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ABC VIERNES 14 1 2005 11 El fiscal pide que se revisen todas las redenciones de penas a De Juana Chaos concedidas por sus estudios El presidente del Gobierno moderó su simpatía habitual, volvió a sacar la ikurriña para el lendakari, pero dio el primer no claro de su mandato ante un Ibarretxe encantado con la visita Sonrisa a media asta ÁNGEL COLLADO Zapatero e Ibarretxe, a las puertas de La Moncloa antes de su reunión Vega tras haber oído al lendakari afirmar que, en todo caso, mi compromiso con el pueblo vasco es darle la palabra En un intento de dotar de solidez a sus argumentos, y con la intención de poner de manifiesto que Zapatero consiente al tripartito catalán lo mismo que le niega a él, Ibarretxe leyó textualmente un apartado del acuerdo de autogobierno y financiación del Ejecutivo que preside Pasqual Maragall, en virtud del cual le estaría permitido convocar una consulta popular en el supuesto de que la reforma del Estatuto de autonomía sea bloqueada por el Congreso. Zapatero dijo en Cataluña que admitiría la voluntad de la sociedad catalana- -arguyó el lendakari- Y me pregunto por qué no la voluntad del Gobierno y de la sociedad vasca. ¿Por qué en unos sitios sí y en otros no? IGNACIO GIL Los españoles deben entender... Sin embargo, Zapatero le hizo ver que con esta tesis Ibarretxe pincha en hueso. La propuesta catalana- -le espetó el jefe del Ejecutivo- -se está haciendo desde el diálogo, el consenso y el marco constitucional. Lo que no es posible es saltar por encima de las reglas La vicepresidenta negó que durante las tres horas y media de reunión se abordara la posibilidad de una tregua de ETA e Ibarretxe ni siquiera aludió a ello. Por lo demás, el lendakari continuó dando pábulo a su clásica doctrina de los últimos cuatro años con frases como los españoles deben entender que el futuro de Euskadi corresponde a los vascos y vascas independientemente del partido al que voten es posible un modelo de convivencia pacífica entre Euskadi y España ya no es la propuesta del lendakari ni del Gobierno vasco, sino de la mayoría absoluta del Parlamento vasco la propuesta no es un problema sino la solución para establecer un modelo de relación amable que lleva quebrado desde 1839 o si no se abre una negociación, me pregunto de qué manera vamos a alcanzar un acuerdo En esta ocasión, al menos, no habló de tortas Ibarretxe dijo confiar en que Zapatero reflexione y adelantó en ese sentido que mantendremos la puerta abierta para negociar, tanto en público como en privado Queremos más autogobierno, no para enfrentarnos a Madrid, sino para vivir mejor Por ello, apeló a los políticos y a los medios de comunicación a no ofrecer un debate atropellado, agrio y turbio sino basado en la generosidad y la valentía Fueron en definitiva tres horas y media que, a buen seguro, dieron para una discusión mucho más amplia que la escenificada exclusivamente con el yo sí yo no Pero de eso, nada trascendió. MADRID. La amplia y permanente sonrisa que exhibe José Luis Rodríguez desde que llegó al poder se trasmutó en forzada mueca para posar ante los fotógrafos. Podía ser una evolución del gesto serio y preocupado que tenía mientras esperaba la llegada del Mercedes con ikurriña del lendakari, o bien una involución- -igual sí pasa algo- -de su natural simpatía, pero el resultado final era de sonrisa a media asta. Contrastaba el inédito semblante del presidente del Gobierno con la felicidad circunfleja en la cara de Juan José Ibarretxe. Zapatero no bajó todos los escalones de la entrada al Palacio de la Moncloa, sólo uno, antes de tender la mano a su visitante. Entre una bandera nacional y otra vasca del mismo tamaño- -nada de lugar preferente para la española como marca la ley- -el jefe del Ejecutivo recibió a Ibarretxe, encantado con el nuevo paso que daba su plan. Quiso despachar rápido con el posado pero los fotógrafos pidieron más apretones de manos. Más sonrisas heladas de Zapatero y más encantado que se mostró el dirigente nacionalista. Al final, después del tercer saludo, ambos pasaron al despacho oficial del presidente enmarcado con dos banderas: la nacional de siempre y la europea incorporada por el dirigente socialista en la remodelación completa que ha acometido en el recinto para pasar de la oficialidad clásica de los tiempos de José María Aznar y Felipe González por un diseño actual. A puerta cerrada, los dos dirigentes políticos estuvieron reunidos durante tres horas y media para nada, por supuesto, porque el lendakari venía a presentar un plan imposible y el presidente del Gobierno, aunque sólo fuera por su cargo, no tenía otra respuesta posible que no el primer no claro en un asunto de calado desde que llegó a la Moncloa. Cumplido el trámite de pasar por la Presidencia del Gobierno para recibir el rechazo a su proyecto secesionista, Ibarretxe se presentó feliz y simpático ante la Prensa para soltar una primera parrafada en vascuence y pasar después al castellano para comunicar que había venido a establecer un proceso formal de negociaciones entre el Gobierno vasco y el español, entre el lendakari y el presidente Pero no le habían hecho caso. Aprovechó para reiterar su amenaza de convocar a una consulta a su pueblo y aseguró que mientras él sea lendakari la voluntad de los partidos constitucionalistas no sustituirá a la de los vascos y vascas De la Vega, firme Lo de considerar que PP y PSOE son cuerpos extraños a la ciudadanía del País Vasco puede definir su plan. El lendakari habla en nombre de todo un pueblo. Ante el tono suave pero con discurso tan rocoso del presidente autonómico tuvo que esmerarse la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en mostrar la cara firme del Gobierno. Cuando Zapatero e Ibarretxe se vieron en julio, los micrófonos indiscretos captaron una conversación informal sobre sus preferencias entre mar y montaña, ayer sólo se escuchó decir al lendakari sobre el despacho: Esto no está igual La sonrisa, menos. El PSE sí recurrirá al Constitucional la votación de los presupuestos vascos A. A. VITORIA. El PSE- EE presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional para que ampare el derecho al voto de su parlamentaria Irene Novales después de que esta semana el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, ratificara su decisión de no repetir la votación de los presupuestos. El voto en contra de Novales, que no quedó registrado, era decisivo ya que hubiera impedido la aprobación de las cuentas del Ejecutivo de Ibarretxe que salieron adelante por un voto de diferencia. El portavoz parlamentario del grupo socialista, Rodolfo Ares, afirmó que el derecho a voto está por encima de cualquier fallo del sistema electrónico de votación y que al negar Atutxa este derecho se está defraudando la libre decisión de los vas- cos que han votado al PSE. Los socialistas considera que ante este atropello legal y moral es imprescindible que el TC se pronuncie para dejar claro que el derecho al voto prevalece por encima de cualquier otro problema circunstancial Ares acusó a Atutxa de anteponer la defensa de los intereses del Gobierno vasco al derecho a voto de una parlamentaria.