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10 SÁBADO 15 1 2005 ABC Nacional Zapatero y Rajoy sellan una paz para frenar a Ibarretxe y pactar la reforma de la Constitución Crean una comisión Gobierno- PSOE- PP basada en la lealtad constitucional acusaciones sobre cómo afrontar el plan aunque el Ejecutivo rechaza el acuerdo de estabilidad que ofreció el PP por tenerla garantizada con ERC MANUEL MARÍN MADRID. El plan Ibarretxe surtió ayer su primer efecto útil. Tras dos horas y media de reunión en la Moncloa, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, suscribieron un explícito acuerdo que, como primera providencia, permitirá poner fin a las descalificaciones mutuas que PP y PSOE se han dirigido desde que el 30 de diciembre el Parlamento vasco diera luz verde al proyecto soberanista del lendakari. Ambos discrepaban- -y aún lo hacen- -de la estrategia más conveniente para frenar el plan Ibarretxe. Pero a juzgar por el tono empleado ayer por Rajoy y la vicepresidenta del Ejecutivo, Teresa Fernández de la Vega, tal discrepancia no será en el futuro un arma arrojadiza. Rajoy se presentó en la Moncloa con su anunciada propuesta para un pacto de Estado por la convivencia y el consenso constitucional en España Zapatero había asegurado horas antes, en el Consejo de Ministros, que sería él quien ofreciera un pacto de lealtad al PP. Pero ninguno de los dos quiso exteriorizar que su apuesta era la ganadora. Ambos se declararon satisfechos Simplemente ganó el pacto del deshielo con basamento en un acuerdo sobre la necesidad de afrontar juntos las dificultades que, como el plan Ibarretxe, ponen en riesgo la arquitectura institucional y constitucional de España, como lo definió Rajoy. b Aparcan las LA PROPUESTA DEL GOBIERNO 1. Reforma de la Constitución en los cuatro puntos expresados en el discurso de investidura (reforma del Senado, incorporación de las Comunidades, recepción de la Constitución Europea y aplicación de la igualdad de sexo en la sucesión a la Jefatura del Estado) Este acuerdo permitiría compartir el proceso de reforma constitucional paso a paso, de modo que la reforma se llevará a cabo en todo caso con el apoyo imprescindible del PP. 2. Reforma de los Estatutos de autonomía de aquellas Comunidades que lo soliciten. El Gobierno considera que estas reformas deberán concitar un amplio consenso social y ajustarse a la Constitución. Y estima absolutamente conveniente que cuenten con el respaldo del PP. 3. Reforma del sistema de financiación autonómica y de la sanidad pública como expresión esencial de solidaridad interterritorial y de igualdad. El presidente del Gobierno expresó a Rajoy que el diálogo debe asegurar: A. Que las reformas culminen con éxito. B. Que las reformas nacidas de este consenso gocen de la máxima estabilidad. C. Que se preserve al máximo la lealtad constitucional recíproca en el ejercicio de las funciones de Gobierno y oposición. puerta abierta a que se puedan incorporar otros partidos. ¿En qué condiciones? Se negociará por los tres en el seno de la comisión. El callejón sin salida en el que Zapatero dijo anteayer a Ibarretxe que estaba y la reafirmación de éste en su amenaza de convocar una consulta popular terminaron por reconducir un acuerdo Gobierno- oposición, prácticamente roto desde que el pasado mes de septiembre Rajoy dijo haber salido de Moncloa muy preocupado porque el Gobierno no sabe lo que quiere ni a dónde quiere ir Imprescindible y conveniente Zapatero y Rajoy no descendieron al detalle de los procedimientos que regirán esa comisión, que quedarán detallados en una próxima reunión entre ambos, pero ambos coincidieron en que su origen, un diálogo basado en la lealtad constitucional para afrontar en común la reforma del modelo de Estado, es el idóneo. Luego, en la comisión, surgirán discrepancias, son conscientes, pero en su momento determinarán qué instrumentos utilizan para solventarlas. Ahora lo prioritario es escenificar un frente común contra el desafío de Ibarretxe y para la protección de la unidad de España y el respeto a la soberanía como premisas indiscutibles. Esta oferta de diálogo- -argumentó De la Vega- -está basada en la lealtad constitucional y es continuación de la que ha transmitido el presidente del Gobierno al líder del PP en varias ocasiones desde el mismo discurso de investidura Y ello, para la búsqueda de un entendimiento en tres puntos: primero, en la reforma de la Carta Magna en lo que atañe al Senado, a la recepción de la Constitución Europea, a la denominación de las Comunidades autónomas y a la aplicación de la igualdad de sexo en la sucesión a la Corona. El Gobierno recuerda que esta reforma se llevará a cabo en todo caso con el imprescindible apoyo del PP Segundo, en la reforma de los Estatutos de autonomía, que deberán concitar un amplio consenso y ajustarse a la Constitución En ese caso, el Gobierno matiza que, si bien no es imprescindible el concurso del PP, sí es absolutamente conveniente que cuenten con su respaldo Y tercero, en la reforma del sistema de financiación autonómica y de la sanidad pública como expresión esencial de solidaridad interterritorial y de la igualdad de todos los ciudadanos según el Gobierno. Para ello, Zapatero puso como condi- cionamientos a Rajoy que el proceso de diálogo que ahora comienza debe asegurar que las reformas culminen con éxito de forma que no se empiece nada que no se vaya a concluir; que esas reformas gocen de la máxima estabilidad y que se preserve al máximo la lealtad constitucional recíproca en el ejercicio de las funciones de gobierno y oposición Es decir, nada de palos en las ruedas del contrario porque la comisión iría al traste. Compatible con el pacto con ERC Rajoy equiparó este acuerdo a los ya firmados por PSOE y PP en 1992 y 1996 para la estabilidad del modelo autonómico, de forma que la nueva comisión debe servir para mantener el espíritu que ha estado vigente desde 1978 y dejó claro que aún discrepa de la solución política y no jurídica que por el momento enfrenta al PP y al Gobierno para plantar cara a Ibarretxe. Mientras, Fernández de la Vega se reafirmó en que la estrategia del Gobierno es la correcta. Pero esta divergencia de estrategias queda ya en un segundo plano ante el diálogo aceptado por ambos. Mantenemos diferencias respecto a los mecanismos legales, pero esto no debe ocultar u oscurecer la coincidencia de fondo sobre la inviabilidad del plan Ibarretxe reconoció De la Vega. De igual modo, también pareció quedar en un segundo plano el ofrecimiento hecho por Rajoy para garantizar la estabilidad y gobernabilidad en el caso de que el Gobierno decidiera rom- Un pacto de deshielo El pacto del deshielo se materializará en la constitución de una comisión -así la definieron tanto Fernández de la Vega como Rajoy- -que, a tres bandas en un principio, PSOE, PP y Gobierno, empezará en breve a dialogar para alcanzar puntos de acuerdo para tres reformas: la de la Constitución, en los términos comprometidos por Zapatero durante su debate de investidura; la de los Estatutos de autonomía de las Comunidades que deseen modificarlos; y la del sistema de financiación autonómica y de la sanidad pública. Y se trata de un acuerdo a tres bandas en principio porque tanto el Gobierno como el PSOE y el PP dejaron la