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ABC DOMINGO 16 1 2005 Opinión 7 JAIME CAMPMANY Anson se merendó un posesivo que había escrito San Juan y se quedó tan ancho. Cualquier alguacil puede resultar alguacilado SAN JUAN, ANSON Y SERVIDOR ACE algún tiempo que Luis María Anson y yo, servidor de ustedes, nos enredamos a propósito de versos y prosas, endecasílabos y palabras, que en este tiempo son chaladuras de gente de escaso provecho. En una de mis columnas diarias, corregía yo la mala memoria de algunos colegas que en sus escritos de periódico citaban mal algunos versos famosos. Confieso que me encocora hallar en medio de una prosa algún verso citado con error, y me cuesta sudores resistir a la tentación de corregirlo públicamente. Aquella vez me dejé vencer por la tentación, que eso me produce un placer casi lujurioso. Luis María Anson, que conoce de memorieta buena parte de la poesía española más ilustre y todavía no ha sido visitado por el doctor Alzheimer, sacó al poco una canela fina en la que elogiaba mi cuidado y mi devoción hacia el verso. Pero a continuación señalaba que algunos días antes había citado yo, con error, un verso famoso de San Juan de la Cruz, nada menos que ese verso que cierra la lira quinta del Cántico espiritual vestidos los dejó de su hermosura O sea, Anson me ofrecía primero la flor, y después me sacudía el palmetazo. Me administraba mi propia medicina, Dios se lo pague. Poco más tarde volvió con la palmeta, quizá como venganza por haber señalado yo su capricho al escribir lepori por lipori o mejor, por alipori que es lo que admite la Real Academia. Se excusó confesando que viene escribiendo lepori desde hace treinta años, o sea, que anda empecinado en el resbalón durante tres décadas. Explicaba Anson que el verso que escribió San Juan no tiene el posesivo su y que por lo tanto eso era invento mío. Según mi querido amigo y corrector, el verso auténtico sería este: vestidos los dejó de hermosura y así se encuentra en muchas ediciones modernas y en las antologías. Conociendo como conozco la erudición poética de Anson, acepté sin rechistar el palmetazo y hasta justifiqué el supuesto error por haber querido completar el endecasílabo que quedaría cojo si no se pronunciaba fermosura por hermosura Pero otra se me quedaba dentro, porque me repatea el hígado, que además lo tengo hurgado por cirujanos, que me acusaran de haber enmendado erróneamente nada menos que uno de los versos más conocidos y repetidos de San Juan de la Cruz. Tierra, trágame. Me puse a buscar la primera edición del Cántico espiritual que no salió a la luz hasta 1630, editada en Madrid por la Viuda de Pedro de Madrigal, que es buscar una aguja en un pajar, y una lectora mía, llamada Pilar Alonso y desconocida para mí, me puso sobre la pista de la edición facsimilar de 1983, Editora de los Amigos del Círculo de Bibliófilos, edición restringida de 1.000 ejemplares numerados, difícil de encontrar pero por fin hallada. Y allí, en el Tomo II, página 603, lira quinta, puede leer Anson el último verso de la estrofa tal y como lo escribió San Juan y tal y como lo reproduje yo: vestidos los dejó de su hermosura Lo único que varía es el dejó por el dexó del original. No me inventé yo el su sino que Anson se merendó un posesivo que había escrito San Juan y se quedó tan satisfecho. Y es que cualquier alguacil puede ser alguacilado. H EL RECUADRO ANTONIO BURGOS Los que usurpan y detentan el respetable nombre de todos los vascos han ido a Madrid a pedir la independencia. Que es como si aquel cofrade de la camisa negra hubiera ido al Vaticano a pedirle al Papa que proclamase que Dios no existe CAMISA BLANCA, CAMISAS NEGRAS N Italia se ha armado el revuelo porque Paolo di Canio, jugador del Lazio, alzó