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ABC SÁBADO 15 1 2005 47 Narbona no incluye el Informe Berkeley entre los estudios favorables al PHN Seis experimentos en Titán La sonda europea Huygens descendió por la atmósfera de Titán, con la ayuda de tres paracaídas, con seis instrumentos científicos activados. HASI. Este instrumento, en cuyo diseño participó el Instituto Astrofísico de Andalucía, tomó medidas de las propiedades físicas y eléctricas de la atmósfera. Transportaba un micrófono para grabar sonidos de tormentas. GCMS. Su objetivo era identificar la composición química de los gases presentes en la atmósfera. ACP. Recolectó partículas sólidas para su análisis químico. DISR. Esta cámara captó imágenes durante el descensó y realizó estudios espectrocópicos. DWE. Tenía encomendado el estudio de la dirección y fuerza de los vientos. SSP. Análisis de las propiedades físicas y químicas del lugar de aterrizaje. cendía con paracaídas. Eran de tres imágenes en blanco y negro de una primera serie de 350, que anoche todavía estaban sin procesar. En una de ellas, tomada a 16 kilómetros del suelo, se aprecian fisuras que parecen canales o arroyos. Una segunda, captada a 8 kilómetros, muestra planicies junto a elevaciones del terreno que parecen montañas. La más enigmática es una conseguida a ras de suelo en la que atisba un campo de bloques de hielo, con cierto parecido a las rocas de Marte. El seguimiento del descenso controlado desde Alemania fue seguido en directo por más de un centenar de investigadores y representantes de la industria aeroespacial española en la sede del Centro Europeo de Astronomía Es- pacial, en Villafranca del Castillo (Madrid) Titán es una ventana a la historia de nuestro propio planeta porque la composición química de su atmósfera y superficie nos indica que allí ocurren los mismos procesos bioquímicos que precedieron a la aparición de la vida en la Tierra precisó el investigador Agustín Fernández Chicarro en Villafranca del Castillo. Aunque los científicos no esperan encontrar vida en Titán (su temperatura de- 180 grados centígrados lo impide) confían en conseguir una imagen muy aproximada del escenario que existía en nuestro planeta hace más de 4.000 millones de años. Un coloso a la deriva 7 de noviembre 2003 9 de noviembre 2004 13 de diciembre 2004 Tierra Hielo Iceberg B- 15 B- 15 A Iceberg B- 15 K Isla Ross A B- 15 A B- 15 K B- 15 K Resistencia al frío Los investigadores empezaron ocho horas después del descenso a analizar la información científica obtenida por los seis instrumentos, que activaron sus sensores durante el descenso. Los datos de telemetría indican que los paracaídas, baterías, programas informáticos y el hardware de la cápsula se activaron correctamente en el momento preciso, aunque el descenso fue unos minutos más largo de lo previsto. Los científicos e ingenieros de la misión esperaban que, en el mejor de los casos, Huygens sobreviviera unos 30 minutos en la superficie de Titán. La ESA cree que el módulo se mantuvo al menos dos horas activo, superando temperaturas de- 180 grados, porque sus baterías estaban cargadas y los subsistemas se mantuvieron a 25 grados centígrados mientras duró el pionero descenso. Otra hipótesis que se barajó al principio fue que se hubiera posado en tierra firme. Pasadas las horas, con la llegada de las primeras imágenes, pareció confirmarse que el módulo europeo había tocado suelo. 25 km B- 15 J Iceberg Base McMurdo B- 15 J Base McMurdo B- 15 J Base McMurdo La longitud del iceberg B- 15 A es similar a la suma de los largos de las islas de Fuerteventura y Lanzarote Lanzarote Tenerife Fuerteventura 160 Mar de Weddell Polo Sur Gomera Gran Canaria km Antártida 1.500 km B- 15 A Mar de Ross Infografía ABC El mayor iceberg del mundo chocará hoy con un glaciar en la Antártida El B- 15 A tiene una longitud de 160 km. y una superficie de 3.000 km. cuadrados b El colosal impacto será segui- La ESA analiza el silencio de uno de los dos canales de transmisión de datos La única anomalía de este espectacular descenso fue el misterioso silencio de uno de los dos canales (A y B) que tenía la sonda Huygens para transmitir datos científicos. Jean Pierre Lebradon, responsable de la misión, señaló que el fallo del canal B no empaña el éxito porque toda la información llegó por el otro. Lebradon explicó que los sistemas de la sonda Huygens son redundantes de forma que si uno fallaba siempre había una alternativa. En realidad podría hablarse de dos módulos Huygens en uno añadió. Si el canal B no responde, la consecuencia principal sería una menor disponibi- do in situ por el personal de la cercana base de McMurdo y desde el cielo por satélites de observación terrestre de la NASA J. M. NIEVES MADRID. El iceberg más grande del mundo está a punto de chocar contra los restos congelados de un enorme glaciar antártico. Esas son las previsiones de los expertos del centro Goddard de la NASA, obtenidas a partir de las imágenes de dos de sus satélites de observación terrestre, Aqua y Terra La titánica colisión tendrá lugar, con toda probabilidad, entre hoy y mañana. Los dos protagonistas son un bloque de hielo de 160 kilómetros de largo (lo mismo que miden las islas de Fuerteventura y Lanzarote juntas) bautizado como B- 15 A, y la lengua helada de Drygalski, de unos setenta kilómetros de longitud. A bordo del gigantesco iceberg, varios miles de ignaros pingüinos están a punto de sufrir el impacto. Los científicos no terminan de ponerse de acuerdo sobre las consecuencias que podría tener esta colisión. El iceberg, de unos Huygens, antes de su partida lidad de datos duplicados. También habría que buscar un método alternativo para uno de los seis experimentos realizados durante esta misión. Se trata del instrumento DWE, un dopler que debía estudiar la propagación de seña- AP les de radio por la atmósfera, lanzándolas desde la sonda Huygens hasta la nave Cassini Lebradon puntualizó que la información se obtendrá a partir de las observaciones realizados con radiotelescopios terrestres. tres mil kilómetros cuadrados y con una masa de agua suficiente para abastecer España durante cincuenta años, podría arrancar de cuajo la lengua del glaciar, también habitada por colonias de pingüinos El B- 15 A tiene un historial lleno de problemas desde que se separó de la plataforma de Ross en marzo de 2000. Durante el pasado año, y frente a las mismísimas narices de la base norteamericana de McMurdo, este gigante de hielo ha llegado a bloquear las corrientes oceánicas que permiten el flujo de los icebergs hacia mar abierto, creando una auténtica trampa helada de la que no pueden escapar ni peces ni aves. Otras opiniones, como las de varios especialistas neozelandeses, apuntan a que la colisión, prevista para hoy, no sería inevitable, ya que la velocidad del iceberg ha ido decreciendo hasta alcanzar un kilómetro y medio por día. El choque, si finalmente se produce, desprenderá enormes bloques de hielo que serán llevados a mar abierto por el viento. Lo peor, en opinión de los científicos, es que B- 15 A se quede empotrado e inmóvil, creando una enorme e impenetrable barrera helada.