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50 Sociedad SÁBADO 15 1 2005 ABC Salud La hipertensión, la epidemia silenciosa, se desborda. Un estudio norteamericano prevé que dentro de veinte años, afecte a uno de cada cuatro adultos y tenga especial incidencia en los países en vías de desarrollo como un nuevo fenómeno global. Los expertos reclaman estrategias para evitar la muerte de miles de personas por enfermedades cardiovasculares y renales Uno de cada tres adultos será hipertenso TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. El principal factor de riesgo cardiovascular amenaza a 1.560 millones de personas y no respetará ni a países pobres ni ricos. En el año 2025 se convertirá en una epidemia con más de 1.560 millones de enfermos si se cumplen las previsiones de un estudio de la Escuela de Medicina Pública y Tropical de la Universidad de Tulane (EE. UU. El trabajo, publicado en el último número de la revista médica The Lancet sostiene que el número de hipertensos seguirá un peligroso ascenso hasta duplicarse. El mayor incremento- -el 80 por ciento- -se notará en regiones que están empezando a despegar económicamente como China, la India, o los países del Caribe o Latinoamérica, Se calcula que casi las tres cuartas partes de la población hipertensa vivirá en países en desarrollo. El impacto será menor en las regiones que ya llevan años soportando los malos hábitos de la vida occidental, aunque también notarán los efectos en su salud pública. El estudio estima que en Norteamérica, el Reino Unido, Alemania o España, el número de hipertensos se elevará, al menos, un 24 por ciento. Aunque los investigadores advierten en su trabajo que sus cifras son bastante conservadoras sobre lo que realmente sucederá dentro de veinte años. Jaing He, autor principal del estudio, predice una epidemia de ataques al corazón y de infartos cerebrales que sólo podrá detenerse con estrategias globales de prevención. Esas estrategias pasarán necesariamente por cambiar los estilos de vida occidentales para frenar a un enemigo peor que el colesterol y el tabaco. Una forma de vida que están asumiendo, a pasos agigantados, las poblaciones menos industrializadas. Número de hipertensos en 2025 En millones Media actual En 23,4 161,8 147,9 EE. UU. 22,0 Canadá 45,1 Países europeos más EE. UU. Australia, Canadá y Japón España 38,8 Inglaterra 55,3 %28,4 Grecia Alemania 37,7 %38,4 Hombres Mujeres Italia Suiza Infografía ABC En España, el 70 por ciento de las personas con más de 60 años tiene la presión arterial por encima de 14 9 como hizo recientemente la Sociedad Española de Hipertensión, se vería que la cifra se dispara en las personas de mayor edad. Según los datos españoles, el 70 por ciento de los españoles con más de 60 años tiene los niveles de presión arterial por encima de 14 9, el umbral de mayor riesgo. Cuando se supera ese límite o se mantiene de forma continuada la presión arterial se convierte en un enemigo silencioso que hace mella en las arterias y en órganos diana como son el corazón, el cerebro o los riñones. La mejor forma de mantenerla a raya es reducir el peso corporal- -los kilos de más suben más la tensión que la misma cafeína o la sal- -y realizar una actividad física regular. Pero también conocerla. Como recomendación general, toda la población, incluidos, los niños deberían tomarse, al menos una vez al año, la tensión hasta cumplir los 40. Si los niveles de presión superan los valores considerados normales (14 9) deberá confirmarse el diagnósti- La población afroamericana, más vulnerable La apoblación afroamericana son más vulnerables a tener infartos cerebrales, diabetes, hipertensión arterial y otros trastornos de salud, según ha confirmado un estudio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) La investigación elaborada por el organismo federal en 2002 indicó que el número de años de vida perdidos debido a esos problemas de salud fue tres veces mayor entre los afroamericanos de más de 75 años que entre los de raza blanca de esa misma edad. Esa brecha se multiplicó por once en los casos de sida y por nueve veces en los de homicidio, como causas de muerte. El informe de los CDC añade que los afroamericanos sufrieron una incidencia sustancialmente mayor en ciertos tipos de cáncer en 2001. Las razones apuntadas son diversas: falta de seguro médico, menos atención prenatal y sedentarismo. Menos peso, más ejercicio La receta es sencilla y no está en las consultas de los hospitales advierte Manuel Luque, jefe de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínico de Madrid: perder peso, disminuir el consumo de sal, moderar el consumo de alcohol y aumentar el ejercicio físico. Si fueramos sensatos esas recomendaciones se tendrían que vender en nuestro país, casi como se venden los televisores reclama Luque. España no parte de una situación privilegiada. El análisis de la Universidad de Tulane a partir de 30 estudios poblaciones, afirma que más del 40 por ciento de los españoles con más de 20 años es hipertenso. Si se examinara esta información por franjas de edades, co doméstico en la consulta del médico A partir de los 40 años, el control de la tensión debería ser más frecuente o si existen otros problemas crónicos como la diabetes, antecedentes familiares de hipertensión o problemas cardiovasculares. El objetivo es conseguir que los hipertensos lleguen al médico antes de que los daños sean mayores y se puedan mejorar los resultados del tratamiento. Sin embargo, se estima que sólo el 16 por ciento de los hipertensos españoles controlan su presión arterial. Un dato que explicaría la elevada mortalidad por enfermedad cerebrovascular (ictus) de España si se compara con otros países occidentales. Llamada de atención El estudio norteamericano anuncia un fenómeno global que afectará de forma general a todas las poblaciones, con independencia del desarrollo de su país. Y actúa como una llamada de atención para todos los programas de salud pública. Pone negro sobre blanco lo que ya sospechábamos señala Josep Redon i Mas, presidente de la Sociedad Española de Hipertensión. Se trata de la primera consecuencia del aumento de la obesidad en todo el mundo. La hipertensión crecerá menos en los países desarrollados porque llevamos años con este problema; el