Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 15 1 2005 Opinión 5 Récord de medallas Empezando por el Rey Mohamed VI, el Gobierno concedió ayer una veintena de condecoraciones a personalidades del Reino alauí. Este aluvión de medallas coincide con las vísperas del viaje de Su Majestad el Rey al país vecino. La cortesía y el protocolo propios de estas visitas de Estado quizás se hayan exagerado algo por el Ejecutivo, decidido a batir récord en este apartado. De perdidos, a Los del Río A razón de 8.000 euros por escaño en el Congreso, el Consejo de Ministros aprobó ayer las ayudas a las partidos para que sufraguen sus campañas de explicación y divulgación del referéndum de la Constitución europea. Parece normal, pues la labor didáctica parece impresdindible habida cuenta del desconocimiento que reflejan las encuestas. Y más aún si se escucha a una parte del elenco mediático- musical elegido por el Gobierno para pedir la participación en la consulta, que reconoce que no se ha leído una línea del texto. De perdidos, a Los del Río. O al revés. Se van La sombra de la deslocalización vuelve a planear sobre Cataluña. Ahora se detiene sobre la única planta de producción que mantiene allí la multinacional holandesa Philips. El Gobierno tripartito que preside Pasqual Maragall vuelve a recibir malas noticias desde el sector industrial, aquel que alimentó en tiempos el progreso de Cataluña y que ahora parece que busca otros lugares. REUTERS Ni contigo ni sin ti. Venecia, acostumbrada a lidiar con el agua alta que incluso hace temer por una futura inundación definitiva de la mítica ciudad, afronta estos días una bajada casi insólita del caudal de sus canales. Los expertos de la Oficina Marítima veneciana aseguran que esta situación se debe al buen tiempo y a la alineación de la Luna, la Tierra y el Sol, lo que ha provocado que sólo el Gran Canal sea navegable y que la mayoría de las góndolas, el símbolo por excelencia del lugar, permanezcan amarradas en los embarcaderos. Los responsables de la Oficina de Turismo de la ciudad confían que en breve las aguas vuelvan a su cauce. VENECIA SE MUERE DE SED JUAN VICENTE BOO A ciudad que se hunde inexorablemente en la laguna sufre, desde hace varios días, el problema contrario al habitual. En lugar del agua alta que inunda plazas y calles, un extraordinario fenómeno de agua baja ha dejado en seco la mayoría de los canales y ha varado en el fango buena parte de las góndolas. Tan sólo en el Gran Canal la navegación es posible, L pero sin acercarse a las orillas. El pasado noviembre, la caprichosa laguna volvió a invadir la Plaza de San Marcos y la mitad de las calles, para diversión de los turistas de un día y enésimo fastidio de los pocos venecianos supervivientes en una ciudad que se despuebla y que perdió su ultimo cine comercial hace varios años. El grito desesperado de ¡Venecia se muere! gana en dramatismo cada vez que el mal tiempo en el Adriático sumerge el pavimento de la ciudad más fascinante del mundo. Esta vez, paradójicamente, el problema es el buen tiempo. La presión alta del anticiclón tiende a vaciar el alto Adriático justo cuando la alineación del sol, la tierra y la luna provocan mareas anómalas. En este caso, una bajamar inferior en 80 centímetros al nivel medio de la laguna. La falta de agua en los canales impide el movimiento de las ambulancias, la policía, los bomberos- -así se quemó el teatro de La Fenice- -y de cualquier servicio, incluido el de recogida de ba- suras, pues todos se prestan por medio de lanchas. Para colmo, la bajamar maldita deja al aire un fango negro y unas ratas que los hoteleros preferirían que nadie viese. Estos últimos días, a las horas de bajamar, los turistas esperan en vano la llegada del vaporetto a orillas de un mar de fango. El problema del agua alta tiene, al menos, la belleza de la exhuberancia vital de la laguna. En cambio, el agua baja muestra despiadadamente las arrugas resecas de una vieja señora. Más que un fastidio, es una crueldad. Y, por una vez, Venecia suspira por la subida de las aguas.