a los 35.000 niños solos de Banda Aceh (Indonesia) zona cero de la devastación del maremoto, donde Save the Children está presente desde hace 30 años. Una catástrofe insólita en nuestra Era que ha hecho aflorar lo mejor y peor de cada uno TEXTO: VIRGINIA RÓDENAS FOTOS: JAIME GARCÍA una decena de mujeres que en esos momentos asistía a un curso de microempresas ha desaparecido. Otras secciones de Save the Children trabajan en India y en Sri Lanka, pero desde España decidimos apoyar a Save the Children EE. UU. que lleva treinta años en Banda Aceh, en el programa de protección infantil, que consiste en buscar a los niños huérfanos o que vagan solos, los niños no acompañados que decimos en nuestro argot, a los que se registra, se localiza generalmente en campos de refugiados, y se controla para evitar que sean presas del tráfico de ni- ños, el rapto o los abusos sexuales -La responsable de Unicef ha dicho que lo más importante es mantener con vida a los niños. Sin embargo, peor que los muertos, son los vivos, como nos ha contado la enviada especial de ABC a Indonesia, Laura L. Caro. ¿Qué van a hacer con 35.000 huérfanos? -Por ahora, sólo podemos encontrarlos, registrarlos y cuidarlos. Personal de Save the Children está dando cursillos urgentes de capacitación a voluntarios de Unicef sobre bases de datos para que entren directamente a inscri- bir a los niños que encuentran y se les sitúe. Ahora el objetivo no es otro. Ya hay ong que se ocupan de repartir alimentos y de otros aspectos de la atención. Estamos en la fase de emergencia, que nuestros técnicos estiman que durará un año; luego vendrá la reconstrucción, que no se sabe cuánto puede durar si tenemos en cuenta que en Centroamérica aún se trabaja en ella seis años después del Mitch; y, por último, la de desarrollo, que queda muy lejos. ¿Cuánto dinero cuesta salvarles? -Queremos financiar la parte de protección con una campaña de captación de fondos privados y acudir a las convocatorias que hacen las distintas administraciones públicas, y que hasta ahora sólo han sido dos en Castilla- La Mancha y otra en la Generalitat de Cataluña. Si logramos éstas tendríamos cerca de medio millón de euros y en financiación privada llevamos recaudados 100.000 euros y esperamos lograr otro medio millón, pendientes de una campaña entre empresas y de un programa recaudatorio de TVE.