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ABC MIÉRCOLES 12 1 2005 Espectáculos 53 Cara de plata abre el reinado de Valle en el Centro Dramático Nacional La última de las Comedias bárbaras llega mañana al María Guerrero CDN, quiere que el autor gallego sea uno de los pilares de esta institución, y cada temporada se programará una de sus obras JULIO BRAVO MADRID. La producción que abre el año en el teatro María Guerrero, Cara de plata es perfectamente representativa de lo que Gerardo Vera quiere que sea el Centro Dramático Nacional. Es una obra de Valle- Inclán, un autor elevado a pilar fundamental del CDN por Vera (está previsto que en las próximas temporadas se representen también Romance de lobos Divinas palabras y una dramaturgia de Sanchís Sinisterra sobre El trono dorado la dirige un joven valor de la escena española, el catalán Ramón Simó; y se trata de una propuesta arriesgada palabra que Vera lleva clavada a fuego en la frente. Cara de plata que estará en el escenario del María Guerrero desde mañana y hasta el 20 de febrero, es una de las tres Comedias bárbaras de Valle- Inclán. Aunque fue la última que escribió el autor gallego, es la que narra el comienzo de la trilogía sobre la historia de los Montenegro, una poderosa familia de la Galicia de fines del XIX. Simó- -un director vinculado al Teatro Nacional de Cataluña- -contó ayer en la presentación del montaje que me gusta leer las obras clásicas como si no conociera ni el texto ni al autor, para ofrecer una mirada más teatral que filológica o literaria. Valle sigue siendo un autor poco representado Para Simó, en Cara de plata existe una mezcla de géneros, que van de la tragedia al esperpento; hemos querido darle el máximo de realidad posible sin renunciar a esta variedad; no hay personajes sin alma, ni siquiera los que se acercan al esperpento. Pretendeb Gerardo Vera, director del La Celestina de Nuria Espert abre el XXII Festival de Teatro de Málaga b En el certamen, que se inaugura mañana, se presentarán once espectáculos, entre ellos el estreno de Pequeños crímenes conyugales de Eric- Emmanuel CARLOS GALINDO MADRID. El montaje de Robert Lepage La Celestina, allá por las tenerías, a la orilla del río con Nuria Espert como protagonista, es el elegido para inaugurar mañana la XXII edición del Festival de Teatro de Málaga. Esta producción comienza en la capital andaluza una gira por toda España, que llegará a su fin en julio en Lisboa, según anunció ayer la propia protagonista. El festival malagueño, dirigido por Francisco Rodríguez, acoge once espectáculos en los teatros Cervantes y Alameda de Málaga, que se enmarcan en el espíritu del festival de ofrecer estrenos nacionales o montajes creados especialmente para el certamen dentro de la línea más contemporánea posible, según recordó el responsable del mismo. Estrenos nacionales en Málaga serán Pequeños crímenes conyugales de Eric- Enmanuel protagonizada por Amparo Larrañaga y Jorge Sanz, y que dirige Tamzin Townsend; una producción de Teatro de la Danza, Los días felices de Samuel Beckett, con Vicky Peña y Juan Calot, dirigidos por Amelia Ochandiano; y el último montaje de Abel Vitón, El maestro -una obra de Jean- Pierre Dopagne que dirige Joaquín Candeias- También se estrenará en el marco del Festival malagueño la versión en castellano de 84 Charing Cross Road tras el estreno en catalán de esta pieza, que ha supuesto el debut teatral como directora de Isabel Coixet, y que protagonizan Carmen Elías y Josep Minguell. Es una obra que habla de la relación, a través de su correspondencia, de dos personas que no llegan a conocerse personalmente; de la soledad de las personas; de una mujer que vuela muy alto a través de los libros dijo la directora. También ofrecerá el festival los estrenos en España de Aullido de Pippo Delbono, tras su éxito en el pasado Festival de Aviñón; y los dos montajes de Fabrik Company: Caído y Pandora 88 Por su parte, y dentro de las giras que están realizando por España, se representarán en Málaga El rey Lear de Shakespeare, dirigida por Calixto Bieito, con José María Pou; el montaje de Nico Baixas La guinda de Teresa Calafell; La tienda de la esquina de Evelyne Fallot y Jean- Jacques Zilberman; y El oratorio de Aurelia una creación de Victoria Chaplin con Aurélia Thierrée. Susi Gómez, Bárbara Goenaga y Chete Lera, durante un ensayo mos que el lenguaje y las ideas de Valle- Inclán lleguen al espectador contemporáneo a través de nuestra puesta en escena Para el director catalán, hay tres ideas fundamentales en Cara de plata Se habla de la miseria del poder, de la mentira de la religión, de la blasfemia y el sacrilegio- -el único personaje con cierto sentido religioso es Fusonegro, un anarquista- y de la imposibilidad que tienen los personajes para JULIÁN DE DOMINGO enfrentarse a sus propias pasiones y de que, cuando lo hacen, comprenden que son ingobernables Cara de plata cuenta con un extenso reparto que encabezan Chete Lera, Jesús Noguero, Bárbara Goenaga y Lucía Quintana. La escenografía- viva según la definió Simó- -es de Christoph Schübiger; la iluminación la firma Quico Gutiérrez; el vestuario es de María Araújo y Joan Alavedra ha compuesto la música. La Abadía recupera el Auto de los cuatro tiempos de Gil Vicente J. B. MADRID. La Compañía Nao de Amores vuelve al teatro de La Abadía con una obra de Gil Vicente, un autor renacentista apenas representado al que el empeño de la directora de la compañía, Ana Zamora, ha rescatado del olvido. José Luis Gómez, director de La Abadía, saludaba ayer a los miembros de Nao de Amores y destacaba que sus montajes están aparentemente lejos de nuestra sensibilidad, pero poseen humor, poesía y encanto que llegan perfectamente al espectador de hoy; existe una gran finura y audacia en su acercamiento a estas obras La obra que subirá a partir de hoy al escenario de La Abadía es el Auto de los cuatro tiempos una pieza que, según Ana Zamora, se escribió entre 1507 y 1511. Se aleja de la tradición dramática de los autos navideños, y podemos hablar de teatro de vanguardia; lo que le da vitalidad es el elemento popular Estrenado en Almagro el verano pasado, este montaje del Auto de los cuatro tiempos ha encontrado su recurso escénico en los títeres. Es un teatro que acumula- -explica- -todas las inverosimilitudes posibles Aunque no se ha planteado como una reivindica- ción del teatro de títeres, sí cree Ana Zamora que es una buena ocasión para hacerlo. Es un elemento teatral muy sugerente. Las formas del Renacimiento son muy abiertas; son prácticamente esquemas sobre los que se puede trabajar de muchas maneras El segundo elemento característico de la producción es el protagonismo de la música, confiada- -al igual que en los dos montajes anteriores de Nao de Amores- -a Alicia Lázaro. Ésta explica que sólo teníamos referencias de una de las canciones; el resto las hemos compuesto siguiendo el estilo de la época Hemos dado- -concluye Ana Zamora- -un paso adelante en la integración de la música dentro de la obra, y los cuatro instrumentos, más la voz, que intervienen, son prácticamente cuatro personajes que participan de la acción