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60 Espectáculos VIERNES 14 1 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Mar adentro opta al Oscar al mejor maquillaje Ha sido realizado por la británica Jo Allen ABC MADRID. Mar adentro forma parte de la preselección de la que saldrán las tres películas candidatas al Oscar en la categoría de mejor maquillaje, en este caso realizado por la británica Jo Allen. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció ayer la lista de las siete películas que optan a l Oscar en esta categoría. Junto a Mar Temporada de patos Protestas silenciosas JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Bardem, caracterizado como Sampedro adentro aparecen El aviador DeLovely Harry Potter y el prisionero de Azkaban Hellboy Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket y La Pasión de Cristo El comité de selección de los tres candidatos podrá ver un resumen de diez minutos de las siete películas preseleccionadas. El anuncio de todas las candidaturas a los Oscar se hará el día 25. Director: Fernando Eimbcke Intérpretes: Daniel Miranda, Diego Cataño, Enrique Arreola Nacionalidad: México, 2004 Duración: 85 minutos Calificación: Trabajo muy celebrado en los festivales pero, sobre todo, aclamado por los intelectuales de pro, cinéfilos de diseño de ceja alzada, escrutando cuántos libros de Jung has leído, por si te aceptan o no en su particular universo de memeces al uso. Como tal, la película transcurre por pasillos de silencio que intentan decirlo todo. Es decir, adolescentes que protestan sin alzar la voz, repartidores que se quejan con la voz queda, vecinas que silencian el olvido de los demás de una fecha celebrada. Todos callan, pero alzan su no voz en el desierto. Y en medio de tanto no decir nada, el director quiere decirnos todo: la imagen de un cuadro que sirve de disputa, también herramienta callada de lo injusto que es el mundo, sentadas con miradas al vacío o pasteles inservibles que van a la papelera con el gesto resignado. Pues vale, ya lo sabemos. Sabemos que el mundo es cruel e injusto y que los adolescentes, en vez de lanzarse a las barricadas, se lanzan a la Play Station. Sí, es más cómodo y divertido que liarse a porrazos con los antidisturbios, pero de ahí a hacer una película de denuncia sobre lo terrible que es el mundo para los adolescentes con Lara Croft en el cerebro, va más un abismo que un trecho. Cierto es que la película se deja ver, no sin cierta pesadez ante tanto hastío de todo (lo que convierte el metraje en una larga y tensa espera) y que la frescura de la cinta es evidente, pero todo suena a posmodernismo en blanco y negro, a cierta petulancia para discutir en cafés cibernéticos, un intento de convertir el filme en mesa de discusión de suecos hartos de vivir bien. A veces, y cada vez más, tanto modernismo encubierto (aunque sea mexicano) hace bostezar...