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ABC LUNES 10 1 2005 Deportes ATLÉTICO- REAL MADRID EL DERBI FUE BLANCO 87 Ronaldo hizo suyo el refrán de lo bueno, si breve, dos veces bueno, así que tiró dos veces a portería, marcó dos goles y el resto del partido se lo pasó buscando algún balón que agarrar El gordito estaba relleno de pólvora TEXTO: JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Ronaldo se escapa de Luccin DANIEL G. LÓPEZ MADRID. A veces, Ronaldo parece el protagonista de la serie McGyver, que con un soplo de aire te monta una bomba nuclear. Ayer, más o menos, pues estaba cuán Robinson y se sacó de la manga chisteras, conejos y cohetes. Como un islote estuvo el pobre Ronaldo ahí arriba. Sin ver ni un barquillo de papel redondo que echarse a la bota derecha. Son las cosas que tiene el hecho de que tu equipo no tenga el balón en todo el primer tiempo (y en todo el partido) Eso sí, el brasileño fue fiel a su dogma: lo bueno, si breve, dos veces bueno. Había tocado sólo un balón en el partido (un pase interior a Zidane) y ya Pablo le había derribado dos veces con patadas por detrás. Pero no desesperaba. Así que en el minuto 14 aprovechó el remate al aire de Zidane para meter la pelota en la escuadra de Leo Franco. El único tiro del Madrid entre los tres palos. Gol. Cosas del gordito que ya no lo es, pero que, como siempre, había llegado al Vicente Calderón cargado de pólvora (ya le había metido once goles a los rojiblancos hasta el partido de ayer) Luego, sed, mucha sed de balones, que no le llegaban al delantero blanco, y cuando le llegaban, detrás estaba Pablo para golpearle una y otra vez (hasta cinco faltas consecutivas le hizo el central, con tarjeta en la última de ellas, un placaje en toda regla) y poco que hacer ante tal falta de asistencia de sus compañeros, que bastante hacían con achicar agua con lo que tenían por detrás. Eso sí, con lo poco que tocó el balón y aún le dio para provocar otra tarjeta amarilla, esta vez por patada por detrás de Antonio López. El brasileño apenas pudo echar mano de sus carreras por los carriles interiores pues siempre jugó muy lejos del área rojiblanca, replegado ante lo metido que estaba el equipo en su propio terreno. Los pocos balones que le llegaron fueron casi en el centro del campo, demasiado lejos de Leo Franco como para crear verdadero peligro. Robando balones Luxemburgo: Me gustó el resultado, pero no el juego que hizo mi equipo JULIÁN ÁVILA MADRID. La expedición del Real Madrid se marchó del Calderón con una sonrisa de oreja a oreja. El contundente triunfo y su excelente trabajo colectivo eran los motivos que esgrimían. El Real Madrid no mejoró excesivamente su imagen dentro del campo, aunque sí se notaron ciertos detalles que, según los protagonistas, invitan al optimismo. Vanderlei Luxemburgo compareció ante los periodistas frotándose las manos para combatir el frío. Estaba ronco. Lógico. No había parado un instante de dar instrucciones. También estaba sonriente. Lógico. En cinco días ha sumado seis puntos, ha recuperado el espíritu positivo del vestuario y la afición aplaude su llegada. Sin embargo, a la primera pregunta cambió el rictus. ¿Otra vez Casillas y Ronaldo han sido los salvadores? En efecto. Me gustó el resultado que logró mi equipo, pero no el juego que hemos hecho. Estoy contento porque marcamos tres goles y no nos han hecho ninguno. ¿Mejorar el juego? Vamos a trabajar y tenemos que hacer muchos entrenamientos para lograrlo. El objetivo es que el equipo esté mucho más compacto Los jugadores reconocieron que el éxito del Madrid se cimentó en una defensa ordenada y en la efectividad en el área del rival. Zidane se retiró del campo con un problema en la rodilla En su análisis sobre el partido comentó que el Atlético tomó la iniciativa y apretó mucho antes del primer gol y después de él. En esos momentos, Iker Casillas estuvo muy bien. En la segunda parte, todo fue diferente. Ellos intentaron llevar la iniciativa, pero nosotros estuvimos mejor colocados. Con el gol de Solari, el contrario bajó los brazos y mi equipo estuvo mucho más tranquilo. El resultado es justo, aunque el rival pudo hacer algún gol. El Atlético tuvo más ocasiones que nosotros Conexión con su segundo A Luxemburgo se le vio haciendo uso de un walkie- talkie durante el partido. Su interlocutor era su segundo, Marco Teixeira, que se encontraba en uno de los palcos junto a Arrigo Sacchi: Este hecho es normal en mi trabajo. Hablaba con mi ayudante porque desde arriba se ven las cosas diferentes, se ve mucho más. Esto lo verán ustedes en más ocasiones porque es parte de mi trabajo Los jugadores reconocieron la dosis de sufrimiento para llevarse los tres puntos. Para el goleador Ronaldo he hecho bien la parte que me corresponde. La diferencia entre el Atlético y el Madrid no soy yo, porque todo el equipo ha hecho un trabajo fenomenal. Lo importante era aprovechar las ocasiones y lo hemos hecho. El Atlético atacó mucho, creó muchas ocasiones de gol, pero ahí estaban Casillas y la defensa Casillas fue otro protagonista destacado. Hizo intervenciones de mucho mérito y reconoció la falta de puntería del rival: Me he limitado a hacer mi trabajo. Lo mejor nuestro, los goles y la colocación. Estuvimos bien ordenados y muy finos en los balones a balón parado. Han tenido seis ocasiones claras, pero no supieron acertar. Nuestra efectividad ha sido impresionante Solari estrenó botas. Y le fue bien. Un gran partido y un gol. Estos seis puntos en tan poco tiempo nos van a venir bien. ¿Mi renovación? Un gol o cuatro buenos partidos no pueden marcar la renovación de un jugador. Detrás hay toda una trayectoria No mejoraron las cosas para el brasileño en la segunda mitad. Poco había tirado el Madrid en la primera parte (una vez, la del gol) y menos se acercó en la segunda. Así que Ronaldo lo más que pudo hacer es intentar agarrar algún que otro balón suelto, retenerlo y esperar a que llegara alguien. Como a medida que pasaba el tiempo nadie llegaba, pues optó por ir a Mahoma, ya que éste no se movía para ir a la montaña. De esa manera se le vio robando hasta dos balones en la banda izquierda, allá junto a Roberto Carlos, tan lejos de Leo Franco que ni con prismáticos le veía. Con el segundo gol de Solari, a Ronaldo se le abrió el cielo, sobre todo porque el que se abrió fue el Atlético. Por ahí le entró el pase preciso de Zidane para que el brasileño colase el esférico por debajo de las piernas a Leo Franco (siete goles le ha metido al Atlético en el Calderón) Dos tiros a puerta, dos goles y para casa. Luxemburgo no esperó más y le cambió por Morientes. Era el minuto 85, pero para qué más... El delantero brasileño estuvo muy solo arriba y recibió muy pocos balones en condiciones, pero supo aprovechar el poco juego que recibió de un equipo que le dejó huérfano de fútbol