Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión DOMINGO 16 1 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca Jefes de área: Jaime González (Opinión) Alberto Pérez (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Mayte Alcaraz (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO OFERTA- TRAMPA D ESPUÉS de avalar con sus votos el inconstitucional y secesionista plan Ibarretxe, Batasuna pretende irrumpir en el debate político suscitado. El portavoz parlamentario de la ilegal Socialista Abertzaleak, Arnaldo Otegi, ha mostrado su disposición a acompañar al presidente del Gobierno, en el caso de que apueste por una solución al conflicto vasco y aseguró que, desde sus filas, no se está planteando un escenario independentista En una carta dirigida a Rodríguez Zapatero dice abogar por un nuevo escenario en el que tengan cabida todos los proyectos, nacionalistas o no, a la vez que propugna una desmilitarización multilateral del conflicto y la excarcelación de etarras. Asistimos a una oferta tramposa por parte de quien, gracias al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, se halla en una situación de extrema anemia política, únicamente vigorizada por los auxilios que le presta el PNV, como la negativa de Atutxa a disolver, como ha ordenado la Justicia, su grupo parlamentario en Vitoria. Puede sorprender que ahora Batasuna defienda una posición que resulta más moderada, desde la perspectiva separatista, que la que encabeza el PNV con EA. Pero no cabe dejarse embelecar ingenuamente. Su objetivo es hacerse con una apariencia de legitimidad que le permita concurrir a las elecciones autonómicas vascas, evitando su desaparición de la escena política y que los peneuvistas les fagociten buena parte de su tradicional caladero de votos. Sin embargo, su propuesta, a estosefectos, es, además de tramposa, insuficiente, pues sólo la condena explícita de la violencia terrorista sería la condiciónnecesaria para levantar la declaración de ilegalidad, una vez haya solventado sus cuentas con la Justicia. Mientras ETA no abandone el crimen y Batasuna no condene el terror y se aparte del delito, no es posible considerarlos como interlocutores políticos válidos. Con la tregua de ETA planeando sobre el ambiente que rodea al plan Ibarretxe, el guiño incompleto de Zapatero al mostrar su disposi- ción al diálogo con el frente abertzale si cesa el ruido de las bombas y las pistolas y condena la violencia es de una confusa oportunidad. El jefe del Ejecutivo no debe escuchar unos cantos de sirena cuyo soporte de sinceridad es menor que la nada, como la experiencia acumulada ha demostrado. La memoria resulta esencial para evitar el ardid, toda vez que desde el Gobierno de la Nación ya se ha intentado el diálogo con las distintas patas del frente nacionalista, tanto en los ochenta como en los noventa. Y todas esas tentativas han resultado baldías y circunscritas a una trampa. En esta situación de debilidad, y cuando Batasuna aún es ETA y no se arrepiente de serlo, no se le puede otorgar un protagonismo que atentaría contra el orden constitucional y ofendería a la memoria de las víctimas del terrorismo, como ayer señaló Rajoy. Zapatero ha de ser consciente de que no se puede contentar a todo el mundo a la vez, sobre todo cuando la materia en cuestión (la unidad de España que marca el precepto constitucional) está de por medio. Para hacer creíble su compromiso con el pacto suscrito con el PP anteayer, el jefe del Ejecutivo ha de mantener una posición nítida, ajustada al espíritu del Pacto Antiterrorista. Tan esperanzador es el resultado de la entrevista del viernes, que ahora no puede desandar el camino. Los españoles no entenderían que, en estas circunstancias, el Gobierno socialista estableciera acuerdos tácticos de corto alcance y se detuviera a escuchar la voz mentirosa de Batasuna, devolviéndole una presencia y un porte públicos que no le corresponden en virtud de su nefasto currículum. Tampoco debería Zapatero dejarse embaucar por un intento personal de convertirse en algo así como la piedra filosofal del asunto y el artífice único de la solución, que, por otra parte, tiene marcada su senda legal. Otegi le ha tentado, llamando a su vanidad y pidiéndole que sea el Tony Blair español Torpe alusión, por otra parte, pues olvida el batasuno que