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ABC DOMINGO 16 1 2005 49 Los científicos europeos, pasmados por los sonidos y los datos recibidos de Titán años me centré en cuidar de mi madre enferma de Alzheimer- -recuerda con ternura- He tenido muy buenas amigas que me han ayudado, pero nada más Además, constata que los hombres separados tienen menos posibilidades porque suelen quedar en clara desventaja económica. A Lorenzo le parece bien la nueva ley del divorcio, aunque después de su andadura no confía demasiado ni en la justicia ni en los políticos, aún así le gustaría que se aplicara con carácter retroactivo Tal vez así lograría conquistar lo que él llama su particular Peñón de Gibraltar Divorciada con tres hijos Las rupturas conflictivas son una forma de maltrato a la familia Dicen muchos expertos que uno de los episodios más dramáticos y dolorosos de la vida, tras la muerte de un hijo, es que se rompan las miles de ilusiones y proyectos iniciados junto a la pareja escogida. Quizá por eso, Clara B. -un nombre ficticio escogido por ella misma para conservar su anonimato- -se esfuerza por buscar en lo más profundo de su corazón y recordar, sin rencores, la dramática experiencia de sus últimos cuatro años. Mi marido un día me dijo que se había desenamorado, que me centraba demasiado en mis hijos. Y dejó de verme como su esposa De sus turnos de voz, ahora pausados, fluyen reflexiones ya maduradas. Al principio te debates en el por qué ha ocurrido. Y con el tiempo llegas a la conclusión que el por qué da igual y que hay que salir adelante y enderezar todos los efectos que la separación pueden haber causado en los niños Echando la vista atrás, reconoce que en los primeros meses sentía vergüenza por no ser capaz de hacerse con la situación que le sobrevino sin avisar, por no poder atender a la vez a sus hijos y a sus obligaciones laborales, mientras intentaba superar emocionalmente la ruptura. Clara tiene 36 años, trabaja en un medio de comunicación y cuida de sus tres hijos (de 9, 7 y 4 años) Pago toda la hipoteca de la casa y lo que necesitan los niños, porque desde hace dos años mi ex marido no abona la pensión de alimentos. He conseguido un embargo judicial, pero él recurre las sentencias. El juez me dice que como yo hay 100.000 mujeres más. Esto es una expresión más de violencia doméstica. Es una forma de maltrato real a la persona, ya sea hombre o mujer, y a la familia. ¿Cómo pueden pasar estas cosas? Pero el dinero no es lo que más duele. Los problemas han surgido también en el régimen de visitas acordado. Organizo toda mi vida para hacer todo, con prioridad en mis hijos. Pero siento que él no establece esa prioridad, no hace un hueco en su vida para ellos. Él elige cuándo ver a los niños y yo me atengo a sus preferencias. Lo he intentado todo, con mediadores sociales, con acuerdos mínimos... Pero él va a salto de mata. A (Pasa a la página siguiente) Elena Blanco, 88 años, viuda de Jesús Caamaño desde hace dos años, en la cocina de su casa de Noia (La Coruña) muestra una fotografía de su marido durante su juventud nosticó cáncer de útero y le aseguró que su vida no se prolongaría más de unos meses. Entonces, junto a Jesús, asumió la carga de un amor distanciado, pero siempre presente. Lo que el doctor no le dijo es que su apego y lucha por escribir algunas líneas más en esa historia de amor fortalecerían la salud de ella, mas no podrían hacer nada por la de él. Noia, localidad costera enclavada a 36 kilómetros de Santiago de Compostela, disfruta aún con el saco que abre Elena a quien quiera escuchar. Son demasiadas las palabras que con la muerte de Jesús, ella desprendió de su diccionario: bailar, muiñeira, radio- -él la escuchaba todo el día- Ya no existen, las ha sustituido por animales- -cuida de sus dos gallinas, sus dos conejos y su quiriqui por el huerto- -cultiva hortalizas- -y por la familia- -hace un año que ejerce de primogénita con el nuevo inquilino de su domicilio, su hermano Manuel, de 83 años- Su vocabulario sigue presidido por un singular cóctel de términos- -amor y muerte- -que acaricia la mayoría de sus frases. Elena se despide con un no habéis de cogerme más veces con vida afirmación que condimenta con un derroche de cordialidad y buen humor que sólo puede tener un significado: está más cerca el reencuentro con su siempre respetado compañero. MIGUEL MUÑIZ Separado que vive solo Mi mujer me dijo que si me iba lo perdía todo Después de llevar 28 años intentando divorciarse de su mujer, a Lorenzo Martín la nueva ley aprobada por el Gobierno- -que reduce a la mínima expresión los plazos de separación y divorcio- -le parece cosa de ficción. Sus deseos de separarse se vieron frustrados por una juez que consideró inapropiado que el amor se acabara por su culpa en una pareja con un hijo de dos años y otro de tres. No hubo juicio, pero Lorenzo fue juzgado y condenado a pasar 16 años de su vida junto a su familia La juez le obligó a firmar un papel en el que se comprometía a pedir la separación sólo cuando el menor de sus hijos cumpliera la mayoría de edad. Pasé 16 años en mi casa, sin poder hacer lo que deseaba. No había vida en común, mi mujer y yo dormíamos en camas separadas. Aguanté por mis hijos explica. Así que, como dicen que eso de lo pro- Aumenta el número de parejas que deciden vivir sin hijos, así como el de jóvenes solos metido es deuda, cuando su hijo pequeño cumplió los 18 volvió a solicitar la separación. De eso hace once años. Otra juez. Separación con condiciones: una pensión de 45.000 pesetas por cada hijo hasta los 25 años y 40.000 a su mujer, que, para más inri, trabajaba. Coincidió con un momento en el que perdí el empleo, después de casi 40 años trabajando como autónomo el dinero no me llegaba explica Lorenzo. Después se solucionó porque como ella trabajaba me eximieron de pasarle pensión- -cuenta- -aunque once años después todavía queda pendiente la cuestión de la separación de bienes Lorenzo sólo pide la mitad, lo que le corresponde, pero su mujer se niega y la justicia no da respuestas. A sus 57 años vive con su perra Perli en la oficina donde trabaja y ha perdido el contacto con sus hijos, que sólo le reclaman dinero. Mi mujer me dijo que si me iba lo perdía todo, también a mis hijos y no comprende por qué se le ha juzgado por ser honesto, por decirle a su pareja que se le había acabado el amor. Son muchos los hombres que mantienen relaciones fuera de su hogar, una actitud que parece que se premia más que el hecho de que un hombre decida divorciarse, sobre todo si tiene hijos se lamenta Lorenzo. ¿Formar una familia? Ni se le ha pasado por la cabeza. Durante muchos