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10 MARTES 11 1 2005 ABC Nacional De Juana podría cumplir otros 27 años de prisión por pertenencia a ETA y amenazas terroristas La Audiencia Nacional impide su excarcelación en febrero, al decretar prisión provisional b La decisión del juez, que le impu- ñalaron que De Juana, aunque sin proclamarse autor de los textos, sí reconoció ayer durante su declaración que el tono de los mismos podría no ser el más adecuado pero ambos reflejan el sentir del colectivo de los presos de ETA Yo soy un preso escritor dijo ante el juez. El etarra, autor entre otros del atentado en la plaza de la República Dominicana de Madrid en el que murieron 12 guardias civiles, se quejó por la prisión mediática a la que dice estar sometido, ya que, en su opinión, las nuevas imputaciones que se le han hecho han sido premeditadas, estudiadas y pensadas para evitar su excarcelación. Los próximos Nuevo acto de afirmación El de José Ignacio de Juana no es el único caso de un etarra que por los beneficios penitenciarios previstos en el anterior Código Penal no cumplirá íntegramente la condena que le ha sido impuesta, algo que es obligatorio desde la reforma de 2003 para los delitos de terrorismo. Antonio Troitiño, Inés del Río, ambos del comando Madrid y Henri Parot, del itinerante condenados a miles de años de prisión, saldrán a la calle en los próximos meses sin haber cumplido íntegramente su condena. Si no son procesados por nuevos delitos, su excarcelación es inevitable, pues la reforma de 2003 no tiene carácter retroactivo. Grande- Marlaska apunta que el imputado hace manifestación expresa de su actual vinculación a ETA, no limitándose al desarrollo de una mal entendida libertad de expresión lo que alegó ayer en su declaración, según las fuentes antes citadas. La seriedad en la imputación de un delito de pertenencia a organización terrorista, aun cuando ya hubiera sido condenado en el pasado, se verifica de esas mismas expresiones como un nuevo acto de afirmación añade el auto. La precisión de que haya un antes y un después en la pertenencia a ETA es fundamental, según el juez, para que se le pueda volver a imputar este delito, pues ya fue condenado por el mismo y nadie puede ser juzgado dos veces por los mismos hechos. El instructor considera que el hecho de que el propio De Juana declarara que perteneció y fue condenado como miembro de ETA lleva a deducir que el imputado rompió en un pasado esa pertenencia y que actualmente asume los postulados de la organización terrorista. En este sentido, recuerda que en el artículo del 1 de diciembre- -titulado El escudo se vuelven a realizar expresiones que concluyen sobre la comisión de ese delito Según el juez, es expresivo el discurso final, en el que dice: Comparemos la aceptación de ta los dos nuevos delitos por artículos que escribió en Gara se produce tras la conmoción social que provocó su posible liberación NATI VILLANUEVA MADRID. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande- Marlaska evitó ayer que el etarra José Ignacio de Juana Chaos quede en libertad el próximo mes de febrero tras haber cumplido dos tercios de la condena que le fue impuesta por 25 asesinatos. El magistrado le ha imputado sendos delitos de pertenencia a banda armada y amenazas terroristas, por lo que podría ser condenado a penas que oscilan entre 16 y 27 años de cárcel. Esta decisión, que supondrá que este sanguinario pistolero continúe de momento encarcelado, se produce tras el escándalo que su inminente puesta en libertad había provocado en la opinión pública y, especialmente, en las víctimas, para quienes devolver a la sociedad a un asesino que no ha mostrado nunca arrepentimiento supone un grave error Las nuevas imputaciones que recaen ahora sobre De Juana se fundamentan en dos artículos que el etarra escribió los pasados 1 y 30 de diciembre en el diario proetarra Gara En ellos, el pistolero ponía en el punto de mira de ETA a varios funcionarios de prisiones y se jactaba de no haber realizado ninguna conducta de resocialización El juez asegura en el auto en el que decreta la prisión provisional que el propio tenor literal de ambos artículos conforman en grado de seria probabilidad que no nos encontramos única y exclusivamente ante una queja relativa a su situación penitenciaria sino ante una nueva incardinación en la or- Un asistente a la manifestación del pasado sábado en Bilbao porta una pancarta en apoyo a De Juana Chaos AFP ganización terrorista ETA desde la que el imputado vierte expresiones atentatorias del derecho de seguridad y libertad contra determinadas personas e instituciones del Estado de Derecho Fuentes de la Audiencia Nacional se- UN ASESINO PELIGROSO EDURNE URIARTE ay dos razones que justifican el escándalo social provocado por la próxima excarcelación de Ignacio de Juana Chaos: el lacerante contraste entre sus 25 crímenes y los 18 años de prisión y el mantenimiento de su peligrosidad; porque no ha mostrado el más mínimo arrepentimiento y todo parece indicar que sigue bajo la disciplina de una organización terrorista en activo que es ETA. Pero, dicho esto, este caso tiene poco remedio a estas alturas, y el único beneficio que puede extraerse es alguna reflexión productiva sobre el tratamiento judicial futuro de los eta- H rras y los criminales en general. El asidero legal encontrado por los jueces para prolongar el encarcelamiento no servirá para mucho. Recordemos respuestas anteriores a los delitos de amenazas y exaltación del terrorismo, como la absolución por el Supremo, hace sólo dos semanas, del batasuno Jon Salaberría con el argumento de que los parlamentarios pueden defender lo que les plazca, incluidos los crímenes. Y, además, no se comprende bien por qué los jueces no realizaron esta acusación cuando se produjeron los nuevos delitos, y sí ahora que hay un escándalo social, lo que denota la fragilidad de esta respuesta y los flancos legales y sociales que aún debilitan la persecución del terrorismo. Ahora bien, el caso De Juana Chaos va más allá de ETA. Porque refleja los problemas de un sistema jurídico- penal que parece esforzarse más en responder a una ideología dominante sobre las funciones del castigo penal que a los hechos. Es cierto que, precisamente por los hechos, el Código Penal fue reformado y que eso dificultará la repetición de casos tan escandalosos como éste. Pero no estoy tan segura de si los impedirá. Porque esa ideología dominante que prioriza la recuperación del criminal frente al castigo y a la protección de las víctimas y de la sociedad sigue provocando algunos efectos perversos, muy especialmente los relativos a la reinserción. Incluso con el Código Penal reformado y la exigencia de arrepentimiento para la obtención de beneficios penitenciarios, la pretensión de que la pena produce la recuperación automática del criminal, independiente- mente de lo que diga y pretenda ese criminal, lleva a una aplicación descuidada y casi automática de los beneficios. Y los jueces tienen sólo una parte de la responsabilidad; ellos se esfuerzan por amoldarse al ideal social preponderante sobre la recuperación de los delincuentes. ETA es una circunstancia más en este asunto, pero, es cierto, es una circunstancia de especial gravedad. Y no sólo por el miedo. Aún me preocupa más la tentación del tratamiento político de los crímenes etarras. Quedan muchos etarras con cuentas pendientes con la ley, y sus esperanzas de negociación con el Estado se cruzan en los últimos tiempos con renovadas tentaciones de soluciones políticas para el terrorismo; y, si se concretan, puede haber muchos escándalos De Juana Chaos en el futuro.