Blair ha suspendido tres veces la autonomía del Ulster. Ahora mismo lo está. EN LA CUERDA FLOJA A viabilidad de una Palestina democrática está en entredicho y asociada a un nombre: Mahmud Abbas (Abu Mazen) El atentado palestino del jueves que causó la muerte de seis israelíes ha sido el desencadenante de la ira del Gobierno de Sharón y la ruptura de las tímidas vías de interlocución existentes entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) A cuatro días de la victoria electoral de Abu Mazen, los grupos radicales palestinos han vuelto a golpear con un nuevo atentado en la franja de Gaza. El objetivo de esta acción, más que provocar el terror entre los colonos israelíes, lo único que pretende realmente es provocar la caída del nuevo presidente palestino y cerrar cualquier apertura negociadora que saque a su pueblo de la marginalidad. En realidad, el problema que gravita sobre el futuro palestino es este precisamente: si afronta su modernización y apertura después de culminar un proceso de paz con Israel o si, por el contrario, se enroca en una permanente anormalidad alimentada por la violencia y la frustración de un pueblo empobrecido y condenado a la desesperación. La posibilidad de superar este dilema está al alcance de los palestinos si logran encarar la difícil situación actual. Las presiones que sufre el nuevo rais palestino podrían, incluso, desembocar en una guerra civil dentro de los Territorios Ocupados si se produjera una nueva escalada de violencia terrorista palestina y de represalias israelíes. Si así fuera, el fracaso de Abu Mazen sería completo y su futuro se vería seriamente comprometido; de modo que la posibilidad de un acuerdo que cerrara la herida abierta por el conflicto israelo- palestino sería del todo inviable. En este sentido, la desproporcionada reacción de Ariel Sharón no contribuye a evitar este desenlace. Más bien al contrario. Su decisión de aislar Gaza sólo beneficia a quienes a un lado y otro de la frontera desean que se eternice el conflicto y, de paso, se asocie con el colapso del diseño de paz que se pretende para todo el Oriente Próximo. Cada vez resulta más evidente que sólo la implicación coordinada y directa de los Estados Unidos y Europa puede desactivar un escenario que, de radicalizarse con el fracaso de Abu Mazen, colocaría a los palestinos en un callejón sin salida. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina está en la cuerda floja y sólo la ayuda norteamericana y europea evitará su caída en desgracia. Palestina sigue dependiendo de otros para sobrevivir. L VOTAR A LOS DIECISÉIS L alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, acaba de proponer, desde estas páginas, que el derecho al voto se extienda hasta los 16 años en las elecciones municipales. La intención que dice perseguir el dirigente socialista es incorporar a los adolescentes a la vida democrática para que se sientan más fácilmente concernidos por los asuntos locales, de su ciudad, de su barrio Elípticamente, la petición de Monteseirín parece que hace referencia a la mejora del comportamiento urbano de los jóvenes; las expresiones nuestros adorables vecinos y salto al altruismo cívico al menos evocan a ello. Siempre es pertinente la reflexión teórica, con futuros fines prácticos, sobre la implicación de los jóvenes en un más satisfactorio desarrollo de la vida urbana y en la eliminación de comportamientos gregarios y masivos (el famoso botellón) que E pueden llegar a tener efectos nocivos tanto para sus protagonistas como para la convivencia. Pero la propuesta de Monteseirín presenta bastantes aristas y casi más incógnitas, tanto desde el punto de vista administrativo como su encaje en el actual ordenamiento legal. La elección de la edad mínima que ha elegido ya es, de por sí, arbitraria. Más que empezar a votar antes, quizás precisen que se intensiquen los mecanismos pedagógicos de los que se nutre la sociedad (tanto en la escuela como en el hogar) para mejorar el civismo de sus jóvenes. Mientras no se persevere en esta labor, y pese a sus buenos propósitos, sólo cabe apreciar los efectos secundarios de esta medida, que puede que se ciñan más bien al interés electoralista de ganar una generación de votantes para la causa; algo parecido a lo que algunos intuyen en la regularización masiva de inmigrantes.