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ABC VIERNES 14 1 2005 Opinión 5 Régimen cerrado Dentro del regreso a la sensatez cabe enmarcar la decisión de la Audiencia de Madrid de revocar la concesión del tercer grado penitenciario a Luis Roldán. Sin haber repuesto la cantidad (doce millones de euros) que adeuda, parece más justo que siga en régimen cerrado. Mejor así mientras no se aprecie propósito de enmienda y siga en paradero desconocido parte del dineral que sacó del cajón. Simbólico Será la primera vez que coincidan después del Congreso del PP de primeros de noviembre, será justo después de la entrevista con Zapatero y será en San Sebastián. Aznar y Rajoy asisten hoy a la cena que los populares vascos celebran todos los años y a la que el ex presidente del Gobierno no falta nunca. Con la que está cayendo, la presencia de ambos (Aznar no intervendrá) en la capital donostiarra entra de lleno en el terreno de los símbolos, que la dirección del PP, tanto ayer como hoy, ha cuidado esmeradamente entre su valiente militancia en el País Vasco. Todos a una Una especie de Fuenteovejuna escenificaron ayer todos los consejeros de Comunidades que convocó Fernández de la Vega para venderles la nueva ley de publicidad institucional, una norma equidistante entre lo impresentable y lo intervencionista, que tiene la mordaza como instrumento esencial. Tan malo era el texto que ni en los socialistas encontró comprensión la vicepresidenta. AP Enrique, nazi por una noche. Siento mucho si he causado alguna ofensa o daño a alguien. Fue un disfraz equivocado y pido perdón El príncipe Enrique de Inglaterra se disculpaba así ayer, a través de un comunicado, después de que el periódico The Sun publicara en portada una foto del nieto de la Reina Isabel II en una fiesta de cumpleaños disfrazado de nazi, con una cerveza en una mano y un cigarrillo en la otra. Esta imagen de Enrique, brazalete con la cruz gamada incluido, ha levantado una tormenta de críticas en el Reino Unido, sobre todo porque se produce en vísperas de los actos de conmemoración del sesenta aniversario del holocausto judío. chocante presentarse vestido con el uniforme caqui del Ejército de Rommel. No le faltó un perejil. Se vistió de caqui, se colocó el emblema de la Wehrmacht en el cuello y en el brazo izquierdo se anudó un brazalete rojo con la insignia nazi. Iba monísimo. Parecía un San Luis con malas ideas. Menos mal que su pobre bisabuela y abuela no lo vieron. El niño, atolondrado quizás por la hierba jamaicana y la euforia escocesa, olvidó hace tiempo que su pueblo sufrió el durísimo azote de un ejército alemán que trituró a base de bombardeos los centros más activos de su país. De eso hace ya mucho tiempo. Tanto que al chico le deben parecer las batallitas del abuelo. No estaría de más que la nurse, cuando María Juana no le ocupe con sus risas las blandas horas de su ocio, le explicara cómo su familia entera aguantó, junto a millones de londinenses, los bombardeos alemanes sobre Londres, uniformes que no deben tener mejor prensa que él en Palacio... Este mitin lo ha dado Enrique a pocos días del aniversario de la liberación de Auschwitz, aquel horror de humillación, gas y limpieza étnica. El niño, por lo que vemos, mete la pata con puntualidad inglesa y la facha de su indumentaria marca definitivamente la peor hora de una adolescencia difícil de olvidar para él, su familia y los ingleses. LA FACHA DE ENRIQUE J. FÉLIX MACHUCA NRIQUE de Inglaterra, hijo del Príncipe Carlos y de la llorada Diana de Gales, se ha especializado en dar mítines, hasta el punto de que si la suerte no se le pone en contra, las páginas inefables y extensas de la Enciclopedia Británica le reservarán un espacio a su grandeza. Los mítines del niño son absolutamente contrarios a los que uno pueda escuchar en la esquina de Hyde Park. Enrique de Inglaterra pega unos mítines muy personales, demos- E trando devoción por las finas hierbas jamaicanas o abandonándose a los efectos colaterales del elixir de Escocia, del que parece puede beberse, sin doblegarse al hipo, tres castillos de tan verdes tierras. El niño es así. Un pelín pendón. Como tantos chicos de hoy. Aunque sólo él pertenece a la familia real inglesa. El útimo mitin del niño ha sido disfrazarse de nazi. Tenía que ir a una fiesta a no sé dónde y el muchacho pensó, bueno, se le ocurrió que no sería demasiado