el brazo al modo fascista o hitleriano cuando su equipo venció a su eterno rival, el Roma. Al que no sé por qué demonios los cronistas deportivos españoles llaman la Roma, si aquí nadie dice la Betis, ni la Barsa ni la Madrid. En todo caso, la Madrid lleva siempre por delante, y tres veces repetido, el triunfal prefijo ha Hala Madrid, hala Madrid, hala Madrid Si hablamos de la violencia de género, los cronistas deportivos la ejercen contra el Roma. Violencia de género gramatical, violencia a lo Massiel, con tanto la, la, la a la hora de mentar al Roma. Y si en Italia se formó ese revuelo cuando Canio saludó a la romana el triunfo del Lazio sobre el Roma, no sé la que se habría armado si a presenciar el partido hubiera llegado un autobús de aficionados barceloneses, pero todos militantes o simpatizantes de Izquierda Republicana de Cataluña y todos vestidos con el uniforme del partido al que pertenecen: la camisa negra. Pérez Carod y el otro que pide que le expropien las catedrales a la Iglesia... ¿Ah, aparte de uno con cara de foca también tienen a otro con aficiones de Mendizábal? Lo tienen. Hay gente pá tó. Hasta para adoptar como estilismo oficial del partido el uso de la camisa negra de los mussolinianos, de los fascistas italianos. Al verlos de camisa negra, muchos no se acuerdan de Mussolini, sino de la pinta de guarros que tienen. Una camisa blanca hay que echarla a lavar muchas más veces que una camisa negra, que llaman sufrida Veo a Carod y hasta aquí llega el tufillo de los sudados sobacos de su camisa negra, que cantan Els Segadors ¿No les ha dicho nadie a estos señores que mucho independentismo catalán y mucho separatismo, pero que de momento van vestidos de fascistas italianos, que a lo mejor es lo que son, unos fascistas, unos camisas negras? Dicen que Carod es hijo de guardia civil y se llama Pérez. ¿No será que es hijo de un italiano del CTV, de los que E ayudaron a Franco en la guerra, que llegó corriendo hasta Cataluña cuando la desbandada de la batallade Guadalajara y que ha aprovechado las camisas viejas de su padre? Cuando se usaban devotamente los hábitos de promesa, muchos caballeros vestíancamisa del color de su Cristo o su Virgen. Unos llevaban la camisa morada del Gran Poder, otros la marrón del Carmen. Un cofrade sevillano la llevaba negra de promesa a su Cristo cuando las hermandades peregrinaron a Roma en el Año Santo de 1950. Llegó la expedición al hotel, subió el cofrade a su cuarto con el botones que le llevaba la maleta, y nada más entrar se quitó la chaqueta. Quedó en mangas de camisa negra en una Roma recién liberada del fascismo. El botones vio horrorizado que el pacifico turista se había transformado en un peligroso fascista. Y le advirtió del riesgo de fusilamiento: -Oh, camisa nera fasciti: pum, pum... El cofrade, obviamente, tuvo que pedir dispensa de su promesa mientras duró la estancia en Roma. Esa Roma que le armó la del tigre al futbolista fascistón se lo armaría ahora a los camisas negras de ERC si llegasen. Aquel botones, ya crecidito, les repetiría lo de entonces: Camisa nera fasciti, pum, pum (Los camisas negras de ERC me recuerdan en exceso la camisa azul de Falange, lagarto, lagarto... Veo que en España hay dos separatismos. El separatismo de camisa negra de Cataluña y el separatismo de camisa blanca de las Vascongadas, al que viéndole la camisa, ZP les ha dado el cante constitucional por Víctor Manuel y aquí su señora: España, camisablanca de miesperanza... Esta semana ha tocado separatismo de camisa blanca. Los que usurpan y detentan el respetable nombre de todos los vascos han ido a Madrid a pedir la independencia. Que es como si aquel cofrade de la camisa negra hubiera ido al Vaticano a pedirle al Papa que proclamase que Dios no existe.