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ABC SÁBADO 15 1 2005 Internacional 29 Los militares españoles emprenderán el martes el reparto de ayuda humanitaria a Aceh desde el aeropuerto de Pekanbaru, que se convertirá en la segunda puerta de acceso al desastre tras Medan. Hasta él llegaron ayer los últimos soldados Pekanbaru, el puente aéreo al desastre TEXTO: LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL PEKANBARU (INDONESIA) Pekanbaru no es el Tercer Mundo. Es la capital de una de las regiones más ricas de Indonesia, puerto petrolero principal y ciudad de negocios, y de ello dan buena cuenta los edificios de cristales espejados que crecen a los lados de las avenidas, una limpieza extrema en las calles y la proliferación de restaurantes de comida rápida norteamericana. También da fe de ello el aeropuerto, la terminal donde los militares indonesios, ataviados con impecable mono de vuelo de un naranja butano escandaloso, reciben en perfecto inglés a los soldados españoles con maneras de anfitriones encantados. Tenemos que dar las gracias a España por venir a ayudar a este país- -dice el capitán Yani sin que nadie le pregunte- -sí, muchas gracias por estar aquí La sobresaturación del aeródromo de Medan, hasta hoy la única puerta de entrada al sitio de la catástrofe, ha llevado al contingente enviado por el Ministerio de Defensa hasta esta plaza, situada a más de 800 kilómetros al sur de Banda Aceh, pero donde los aviones no tendrán que guardar colas de horas para despegar, ni para aterrizar. Habrá que hacer vuelos más largos, pero se evitará a las tripulaciones el desgaste de esperar turnos a cuarenta grados, coinciden todos por aquí. Y que conviene no gastar energías en balde con lo que queda por delante, en eso están de acuerdo también. A su disposición, una infraestructura aeroportuaria moderna, pero sin excesos, que de no ser por la media docena de Hawk 101 con bandera local que están aparcados en un hangar, parecería construida para ser estrenada en esta misión. Los Hawk y también dos inscripciones pegadas con letras de papel de colores en la austera sala de descanso, que dicen Pequeño, pero letal y No me amenaces en referencia medio en broma al orgullo militar indonesio, añaden una nota del kitch asiático dentro de tanta sobriedad. Miguel Ángel Moratinos conversa con algunas soldados españolas a su llegada ayer a Pekanburu en el que ayer aterrizaron con 24 horas de retraso. El problema, según el capitán Ortega, las autorizaciones diplomáticas que no fueron aceptadas por Islamabad, aunque a pesar de todo- -explica con voz de primero de la clase- -conservan los ánimos altos para empezar a trabajar. Hoy toca reuniones: con las tripulaciones, para informar de los procedimientos y las áreas restringidas establecidas en Indonesia; y de los mandos con las autoridades para ultimar detalles, y labor a pie de pista para organizar el material. El lunes empezarán los vuelos locales de acomodación EFE y reconocimiento de la zona, y consumir las últimas horas de descanso antes de arrancar con los palets repletos de cajas de legumbres, de galletas, de azúcar, de antibióticos, de papillas preparadas para bebés, que ya están alineados y listos para entrar en los aviones rumbo a la región de Aceh. Non placet paquistaní En esta instalación flamante, los militares españoles calientan motores para emprender el martes el primer vuelo de distribución de ayuda humanitaria a la zona cero. La suya será una tarea de aeropuerto en aeropuerto, de trasladar toneladas de alimentos y medicinas a razón de unas cuatro por viaje a bordo de los cuatro C- 235 que llegaron ayer. Por cierto, tras un periplo de cinco días con escalas en Creta, Kuwait, Dubai y Bombai, que se complicó cuando las autoridades pakistaníes prohibieron a las naves sobrevolar su espacio aéreo, los pilotos tuvieron que retroceder hasta Dubai para continuar por Chenay, en la India, hasta el punto de destino, Yakarta negocia un acuerdo de paz con la guerrilla de Aceh L. L. C. PEKANBARU (INDONESIA) El Gobierno de Yakarta ya está en conversaciones con la guerrilla separatista de la provincia de Aceh para lograr que la tregua que los grupos insurgentes declararon el mismo día del desastre del tsunami se convierta en un acuerdo de paz duradero. El inicio de las negociaciones fue dado a conocer ayer por el vicepresidente indonesio, Yusuf Kalla, durante la visita que realizó a la zona devastada de Banda Aceh, aunque rehusó dar detalles sobre la marcha de los contactos mantenidos. Intentaremos que (el alto el fuego) sea permanente, y estamos trabajando por ello indicó. La noticia coincidía ayer con las primeras informaciones sobre el ataque sufrido el miércoles por un equipo de 25 cooperantes de la segunda mayor organización musulmana de Indonesia, Muhammadiyah que fueron tiroteados por un grupo no identificado cuando volvían de repartir alimentos en una de la zona afectada de Krueng Raya, si bien ninguno de los voluntarios sufrió daños. Al parecer, y según publicaba ayer el Yakarta Post, la agresión fue repelida por miembros de la Brigada Móvil de la Policía que escoltaban al equipo de trabajadores. Según un portavoz del movimiento Mahammadiyah -que acusó del atentado a los separatistas rebeldes que operan en la provincia- -el objetivo de los disparos no eran los cooperantes, sino precisamente el personal de la Policía. Paralelamente, y en sintonía con las exigencias que públicamente ha planteado el Movimiento de Liberación de Aceh (GAM) el vicepresidente indonesio reiteró ayer que todas las tropas presentes en el país deberán abandonarlo en marzo como muy tarde, aunque aclaró que los trabajadores de ayuda humanitaria podrán permanecer más tiempo. Tres meses es suficiente para las ayudas de emergencia de los militares extranjeros- -dijo- aunque los civiles tendrán permiso para quedarse