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ABC JUEVES 13 1 2005 Nacional 15 EL DESAFÍO DEL PLAN IBARRETXE El proyecto daría el tiro de gracia a la economía vasca, según el informe Buesa El plan independentista destruirá unos 178.000 puestos de trabajo b El estudio elaborado por dieci- El coste de la secesión El PIB puede reducirse hasta en un 20 por ciento. La tasa de paro se dispararía hasta más del 29 por ciento. El 55 por ciento de las empresas considera perjudicial el plan, mientras que sólo un 10 por ciento lo apoya. Más del 40 por ciento estudia qué estrategia adoptar si el proyecto sale adelante y un 25 por ciento se plantea abandonar el País Vasco. De la inversión extranjera llegada a España en la última década, el País Vasco sólo recibió el 3,5 por ciento. La Comunidad autónoma ha obtenido un 40 por ciento menos de inversión de lo que cabría esperar en función de su tamaño. La asunción de las competencias estatales supondrían un déficit superior a 4.000 millones de euros, más del nueve por ciento del PIB. El sistema de pensiones no es sostenible sin España, según el informe de Mikel Buesa. El eusko moneda que tendría que crear el Gobierno vasco, se enfrentaría a importantes dificultades para el sostenimiento del tipo de cambio, generando inflación, incertidumbre y altos tipos de interés. Esta situación afectaría negativamente a las exportaciones y a la recepción de capital extranjero. El futuro se perfilaría con un incremento de los impuestos y menos oportunidades de empleo. nes sociales, 1.187 a los impuestos netos recaudados por la Agencia Tributaria y 1.035 al Cupo. El trabajo aclara que en el País Vasco el sistema de pensiones no es sostenible sin España. También advierte que con la independencia, el Gobierno vasco se vería obligado a crear una nueva moneda, el eusko, que se enfrentará a importantes dificultades para el sostenimiento del tipo de cambio, generando inflación, incertidumbre y altos tipos de interés La adopción de esa nueva moneda no estaría exenta de costes de adaptación, que sólo en los sectores bancario y comercial superarían los 100 millones de euros, así como de costes de transacción por las comisiones de cambio, que se estiman en un uno por ciento del PIB. Y a ello se añadiría un aumento general de la incertidumbre sobre la sostenibilidad del tipo de cambio entre el eusko y el euro, lo que afectaría negativamente a las exportaciones y a la recepción de capitales extranjeros. Así las cosas, el País Vasco no podría incorporarse fácilmente a la zona euro. Aunque lograra superar las imposibles barreras políticas para ser admitido en la Unión Europea, tendría que cumplir con los rígidos criterios de Maastrich para ingresar en la Unión Monetaria, tarea ésta en la que se emplearían varios años. La conclusión, según Buesa, es que la secesión no traerá prosperidad, sino todo lo contrario ya que un País Vasco independiente pasará por graves dificultades económicas que redundarán en una pérdida de bienestar para los ciudadanos, que encontrarán menos oportunidades de empleo, con unos servicios públicos más modestos, a la vez que pagarán más impuestos Incidencia del Plan Ibarretxe en las empresas Repercusiones a corto plazo Muy positiva 6,4 Positiva 6,4 Muy negativa 34,6 Repercusiones a largo plazo Muy positiva 14,3 Muy negativa 40,2 séis profesores de Universidad concluye que, con la secesión, el País Vasco perderá bienestar y aumentarán los impuestos J. P. MADRID. La aplicación por la vía de los hechos del plan Ibarretxe, como pretende el PNV, llevaría al País Vasco a un escenario bien diferente a esa patria de Aitor que canta la mitología euskaldún- -libre de contaminación española- o a ese paraíso bucólico- -sin paro, inmigración y corruptela- -con el que siempre han soñado algunos nacionalistas vascos, desde Sabino Arana hasta Xabier Arzalluz, pasando por los Leizaola, Monzón, Ormaza o el mismísimo Egibar. El plan Ibarretxe, según los expertos, traería a la Comunidad autónoma más paro, más pobreza, menos productividad y, en definitiva, pérdida de bienestar. Pero, en opinión del catedrático Mikel Buesa, a los secesionistas nada parece importarles los riesgos en que incurren con su pretensión de imponer en el País Vasco el proyecto del PNV. De hecho, se han mostrado dispuestos a sacrificar los intereses de los ciudadanos Así, el presidente del Gobierno vasco en el exilio Jesús María Leizaola llegó a confesar en su día que la independencia supondría a los vascos