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96 Los sábados de ABC SÁBADO 15 1 2005 ABC UN MITO DE LA MODA (Viene de página anterior) nea Corola y rebautizada por la prensa a instancias de Carmel Snow, editora de la revista Harper s Bazaar como New Look Aquella silueta femenina y coqueta, que se apoyaba en las colecciones de moda francesas de 1860, cayó como una bomba en la Francia de 1947, un país ahogado por el paro, con tres millones de huelguistas y que intentaba sobrevivir a los oscuros días de la Segunda Guerra Mundial. Las críticas de las feministas, que habían entrado a las fábricas con zapato plano y ahora debían volver a los tacones de aguja de diez centímetros, no se hicieron esperar y le acusaron de intentar relegar a la mujer a un papel puramente ornamental. Una polémica que precedió al éxito, ya que pese a la tempestad, Dior acabó conquistando a todos, que vieron en sus lujosas propuestas una vía de escape, el regreso de la moda a París Dior admitió que esa primera colección tenía la influencia de los elegantes vestidos de su madre, a quien siempre se sintió enfermizamente unido, en contraposición a su padre, con el que tuvo una relación tirante, sobre todo en lo concerniente a sus estudios. Mientras el cabeza de familia quería que el joven Christian ingresara en la facultad de Químicas para hacerse cargo del negocio familiar, él prefería las Bellas Artes, pero la intervención de su madre le llevó a empezar la carrera de Ciencias Políticas. Pronto la abandonó para dedicarse a viajar y, después, para dirigir una galería de arte. Tras abandonar este negocio, en 1935 empieza a ganarse la vida con su talento en París, vendiendo a los periódicos dibujos de figurines de moda que vendía a 20 francos la pieza. De ahí pasó a trabajar, en 1938, en el taller del diseñador Robert Piguet. Cuatro años más tarde pasó a hacerlo con Lucien Lelong, hasta que en 1946 pudo cumplir su sueño de abrir su propia casa de costura gracias al apoyo económico del empresario textil Marcel Boussac. En septiembre de ese año, abrirá en el número 30 de la Avenue Montaigne la maison Christian Dior. De ahí a su revolución transcurrieron cinco meses. Después, las dos colecciones que presentaba cada año eran consideraban nuevos mandamientos, acontecimientos que ocupaban titulares a cuatro columnas no sólo en la prensa gala, también en la anglosajona. Su otro impacto más sonoro lo brindó en 1953, cuando acortó las faldas hasta tocar las rodillas. En el reino de la moda, Christian Dior se convirtió en un monarca solitario que gobernaba un imperio de 1.700 empleados, ocho sociedades y dieciséis firmas asociadas. Sin embargo, nunca se sintió a gusto con su físico. Calvo y entrado en carnes, monsieur Dior reconocía: Tengo una figura lamentable, la de un gentleman bien alimentado. Me pregunto si debería transformarme para no defraudar al público. Tal vez debería ponerme a dieta y renunciar no sólo a la comida, sino a todo lo que hace la vida confortable Amuletos de la suerte Supersticioso empedernido y obsesionado con la suerte, el creador intentaba paliar su inseguridad a fuerza de visitar pitonisas y convertir los amuletos en sus mejores aliados, hasta el punto de que llegó a confesar que no salía de casa sin sus cuatro talismanes: Llevo colgados dos corazones y una estrella; y siempre guardo un trozo de madera en El largo de la falda que fijó en 1953 fue una de sus apuestas uno de los bolsillos La princesa Beatriz de Orleans, consejera delegada de Dior en España, recuerda que también le gustaba llevar un ramito de muguets, las delicadas flores que nacen el 1 de mayo y que simbolizan la felicidad. Esa flor es la nota principal de Miss Dior, el primer perfume que lanzó el creador en 1950 y que, precisamente el día 21, con motivo de su centenario, se va a relanzar con una fragancia renovada y un diseño del frasco más moderno con el nombre de Miss Dior Chic apunta la princesa. (Pasa a página siguiente)