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ABC DOMINGO 16 1 2005 27 La Administración Bush asume una gran abstención en los comicios de Irak por el boicot de los suníes El jefe del contingente español en las tareas humanitarias de Indonesia destaca la ayuda de Yakarta man a la puerta de Israel para que ponga fin a sus operaciones militares, a los asesinatos selectivos a los controles de carreteras, al Estado de sitio y los bloqueos. Pero la realidad que lleva por caminos tortuosos, con tantos checkpoints como desvíos a precipicios nunca ocultos, hasta un Ariel Sharón que da de nuevo carta blanca a sus militares para actuar en Gaza. Más palabras que envuelven esos deseos y esos sueños. Al pronunciarlas Abu Mazen asoman los prisioneros, los mártires los refugiados. Y la realidad que dice que ningún preso con sangre en las manos saldrá de la cárcel, que nunca regresarán los refugiados porque Israel, muy decepcionado con el discurso del nuevo rais perdería el carácter judío de su Estado. Sueños y deseos de poner fin al caos de Cisjordania y de Gaza, y de no utilizar como coartada la ocupación de Israel para no hacer nada contra la corrupción, para no poner en práctica las reformas judiciales, de seguridad, administrativas, económicas... Pero en Nablus también se impone la realidad, con dos colaboracionistas asesinados en plena calle; y en Gaza las pistolas nunca descansan en sus cartucheras, y en Cisjordania la anarquía asienta sus reales. Y mujeres que deben realizarse en igualdad de condiciones con los hombres. Y Ahmed Qurea (alias Abu Alá) que es confirmado al frente de un Gobierno que se ha demostrado estos meses impotente e incompetente y que será remozado en breve. Y Marwán Barghuti muy presente desde su cárcel israelí. Y la tumba de Arafat a la entrada de la mukata ante la que se recoge el nuevo presidente una vez jurado su cargo. Sueños y deseos. Realidad tozuda y terca. Palabras de buena voluntad. Hechos consumados. Gaza. Cisjordania. Jerusalén Este. Israel. Oriente Próximo. Dimiten 46 representantes electorales por irregularidades en los comicios Fuimos amenazados y presionados; nuestras vidas corrieron peligro palestina y militantes de Al Fatah tomaron la sede de la CEC el pasado domingo en Ramala para cambiar las reglas electorales J. CIERCO RAMALA. Un regalo envenenado sin duda, destacó ayer por encima de los demás presentes recibidos por Mahmud Abbas con motivo de su toma de posesión como nuevo presidente de la ANP. El paquete era liviano. No dejaba entrever su verdadero valor. Estaba envuelto en papel de periódico, curiosamente por la parte en la que uno de los diarios locales mostraba ciertas dudas sobre el nivel de participación en los comicios presidenciales del pasado domingo. Abbas, en una jornada para él histórica, rodeado de su familia (su mujer Amina y sus dos hijos) de amigos, de diputados del Consejo Legislativo, de compañeros de fatigas de la OLP, del cuerpo diplomático, de decenas de periodistas con un ojo puesto en Gaza, no tenía ayer demasiado tiempo para abrir regalos. Pero éste le llamó la atención. La tarjeta tenía un remitente inesperado: Con afecto, de la Comisión Electoral Central El nuevo rais se detuvo unos segundos, rompió la cuerda que lo ataba, rasgó el papel de periódico y se llevó un enorme y sentido disgusto. El regalo sin duda envenenado, no era otra cosa que una carta de dimisión de 46 miembros de la citada b Agentes de la Inteligencia Dos de los palestinos muertos en la incursión israelí ayer en Gaza Comisión Electoral Central (CEC) que denunciaban importantes irregularidades en el desarrollo de la cita con las urnas del pasado domingo. Importantes, en efecto, aunque no tanto como para poner en cuestión la victoria limpia, democrática y libre del candidato de Al Fatah, según añadían tras sus quejas los osados firmantes. Limpia, democrática y libre pero, a la postre, no tanto. Los 46 miembros de la CEC dimitidos, entre ellos dos de sus principales responsables, Ammar Dwaik, su vicepresidente, y Baha al- Bakri, supervisor de Jerusalén AFP Este, explicaron que su gesto tenía como principal objetivo evitar que en las elecciones legislativas del 17 de julio se cometieran de nuevo los mismos abusos. Abusos que se centraron en la ampliación en dos horas del horario electoral; la aceptación del voto de electores en cualquier mesa y no en la que le correspondería; el voto de cualquier persona identificada con un documento oficial, estuviera o no registrada en el censo... Sorpresa grave ¿Por qué aceptaron esas triquiñuelas ya avanzada la jornada electoral? Por dos motivos. Uno, ya comentado: la baja participación observada hasta primeras horas de la tarde. De haber seguido esa peligrosa tendencia, la victoria de Abu Mazen podría haber carecido de legitimidad frente al boicot de Hamás y otros partidos. Dos, novedoso y desconocido pero muy grave: varios agentes de los Servicios de Inteligencia, el director de campaña de Abu Mazen y simpatizantes de Al Fatah tomaron la sede en Ramala de la CEC. Algunos dispararon al aire para intimidar a sus responsables y funcionarios. Y lo consiguieron. La CEC aceptó el cambio de reglas sobre la marcha. Una semana después, lo ha denunciado. Fuimos amenazados y presionados; nuestras vidas corrieron peligro subrayaban ayer Dwaik y Al Bakri en su carta de dimisión, leída con los ojos caídos y el ceño fruncido por Abbas. Vaya toma de posesión la suya. Vaya papelón el de los observadores internacionales que bendijeron los comicios. Un militante de Hamás prepara un arma artesanal anticarro durante el ataque israelí en la Franja palestina AFP