cien años de pobreza El dirigente del PNV en Guipúzcoa Juan María Juaristi declaró el pasado año que, como los vascos tienen un nivel de renta superior a la media española, disponen por tanto de un colchón que permite hacer sacrificios durante un tiempo para implantar la soberanía. Y el propio Xabier Arzalluz puso la guinda en esta cadena de despropósitos: Los nacionalistas estamos dispuestos a pagar cualquier precio para desairragar de una vez la ocupación española, incluso nos avendríamos a un descenso del nivel de vida Sin embargo, a medida que se acerque la fecha del hipotético referéndum anunciado por el lendakari, es poco probable que los dirigentes nacionalistas asocien el plan Ibarretxe a un retroceso en el bienestar de los ciudadanos. En el libro Economía de la secesión. El proyecto nacionalista y el País Vasco presentado el pasado año, Buesa, en colaboración con 16 profesores de cuatro Universidades- -Complutense, Cantabria, Valencia y Rey Juan Carlos- -describe cómo quedaría con la aplicación del plan Ibarretxe la economía vasca, ya de por sí muy castigada por el terrorismo de ETA De hecho, según su estimación, el Producto Industrial es hoy un 25 por ciento menor de lo que hubiera sido sin la barbarie de ETA que se prolonga ya durante más de treinta años. Pero si la banda Positiva 9,1 No afecta 34,6 Negativa 20,5 No afecta 19,5 Negativa 16,9 Estrategias de empresas para paliar los efectos del Plan Ibarretxe (Porcentaje total de empresas que han planificado o están realizando las actividades que se señalan) 25 20 15 10 5 0 24,4 23,1 7,7 %2,6 Campañas publicitarias Marcas alternativas fuera País Vasco Traslado de la producción fuera del País Vasco Traslado de la sede central fuera del País Vasco 7,7 Desinversiones en España por reducción de las ventas criminal ha herido de gravedad a la economía vasca, el estudio dirigido por Mikel Buesa advierte de que la puesta en práctica del proyecto del PNV le daría el tiro de gracia Así las cosas, con la secesión esta Comunidad autónoma puede llegar a ver reducido su PIB hasta en un 20 por ciento. En un contexto de aparición de fronteras y los consiguientes costes arancelarios, se registraría una pérdida de actividad, podrían destruirse más de 178.000 puestos de trabajo y la tasa de paro se dispararía hasta más del 29 por ciento. Según sus autores del informe, un modelo econométrico señala que el comportamiento de esa inversión es anómalo y no se corresponde con la dimensión relativa de la economía vasca. De manera que la región ha obtenido un 40 por ciento menos de inversión de lo que cabría esperar en función de su tamaño Operar con el eusko Si el País Vasco se separa de España, la asunción de las competencias estatales le supondrían un déficit superior a 4.000 millones de euros, más del nueve por ciento del Producto Interior Bruto. Los expertos estiman en 10.659 millones de euros el coste de las competencias no asumidas, de las que más de la mitad corresponden a la Seguridad Social y el resto al gasto de Exteriores, Defensa y Economía. Esa cifra sólo se amortigua con los 6.474 millones que el Estado dejaría de percibir, de los que 4.252 corresponderían a las cotizacio- Decaimiento en las ventas El País Vasco comercia con el resto de España con una intensidad hasta 16 veces mayor que con otros países. La pretensión del lendakari de dar la espalda al resto del Estado, aunque sea de forma amable según sus palabras, provocaría un decaimiento en las ventas de los productos vascos, advierte el trabajo dirigido por Buesa y su equipo de expertos. El estudio desvelaba que las medianas y grandes empresas vascas declaran que el terrorismo y el clima político influyen sobre sus decisiones de inversión y localización. Un 55 por ciento de las empresas considera perjudicial el plan Ibarretxe, mientras que sólo un 10 por ciento lo apoya. Más del 40 por ciento estudia qué estrategia adoptar si el proyecto sale adelante y un 25 por ciento se plantea abandonar el País Vasco. El trabajo elaborado por el también dirigente del Foro Ermua Mikel Buesa y su equipo explica que las multinacionales acuden poco al País Vasco y que en la última década sólo recibió el 3,5 por ciento de la inversión directa extranjera llegada a España. El 25 por ciento de los empresarios dice que abandonará el País Vasco si el proyecto de Ibarretxe se convierte en realidad El 55 por ciento de las empresas vascas reconoce que el plan del lendakari será perjudicial para su desarrollo económico