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20 Nacional PRIMER CRIMEN POR VIOLENCIA DOMÉSTICA DE 2005 MARTES 11 1 2005 ABC Jenny Patricia, la mujer asesinada La víctima (izquierda) con sus hijos, su padre y su marido, que quedaron en Ecuador Cariño, te juro que te tengo que matar Un hombre con orden de alejamiento asesina a su ex novia, que le había denunciado por maltrato tuvo lugar en Murcia, en plena calle. El individuo, que apuñaló a Jenny Patricia, una ecuatoriana de 40 años, fue detenido y confesó con frialdad el crimen F. CARRERES A. BOTÍAS MURCIA. Había denunciado a su ex novio por amenazas de muerte y malos tratos y, supuestamente, estaba protegida por una orden de alejamiento, pero el domingo el individuo la asesinó en plena calle, en Murcia. Jenny Patricia A. M. una mujer de 40 años y de nacionalidad ecuatoriana, fue apuñalada hasta la muerte en la intersección entre las calles Teniente Flomesta y Ramón Gallud por su ex pareja, Eduardo Ramón M. E. de 48 años, también ecuatoriano. El agresor, que según testigos presenciales estaba muy bebido, fue detenido en el lugar de los hechos poco después de cometer el crimen. La mujer tenía dos hijos pequeños- -que quedaron en Ecuador al cuidado de su marido- llevaba cinco años residiendo de forma regular en Murcia y trabajaba cuidando a una anciana. Residía con su concuñada Clara y el esposo y la hija de ésta a escasos metros del lugar donde murió. b El suceso el costado izquierdo que le afectó el corazón, otra en la frente y la última en la nuca, para apuntillarla) Jenny, milagrosamente, aún pudo caminar unos metros antes de desplomarse al suelo sin vida. El presunto asesino dejó el cuchillo de cocina- -con el que había salido de su casa resuelto a usarlo- -en el alféizar de una ventana, y esperó la llegada de la Policía. Ya en comisaría, confesó el crimen con toda frialdad y sin arrepentimiento. Reconoció que le había pedido a su ex novia que retirara una denuncia contra él; ante su negativa, decidió asesinarla. Agresiones y amenazas El cadáver Jenny Patricia yace en la calle bajo una sábana FOTOS: V. VICÉNS Y J. CARRIÓN Los sueños truncados de una inmigrante Jenny Patricia llegó a España sin otro permiso de residencia que el ánimo por conseguir algún dinero que enviar a los suyos. Aquella mujer de plática musical, aspecto cuidado y ademanes tranquilos logró un empleo como asistenta de hogar. Luego vio cumplido su gran sueño: obtener los papeles. Mantuvo una relación esporádica con su asesino. Acá en la lejanía- -reconocía una de sus amigas- una se agarra a cualquier cosa Pero el pasado verano, Jenny descubrió qué monstruo se escondía detrás de la sonrisa de aquel hombre. Quebrado por la cerveza y la ira, la apaleó sin piedad. Fue el primer acto de una tragedia anunciada. Encuentro en la explanada Según el testimonio de Clara y de su hermana Narcisa, Jenny Patricia se desplazó el domingo por la tarde hasta la explanada situada a espaldas del Auditorio, centro de reunión de cientos de ecuatorianos. Alguien le dijo a Eduardo Ramón que su ex novia estaba allí, y él fue a buscarla -declaró Narcisa- Ya le había dicho en varias ocasiones: Cariño, te juro que te tengo que matar Los amigos y compatriotas que se encontraban en la cancha vieron a la víctima y a Eduardo Ramón charlando y El presunto asesino, Eduardo Ramón abrazándose amigablemente. También observaron cómo los dos emprendían camino hacia la casa de aquélla, a escasos 200 metros de la explanada. Cuando se encontraban cerca del portal, el individuo asestó cinco puñaladas a la mujer (dos en el pecho, una en Jenny Patricia había mantenido una relación sentimental de unos dos años con Eduardo Ramón, pero le puso fin el pasado julio, cansada de sus agresiones y amenazas. Según relatan Narcisa y Clara, estuvieron medio de novios, pero no era una relación muy formal, porque ella tenía a su marido y a sus dos pequeños en Guayaquil Al principio, no quiso denunciarlo, quizá por miedo, ya que él anda con una pandilla muy peligrosa El presunto asesino, que se encontraba en situación irregular y trabajaba en el campo, se negó a aceptar la ruptura y comenzó a acosar a la mujer. Asustada, Jenny Patricia lo denunció por fin y consiguió que el juez dictara una orden de alejamiento contra el maltratador, quien en teoría no podía acercarse a menos de 300 metros. Pero el ex novio siguió con sus amenazas de muerte. Ella se acogió a la Unidad de Asistencia y Protección de las Víctimas de la Violencia de Género, pero renunció a la protección policial y rechazó un teléfono móvil de emergencia, pensando que la sangre no iba a llegar al río. La Policía la llamó seis veces durante el último mes para asegurarse de que estaba bien.