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ABC JUEVES 13 1 2005 Nacional 21 INMIGRACIÓN IRREGULAR EN ESPAÑA Expertos proponen visados de trabajo temporal y cupos realistas para los extranjeros M. A. BARROSO MADRID. No existe una política de inmigración acertada La realidad de este fenómeno cambia tanto en tan poco tiempo, que la legislación al respecto debe estar sometida a un debate continuo Ésta es una de las conclusiones del informe Inmigración: prioridades para una política española realizado por expertos del Instituto Elcano y del Instituto Universitario Ortega y Gasset, y que fue presentado ayer en Madrid. El estudio propone una serie de recomendaciones para abordar la gestión de los flujos de inmigración y la integración de los extranjeros, poniendo en tela de juicio planteamientos que se consideran válidos. Así, tal como explicó uno de los coordinadores de la obra, el catedrático de Sociología Joaquín Arango, la contratación en origen como única vía legal de entrada en España no ha sido realista y ha provocado una situación insostenible Como ejemplo, citó el contingente de 2003. Mientras que el cupo de trabajadores extranjeros ascendía a 30.000, se calcula que ese año entraron 600.000 inmigrantes Un grupo de inmigrantes asiáticos en el barracón del Sardinero, en Ceuta, en una imagen tomada el verano pasado C. ECHARRI La sarna acecha a cien inmigrantes que viven hacinados en un barracón de Ceuta La basura y la falta de agua potable provocaron el brote de la enfermedad b El pasado mes de agosto se vi- vió en la Ciudad autónoma una situación de emergencia sanitaria similar, protagonizada entonces por inmigrantes asiáticos CARMEN ECHARRI MADRID. Más de cien inmigrantes de origen magrebí han constituido en Ceuta un nuevo asentamiento de irregulares paralelo al existente en el Centro de Estancia Temporal (CETI) que controla la Delegación del Gobierno. Se trata, en su mayoría, de argelinos (y marroquíes que se hacen pasar por argelinos) que han conseguido establecerse en el barracón del Sardinero, situado en una céntrica barriada ceutí, cuyo acceso había sido tapiado por las autoridades locales tras su ocupación, el pasado verano, por un numeroso grupo de asiáticos. Las barreras oficiales no han sido suficientes, ya que estas instalaciones, propiedad de la empresa de automóviles Ford y ahora abandonadas, se han convertido en un asentamiento en toda regla donde se hacinan clandestinos en unas condiciones claras de insalubridad, lo que ha provocado la aparición de nuevos casos de sarna. El delegado del Gobierno en Ceuta, Jerónimo Nieto, ha manifestado que no tiene constancia de la existencia de dicho brote, una apreciación que choca directamente con la de los sanitarios que trabajan en la casa de los hermanos franciscanos de la Cruz Blanca, situada al lado del barracón, que ya han tratado en sólo un mes alrededor de 30 casos. La aparición de la sarna está directamente relacionada con las pésimas condiciones sanitarias en que se encuentra el barracón, rodeado en buena parte por basuras que los propios sin papeles acumulan en el exterior. Los irregulares no disponen de agua potable para el aseo diario. Una situación similar a la que se produjo el pasado mes de agosto, aunque por aquel entonces eran inmigrantes asiáticos los que portaban dicha enfermedad, por lo que se puso en marcha una medida extraordinaria para facilitar su ingreso en el CETI, evitando el contagio de la sarna a otros indocumentados. Medida idéntica a la que se puso en marcha el pasado mes de agosto y en diciembre de 2003, fecha en la que el barracón también fue ocupado, esta vez por inmigrantes subsaharianos. La propia Policía- -que se encarga de vigilar el lugar- -y los hermanos franciscanos que atienden a los clandestinos consideran que estas medidas no son suficientes, ya que los asentamientos vuelven a reproducirse en cuanto tiene lugar un repunte migratorio como el sufrido en el último mes. Enfoque proactivo Frente a una legislación que aborda la inmigración desde un planteamiento pasivo, restrictivo y basado en la contingencia, el estudio propone un enfoque proactivo que reconozca este fenómeno como una realidad y una necesidad Para ello, habría que establecer un objetivo anual de inmigración adecuado a la demanda real. Debe ser un cupo lo suficientemente amplio como para dar cabida a la mano de obra extranjera que hoy sólo puede acceder al empleo regular tras un periodo más o menos largo de irregularidad, normalmente a través de la fórmula del arraigo. El Estado, en lugar de dedicarse a contratar, debería buscar canales que hicieran posible la llegada de inmigrantes con propósitos laborales. Uno de esos canales podría ser un visado de trabajo temporal: un permiso provisional para regular la transición del inmigrante desde el país de origen hasta el de destino. Cuando el extranjero obtuviera empleo, el visado se convertiría en un permiso de trabajo y residencia temporal; si el documento expira sin llegar a ese objetivo, habría que establecer disposiciones como, por ejemplo, un retorno organizado y procedimientos de renovación Para el otro coordinador de la obra, Rickard Sandell, el proceso de regularización que comenzará en un mes sólo resolverá el problema que ha creado la actual legislación, pero la irregularidad seguirá mientras no se aborde de forma realista No se puede derribar No obstante, el propio delegado del Gobierno ha reconocido que el derribo de estas instalaciones resulta inviable, por cuanto se trata de una propiedad privada con lo que el tapiado es el único recurso disponible. Mientras la situación se mantiene, el barracón del Sardinero sigue siendo un albergue oficioso de inmigrantes en el que se han producido enfrentamientos, en al menos dos ocasiones, de bandas integradas por argelinos y marroquíes. Reyertas desencadenadas por las quejas de los primeros ante la presencia de unos alauitas que fingen un origen diferente para impedir así su repatriación directa a Marruecos. La propia Policía reconoce que la práctica totalidad de los sin papeles que viven en el barracón son marroquíes, aunque deben investigar su procedencia para que Marruecos admita su entrega por frontera. Un trámite lento cuyo primer daño colateral no es otro que la paralización de las salidas de los auténticos argelinos que se esconden en estas naves. Soluciones insuficientes De momento, las soluciones que aporta la Administración parecen insuficientes, ya que se ha anunciado la puesta en marcha de un plan coordinado entre Delegación y Ciudad autónoma para desalojar a los inmigrantes del barracón y tapiar su entrada vetando nuevos accesos. Hay reyertas entre argelinos y marroquíes que se hacen pasar por aquéllos para evitar la repatriación La instalación se ha convertido en un albergue oficioso para los irregulares que llegan a la ciudad